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PhotoEspaña Las amistades peligrosas de García-Alix

Antoine d'Agata, Paulo Nozolino y Pierre Molinier protagonizan las exposiciones de PhotoEspaña en el Círculo de Bellas Artes. Comisariadas por el Premio Nacional de Fotografía, presentan un acercamiento heterodoxo a la sordidez y la lujuria.

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'Corpus'.- ANTOINE D'AGATA

Dime con quién andas, y te diré quién eres. La obra del elenco escogido por García-Alix para integrar La exaltación del ser. Una mirada heterodoxa, propuesta expositiva comisariada por el Premio Nacional de Fotografía en el marco de PhotoEspaña 2017, remite de forma inevitable a ese universo íntimo, hedonista y pasional que siempre ha caracterizado al leonés.

Prostitutas, proxenetas, travestis, politoxicómanos… La “carta blanca” que le ha brindado la organización del festival se ha saldado con un acercamiento heterodoxo a la sordidez y la lujuria. Un mundo marginal y desvencijado que García-Alix se ha encargado de unificar y que, en palabras de María García Yelo, directora de PHE17, “se mueve en el terreno de lo sublime, entendido como ese lugar en el que dolor y placer se rozan, un terreno que puede tener que ver con la sexualidad, pero también con determinados posicionamientos políticos o ideológicos”.

Paulo Nozolino. Loaded Shine

“Me resulta difícil hablar de las fotos porque precisamente tomo fotos para no tener que hablar”, confesaba lacónico el fotógrafo portugués Paulo Nozolino durante la presentación de Loaded Shine, retazos de un mundo lúgubre que el autor definía como “un estado mental” hilvanado a través de 20 imágenes plasmadas en un crudo blanco y negro. “Las palabras para mí son muy controvertidas, no confío en ellas, solo en las imágenes, imágenes que no hayan sido procesadas”, añadía cabizbajo. Para, acto seguido, apostillar que sólo creía en la palabra no. “Es la única palabra que no puede ser tergiversada por el poder”.

'Loaded Shine', por Paulo Nozolino

Pierre Molinier. Ce fut un homme sans moralité (Fue un hombre sin moralidad)

“Pretendo que el espectador se convierta en voyeur, que dialogue con la fotografía, ese era el espíritu que perseguía Molinier”, apuntaba el propio García-Alix a modo de introducción de las 40 instantáneas que conforman Ce fut un homme sans moralité, una reivindicación en toda regla del placer y la transgresión. “Era un hombre un poco especial…”, añadía con sonrisa pícara el fotógrafo. Pintor de profesión, Molinier supo hacer de su propia vida un vehículo de expresión artística, algo que esta muestra atestigua a base de una serie de instantáneas en las que el autor se revuelve en colchones diversos adoptando posturas de una lubricidad extrema.

'Ce fut un homme sans moralité' ('Fue un hombre sin moralidad'), por Pierre Molinier

Antoine d´Agata. Corpus

Cuerpos retorcidos y algo desvencijados se entregan al fornicio y la adicción en esta muestra llamada Corpus. Una visita guiada a la sordidez y la exaltación de la carne en la que Antoine d’Agata nos va desvelando en cada instantánea su particular leitmotiv, a saber; la transgresión y lo irracional como salvoconducto para alcanzar la verdad. Tal y como reza uno de los textos de la exposición: “Frente a la opresión que genera la abundancia de imágenes estereotipadas y su multiplicación por las industrias culturales, frente a esa pornografía generalizada, vivir se convierte en el único reto y la única obra posible que se puede tomar en consideración es la perpetración de actos descabellados”

'Corpus', por Antoine d´Agata