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El ritmo de lo clandestino

Franz Ferdinand toca ante 1.500 personas en un astillero de Barcelona en el concierto San Miguel Unique's 2010

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El misterio se resolvió de la siguiente forma: Franz Ferdinand tocarían a eso de las nueve y media de la noche en un astillero -enorme y casi entrañable nave industrial, muy británica- del puerto de Barcelona. Los invitados, escogidos y convocados a través de la red social Facebook, fueron debidamente informados y la improvisada (no nos engañemos: la más que bien adaptada) sala de conciertos fue engullendo a gente desde las ocho de la tarde. A las nueve, las colas ya rodeaban la nave y media hora más tarde, Dinero, el grupo telonero, ya agitaba al personal, cerca de 1.500 personas (por lo menos) que aguardaban risueñas la aparición de la banda escocesa.

Todo estaba ambientado en la clandestinidad. Una partida de póker con humos de ley seca, unas camareras muy de principios del siglo pasado y decorados al uso metían al espectador en la salsa de un concierto esperado.

A aquellas horas irrumpieron en el escenario Ekain Elorza, Sean Marholm y Rubi Giménez, los integrantes de Dinero, el grupo que ganó el concurso de maquetas en Myspace que la empresa cervecera había convocado paralelamente para encontrar al telonero que acompañará a la banda en los tres conciertos. El trío, más rockero que discotequero, pero en cualquier caso pegadizo, aprovechó para advertir al público de que al día siguiente seguirían en Barcelona, en el Sidecar. Dinero metió un poco de caña y dejó la sala a punto para recibir a Franz Ferdinand.

‘Do you want to' abrió el fuego. El fuego fue justo lo que habían adelantado el día antes, en rueda de prensa: el clásico repaso a los grandes éxitos. No hacía falta más. Canciones de su último disco y de los dos anteriores hicieron las delicias de los presentes.

Los coros de la gente acompañaron también ‘Walk Away' para dar paso a la cañera ‘Take Me Out'

Enseguida sonó ‘No you girls', coreada y bailada por la 'pequeña multitud'. 'Tot bé?' [dos sílabas y palabras en un catalán que, incluso con terrible acento escocés, quieren decir ¿Todo bien?], quiso saber el cantante, Alex Kapranos. Efectivamente, todo iba bien. Y los coros acompañaron también ‘No you girls' y ‘Walk Away' para dar paso a la cañera ‘Take Me Out'.

El concierto estaba en su apogeo. Y llegó el turno de ‘Ulyses', tarareado por todos, bailado por todos y aplaudida por todos, que se negaban a que los escoceses abandonaran el escenario. Ni por asomo. Enseguida volvieron a estar ahí, para seguir con el repertorio. Todavía tenían que presentarse, disfrutar de los solos del bajo, Bob Hardy, la guitarra rítmica de Nick McCarthy y la batería dePaul Thompson.

En poco más de una hora, el concierto llegaba a su fin. Los aficionados, tranquilos, contentos y satisfechos, abandonaban la extraña sala admirando los yates de lujo atracados a pocos metros. El primer misterio, el de Barcelona, ha quedado resuelto. Quedan Donosti, mañana, día 6, y Málaga, el lunes, 8.

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