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El Roosevelt con Bardem

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El bar del Roosevelt Hotel, donde se han refugiado los invitados engalanados de las fiestas que se celebrarán esta noche, gritó de alegría cuando apareció Javier Bardem en la pantalla gigante. Apenas se oyeron las palabras del actor. 'Agradezco a los hermanos Coen para ser lo bastante locos y pensar que podía hacer esto y por darme el peor corte de pelo de la historia'.

 'Siempre he pensado que Bardem iba a ganar', dice Stacy Johnson, vestido negro entallado, escote tridimensional y copa de vino blanco en la mano, 'me parece tan cool y tan guapo'.

Bardem, sentado en primera fila, rodeado por un lado de su madre, Pilar y de Jack Nicholson con sus habituales gafas negras, palpó el trofeo con evidente satisfacción. Momentos antes, en la alfombra roja, parecía más tenso.

El principio de todo esto

Aquí en el Roosevelt, el mítico hotel de Hollywood Boulevard, empezó todo. El 19 de mayo de 1929, los miembros de una industria incipiente se reunieron en el Blossom Room para celebrar sus propios méritos y galardonarse con una extraña estatuilla. Aquí Clark Gable y Carole Lombard alquilaron una suite por 5 dólares y Errol Flynn mezcló martinis en plena prohibición.

La ceremonia está transcurriendo con una impredecible sobriedad. Los productores habían anunciado color y sorpresa. De momento no ha habido ni lo uno ni lo otro. En la alfombra roja se han visto sobre todo vestidos negros, elegantes pero sombríos, a juego con un cielo nuboso que no ha descargado la lluvia que todos temían.

Jon Stewart, el presentador de la gala, cómico especialmente mordaz en su programa político, ha sido a tan comedido que no ha conseguido sacar muchas sonrisas de los tres mil invitados.
En los alrededores del teatro Kodak, todo está silencioso, las calles están cortadas y los policías velan sobre la hilera de vehículos que se han quedado en las calles colindantes. Al final de la noche habrá cola para llegar al baile del gobernador, la primera fiesta de la noche, la primera de la larga lista de fiestas que mantendrá despierto a Hollywood hasta la madrugada.