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La RAE rompe con Menéndez Pidal

Fernández-Ordóñez ingresa en la Academia con un texto sobre el origen del español

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La filóloga Inés Fernández-Ordóñez (Madrid, 1961), especializada en Dialectología, es consciente de su fama de heterodoxa con respecto a las teorías lingüísticas. En contra de lo que recomienda la Real Academia Española (RAE), defiende, por ejemplo, que fenómenos como el laísmo la dije, en vez de le dije no son una imperfección, sino que forman parte de las variedades del español. 'Igual que no penalizamos a nadie por ser seseante, no deberíamos hacerlo por ser laísta', señala sentada en el sofá de su casa, donde recibe a Público para hablar de su ingreso en la RAE este domingo.

Esta actitud discrepante es la que demostrará cuando, tras leer su discurso, se convierta en la primera filóloga y en el miembro más joven de la Academia. Inés Fernández-Ordóñez fue elegida académica en diciembre de 2008 ocupará el sillón P, cuyo antecesor fue el poeta Ángel González, pero se ha tomado su tiempo dos años, el periodo máximo para elaborar un texto original en el que subraya que el idioma español no puede relacionarse sólo con el castellano, como hasta ahora ha hecho la filología tradicional.

'El español no es sólo el castellano sino un cruce de lenguas'

'El español es el castellano en el sentido de la lengua hablada en Castilla, pero, además, es otras cosas. Yo he querido destacar la formación plural como resultado del cruce entre todas las lenguas peninsulares', aclara la filóloga.

En esta investigación sostiene que la evolución del español está compartida con rasgos del asturleonés y el navarroaragonés. Una teoría que rompe con el centralismo lingüístico del castellano que impulsó Ramón Menéndez Pidal en su obra Orígenes del español, de 1926 .

El lingüista señalaba que la extensión del castellano por toda la península fue pareja a la expansión política de Castilla, pero Fernández-Ordóñez resalta que 'el foco geográfico irradiador del castellano no siempre estuvo en la Castilla del Norte, sino también en una zona oriental u occidental'. Para la filóloga, la problemática de la interpretación tradicional se debe a que 'los historiadores de principios del siglo XX estaban muy influidos por el nacionalismo romántico'.

'Para lograr el poder, las mujeres deben cambiar su mentalidad'

Otro rasgo de la heterodoxia de esta profesora de Filología Hispánica en la Universidad Autonóma de Madrid tiene que ver con el uso que hacemos de la lengua. Para ella, el concepto de empobrecimiento del lenguaje 'está equivocado', ya que 'las lenguas simplemente evolucionan, cambian'. Tampoco cree que haya que demonizar el uso del lenguaje entre los jóvenes. 'Cada generación adopta nuevos usos sociales y lingüísticos. No creo que haya que tener una visión apocalíptica respecto al cambio lingüístico', afirma. Y, por supuesto, no tacha de negativa la influencia de los mensajes sms: 'Es un sistema alternativo de transcripción, pero no cambia el habla'.

Cuando ingrese en la RAE, Fernández-Ordóñez será la quinta mujer en la Academia. 'Esta es la tendencia, y es inexorable, pero al ser una institución vitalicia, no puede ser inmediata', manifiesta. Según ella, además, para llegar a los puestos de poder 'hace falta un cambio de mentalidad en las propias mujeres, ya que muchas veces piensan que no van a conseguirlo'.

Esta filóloga, que de adolescente quiso ser arqueóloga, sí ha llegado a la cima. A pesar de que aún no sabe cuál será su tarea, le tocará lidiar con las polémicas de la Academia, como el famoso miembras. 'No censuro a nadie porque diga miembras, pero las palabras no se cambian por decreto, sino que las cambia la sociedad', dice. O los recientes cambios ortográficos, que le parecen 'razonados', aunque 'habrá que ser tolerante, porque una persona de mi edad es difícil que los incorpore'.

Fernández-Ordóñez sustituirá a Ángel González, pero este domingo el poeta también estará presente con sus versos: 'Habrá palabras nuevas para la nueva historia', leerá la nueva académica. Un cálido homenaje.