Publicado: 14.03.2014 20:21 |Actualizado: 14.03.2014 20:21

'A perfect day', la nueva película de Fernando León de Aranoa, comienza a rodarse el lunes

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El próximo lunes arranca el rodaje de A perfect day, el nuevo largometraje de Fernando León de Aranoa, en el que participarán los actores estadounidenses Tim Robbins y Benicio del Toro, quienes junto a los actores Mélanie Thierry, Olga Kurylenko y Fedja Stukan han estado este viernes en Madrid.

El realizador Fernando León de Aranoa, director de películas como Los lunes al sol, Barrio o Princesas, rodará su próxima película casi íntegramente en la provincia de Granada a partir del próximo día 17 de este mes.

Producida por Reposado y MediaPro y con la participación de TVE, contará con un reparto internacional. Para los extras ya se han realizado castings en municipios como La Zubia o Monachil, y está previsto que parte del rodaje tenga lugar en algunos enclaves de Sierra Nevada y en el pequeño pueblo minero de Alquife, de poco más de 700 habitantes.

La película se enmarca en el paisaje bélico de Kosovo, donde un grupo de cooperantes trata de sacar un cadáver de un pozo en una zona de conflicto. Alguien lo ha tirado dentro para corromper el agua y dejar sin abastecimiento a las poblaciones cercanas. Pero la tarea más simple se convierte aquí en una misión imposible, en la que el verdadero enemigo quizá sea la irracionalidad. Los cooperantes recorren ese delirante paisaje bélico tratando de resolver la situación, como cobayas en un laberinto, ha informado la organización.

El guión está basado en la novela Dejarse llover de Paula Farias, escritora y médico que trabaja en emergencias humanitarias para Médicos Sin Fronteras desde 1999. El director se ha servido también de su propia experiencia como documentalista junto a cooperantes en zonas de conflicto.

"Como ellos, esta película utiliza el humor como forma de distanciamiento: las mejores ocurrencias, el humor más salvaje y despiadado, el más desesperado, se escucha a menudo en el centro mismo de la tragedia. Porque no hay otro lugar en el mundo donde sea más necesario. Rápida, directa, sin delicadeza, en permanente cuenta atrás, esta película no encuentra tiempo para circunloquios. Como los coches en el barro, como los camiones de El salario del miedo, como los cooperantes en el terreno. Vibrante, luminosa, irreflexiva, malencarada y soñadora, desesperada, divertida pese a todo...así imagino yo esta película", ha señalado Fernando León de Aranoa.