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El playboy que quería vivir de Shakespeare irá a la cárcel

Raymon Scott pretendía vivir una vida de ensueño con su novia a costa de Shakespeare 

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Raymon Scott pretendía vivir una vida de ensueño con su novia cubana a costa de William Shakespeare. Y lo habría conseguido de no ser porque tratar de vender una copia del primer volumen de obras teatrales del escritor inglés tiene sus riesgos. Sobre todo si el libro en cuestión se llama First Folio, robado en 1998 en la Universidad de Durham, en el noreste de Inglaterra, y quien pretende que compruebe su valor es uno de los centros de investigación sobre Shakespeare más importantes del mundo.

El juzgado de lo penal de Newcastle condenó ayer a ocho años de cárcel a Scott. Seis por estar en posesión de un bien robado y dos más por sacarlo de Reino Unido. Se libró de ser acusado de la sustracción de la pieza, pero vio cómo toda su vida de ficción quedaba retratada.

El First Folio de la Universidad de Durham es una de las escasas 200 copias que quedan en todo el mundo. Se trata de un compendio con 36 de las obras teatrales de Shakespeare y fue impreso en 1623, siete años después de su muerte. Hace 12 años desapareció durante una exposición y nunca más se supo. Hasta junio de 2008, cuando Scott se presentó en la Folger Shakespeare Library de Washington para tasarlo. Este parado de 53 años pidió hablar con el responsable del centro y le entregó la obra. Dijo que unos amigos lo habían encontrado en Cuba y que le habían encargado investigar su origen.

La coartada cubana le sirvió de poco. Scott había arrancado las tapas del volumen y algunas páginas en las que constaba la referencia de la Universidad, pero tras un primer vistazo, los expertos supieron que se trataba del First Folio desaparecido.

A los pocos días los agentes estaban llamando a la puerta de una pequeña casa en las afueras de la capital estadounidense. Scott tenía los armarios llenos de ropa de diseño, un Ferrari amarillo aparcado en el garaje a nombre de su madre y varias facturas que demostraron que debía más de 100.000 euros al banco. La policía comprobó que había estado 'enviando cantidades ingentes de dinero a una mujer cubana' y que 'con su estado financiero, difícilmente se lo podía permitir'.

El juicio comenzó a principios de julio de este año. Se descubrió que Scott había sido condenado hasta 25 veces por robo a finales de los años setenta y llevaba más de una década viviendo a todo trapo, champán y limusinas incluidas, a expensas de sus carbonizadas tarjetas de crédito.

Tras las vistas orales, el juez Richard Lowden acusó a Scott de querer vivir como un 'playboy para impresionar a una mujer que conoció en Cuba' a costa de la venta del volumen.

La obra maestra ya está de vuelta en Durham, donde será expuesta durante un tiempo hasta su restauración. 'El libro en sí está intacto pero la hoja con el título, que mostraba su procedencia ha sido arrancada. Además, las cubiertas fueron cortadas con un cuchillo', explicó Chris Higgins, subdirector del centro.