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Oleada H2O de diseño

La tecnología se pone al servicio del agua para frenar su despilfarro y crear objetos que rompen esquemas

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No existe una palabra para designar una lámpara que flota pero habrá que inventarla, porque ya es una realidad. Creada por el diseñador Héctor Serrano, Waterproof es la estrella de la exposición: Sueños de un grifo. Diseño con alma de agua, abierta hasta octubre, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Cualidades tiene para sorprender a más de uno. Para empezar, destierra el tópico de que el romance entre la luz y el agua acaba en cortocircuito. Lanzada a una piscina, Waterproof emerge a la superficie para iluminar de forma tenue, creando una atmósfera perfecta para fiestas veraniegas o momentos íntimos.

Como en los mejores números de magia, el truco no se ve (flota porque la mitad de su volumen permanece sumergido bajo el agua en forma de cilindro). 'Funciona por verticalidad, con un sistema basado en las corrientes marinas', explica Javier Esteban, comisario de la exposición junto al propio Serrano. Waterproof, comercializada por el fabricante catalán Metalarte, está realizada en polietileno rotomoldeado y es recargable.

En el terreno de la eficiencia energética, la pieza más práctica es W+W, de los diseñadores italianos Gabriele y Óscar Buratti para Roca. Su particularidad -además de la solución espacial que plantea, ideal para minipisos- estriba en que el agua del lavabo es reutilizada para cargar la cisterna del WC. Un reciclaje que supone 'ahorrar entre el 25% y el 30% del agua que usamos normalmente', valora Esteban. W+W fue presentado en la última Feria ISH de Francfort, celebrada en el mes de marzo, y será lanzado al mercado en los próximos meses.

Pero la eficiencia energética no sólo consiste en moderar el consumo de los recursos finitos, sino en producir contenedores respetuosos con el medio ambiente. Por ahí va el diseño de Lola Llorca para Fabric con la creación de una botella que, en lugar de proponer los clásicos envases de plástico o vidrio, es de tela. Sus dimensiones no excesivamente grandes y un agujero en la solapa superior la hacen fácilmente transportable.

Precisamente las botellas de agua mineral de plástico fueron la inspiración para crear La siesta (de Alberto Martínez, Raky Martínez y Héctor Serrano). Se trata de un botijo que amalgama un guiño a la estética industrial de los envases y a la tradición ceramística del cántaro, y que está producido por La Mediterránea. En el capítulo de curiosidades, Óscar Díaz ha ideado un calendario mensual (Ink calendar) en el que una línea va indicando el paso de los días a medida que absorbe el agua de un bote en el que se lee julio.

La importancia de frenar el despilfarro de agua cobra dramatismo en la previsión lanzada por el Banco Mundial: 'Si las guerras del siglo XX fueron por el petróleo, las de este siglo serán por el agua', frase que cierra Sueños de un grifo, con un sabor ciertamente amargo.