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La piratería es un problema grave en el mercado editorial chino

La industria editorial clandestina en China se opone a la digitalización de Google Books

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La piratería es un grave problema en el mercado editorial chino, donde se estima que más de la mitad de los libros vendidos son copias ilegales realizadas por particulares o empresas clandestinas, que no respetan los derechos de autor. Ahora, los escritores chinos tienen un nuevo enemigo: Google. El conocido portal de Internet admitió ayer haber digitalizado más de 20.000 libros que se encontraban bajo la protección de los derechos de autor en China, según el diario en inglés China Daily, controlado por el Gobierno chino.

La polémica saltó a finales del mes pasado, cuando un grupo de escritores chinos acusó públicamente a Google de haber digitalizado sus libros sin su consentimiento. Google aún no ha confirmado que digitalizara las obras íntegramente para su proyecto de Biblioteca virtual, Google Books, que de momento sólo permite leer fragmentos.

Un enviado especial de Google defendió ayer en Pekín que los libros en cuestión estaban disponibles en las bibliotecas públicas de EEUU, según China Daily, aunque también admitió que estaban bajo la protección de los derechos de autor en el gigante asiático.

Básicamente, los autores chinos,  representados por la Sociedad China de Derechos de Autor (CWWCS), han dejado claro que no están de acuerdo con la política que sigue Google para  llevar a cabo la creación de su polémica biblioteca virtual,  un proyecto que se ha encontrado con numerosos opositores en todo el mundo, incluso en EEUU.

Tras una primera propuesta frustrada, Google ha puesto sobre la mesa una nueva propuesta de acuerdo con editores y autores estadounidenses que les permitiría obtener el 63% de los beneficios que se generen gracias a la digitalización de sus obras, según la agencia EFE. Sin embargo, la CWWCS se opone a este tipo de acuerdo. “Es como si tuvieras algo bonito en tu salón y Google se lo llevara para colocarlo en el suyo”,  dice Zhang Hongbo, director ejecutivo de la CWWCS, a The New York Times.

Aunque Google Books permitiría crear un registro gigante de autores y que éstos se llevaran parte de los ingresos generados con las suscripciones a la base de datos o la venta on line de sus obras, la operación se complica cuando se trata de autores extranjeros con el copyright registrado en su país. El pasado setiembre, Marybeth Peters, máxima responsable de protección de derechos de autor en EEUU, ya avisó ante el Congreso norteamericano que el anterior acuerdo propuesto por Google Books puede crear “tensiones diplomáticas”,  ya que afecta a autores extranjeros cuyos derechos están protegidos por tratados internacionales, según The New York Times.