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Objetivo Polo Norte en dirigible

Umberto Nobile pilotó la primera aeronave en alcanzar el Ártico

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A mí no me interesaba un aparato más pesado que el aire, con un dirigible se puede bajar lentamente o incluso quedarse quieto en el aire para observar algo o reparar algún daño. El aterrizaje presenta alguna dificultad, pero no es peligroso si se tiene previsto lo necesario'. La expedición de Roald Amundsen y de Lincoln Ellsworth acababa de fracasar en su intento de llegar al Polo Norte en hidroavión cuando, en mayo de 1925, un ingeniero italiano escribía estas líneas en una publicación de la Nacional Geographic Society. La idea extrañó a muchos. Pero un año después, Umberto Nobile era el primer hombre en alcanzar en dirigible el Polo Norte.

El Ejército le rechazó tres veces. No era físicamente capacitado, le dijeron. Cuando estalló la I Guerra Mundial, Umberto Nobile tenía 29 años e Italia utilizaba dirigibles para bombardear objetivos terrestres. Combatir era para él la manera más fácil de cumplir su sueño: volar. Nacido el 21 de enero de 1885 en Lauro, un pueblo cerca de Nápoles, Nobile estudió ingeniería aeronáutica porque siempre le había fascinado la figura de Ferdinand von Zeppelin.

En la madrugada del 12 de mayo de 1926, el Norge sobrevoló el Polo Norte

La compañía que creó en los años veinte le permitió hacerse un nombre en la industria aérea y, cuando lanzó la idea de llegar al Polo Norte en dirigible, el noruego Amundsen y el estadounidense Ellsworth vieron la oportunidad de alcanzar su objetivo. Financiaron a Nobile para que fabricase una aeronave. El 14 de abril de 1926, el Norge despegaba de Italia hacia Ny-Alesund, en Noruega, desde donde iba a partir la expedición hacia el Océano Ártico.

Estaban a 45 grados bajo cero aquella mañana del 11 de mayo de 1926, cuando el Norge se elevó. Nobile era el piloto, aunque el responsable de la expedición era Amundsen. Unas 14 horas después, en la madrugada del 12 de mayo, el dirigible sobrevolaba el Polo Norte, por primera vez en la historia de la aviación. Se lanzaron desde los aires las banderas de Italia, de Noruega y de Estados Unidos.

Umberto Nobile huyó de Italia y trabajó en URSS antes de ser diputado comunista

La hazaña se quedó, sin embargo, con un sabor amargo para la tripulación del Norge. Los fuertes vientos impidieron la nave dar la vuelta y obligaron un aterrizaje en Teller, en Alaska. Cuando pisaron tierra firme, se informó a Nobile y a Amundsen que el oficial de Marina estadounidense Richard Evelyn Byrd había realizado un viaje ida y vuelta sobre el Polo Norte, 24 horas antes que ellos. Era en avión, no en dirigible.

El regreso fue duro: el éxito de la expedición despertó envidias y orgullo. Mientras Amundsen se atribuía su autoría, las autoridades fascistas promovían a Nobile considerado un héroe general de las Fuerzas Aéreas. Todo cambió cuando el ingeniero italiano volvió al Polo Norte a bordo del Italia, en 1928.

Dos años después de cruzar el Círculo Polar Ártico, Nobile alcanzó de nuevo en dirigible su meta, aunque el Italia se estrelló. Siete miembros de la tripulación, entre ellos Amundsen, fallecieron y Nobile herido sin gravedad y rescatado tras sobrevivir varios días en un banco de hielo fue acusado de abandonar a sus hombres. El régimen de Benito Mussolini le obligó a dimitir y Nobile huyó a la Unión Soviética.

El final de su vida transcurrió entre laboratorios y aulas de universidades. Se quedó cinco años en Moscú antes de volver a su país. Fue diputado comunista hasta 1948, profesor en Nápoles y falleció en 1978. Nobile es recordado por ser el inventor del paracaídas italiano.