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Odyssey planta cara a España

La empresa apela a un tribunal de EEUU la titularidad del tesoro

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La empresa norteamericana Odyssey no quiere que le quiten las 500.000 monedas de oro que halló en mayo de 2007 frente a las costas portuguesas, pertenecientes al navío español Nuestra Señora de las Mercedes. Ayer, según informó Europa Press, presentó un documento de 39 páginas ante un tribunal de Estados Unidos en el que insistía en que el tesoro era suyo y no del Gobierno español, tal y como sentenció el pasado mes de diciembre el juez norteamericano que lleva el caso. Las monedas de oro, que hoy tienen un valor de 349 millones de euros, son demasiado golosas.

Este es el último capítulo de una historia que dura ya más de dos años y que está plagada de acciones judiciales y declaraciones bilaterales. El primer paso en falso se dio cuando la empresa Odyssey, que dirige Greg Stemm, encontró el pecio de La Mercedes con aquel tesoro y no informó a las autoridades españolas. Tras conocer la noticia, España demandó a la empresa ante un juez deTampa (Florida) por expolio.

Durante más de un año, el objetivo era probar que las monedas pertenecían a un buque español, lo que finalmente se confirmó a mediados de 2008. Según los juristas, este dato es básico para determinar la titularidad española del tesoro. Además, el hecho de que el navío, que se hundió en 1804, tenga más de cien años también lo certifica como parte del patrimonio cultural español.

Para la empresa Odyssey todas estas conclusiones no son suficientes. En su apelación señalan que España usó un 'lenguaje incendiario que ha servido para distraer de la verdad y de los temas realmente relevantes', según señaló Melinda MacConnel, vicepresidenta y consejera general de Odyssey. Así, para la empresa la verdad es otra: que La Mercedes estaba en una misión comercial, lo que anula la pretensión española.

Los documentos históricos indican, por el contrario, que La Mercedes fue atacada por un barco inglés y que se hundió con más de 200 personas en su interior. De ahí que José María Moncasi de Alvear, descendiente del almirante Diego de Alvear, segundo comandante del buque, no dé mucha importancia a las últimas apelaciones de Odyssey: 'Ven perdida la batalla ante los tribunales. Por eso presentan un recurso que descalifica a los jueces y al Estado español'.