Publicado: 30.10.2014 17:36 |Actualizado: 30.10.2014 17:36

Savall renuncia al Premio Nacional de Música por el "menosprecio" del Gobierno a los músicos

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El músico Jordi Savall ha renunciado al Premio Nacional de Música por estimar que procede de un Gobierno responsable del "desinterés y la incompetencia" en la defensa del arte, que mantiene en el olvido el patrimonio musical hispánico y que "menosprecia" a los músicos que se dedican a mantenerlo vivo.

En un comunicado, Savall agradece el reconocimiento que supone la concesión del Premio, pero señala que renuncia al mismo "con profunda tristeza" y "esperando que este sacrificio sea comprendido como un acto revulsivo en defensa de la dignidad de los artistas y pueda, quizás, servir de reflexión para imaginar y construir un futuro más esperanzador para nuestros jóvenes".

El Ministerio de Cultura anunció este miércoles la concesión del Premio Nacional de Música 2014, en la modalidad de Interpretación, a Jordi Savall, violagambista, director y musicólogo experto en música antigua, por su "infatigable labor en la recuperación y difusión del patrimonio musical español", un galardón dotado con 30.000 euros.

Savall señala en su comunicado que "agradece profundamente" al jurado del Premio Nacional y al Ministerio de Cultura su reconocimiento a "más de cuarenta años dedicados a la recuperación y difusión de la música como fuerza y lenguaje de civilización y de convivencia". Pese a ello, Savall anuncia que no acepta esta distinción para "no traicionar sus principios y convicciones más profundas", al ser un premio que "procede de la principal institución del Estado español responsable del dramático desinterés y de la grave incompetencia en la defensa y promoción del arte y de sus creadores".

En este sentido, añade que "considera insuficientes los esfuerzos y las inversiones que desde el Gobierno del Estado se dedican al mundo de las Artes y la Cultura en general y, en particular, por mantener en el olvido una parte esencial de nuestra Cultura: el patrimonio musical hispánico milenario". Además, Savall dice deplorar "la política de menosprecio del Gobierno español hacia la inmensa mayoría de músicos que, con grandes sacrificios, dedican sus vidas a mantenerlo vivo, ya que sin ellos todas las músicas medievales, renacentista y barrocas no existirían".

"La ignorancia y la amnesia son el fin de toda civilización, ya que sin educación no hay arte y sin memoria no hay justicia"

"La ignorancia y la amnesia son el fin de toda civilización, ya que sin educación no hay arte y sin memoria no hay justicia", afirma el musicólogo catalán. "No podemos permitir que la ignorancia y la falta de conciencia del valor de la cultura de los responsables de las más altas instancias del Gobierno de España erosionen impunemente el arduo trabajo de tantos músicos, actores, bailarines, cineastas, escritores y artistas plásticos".

A su juicio, son estos profesionales los que "detentan el verdadero estandarte de la Cultura y no merecen, sin duda alguna, el trato que padecen, pues son los verdaderos protagonistas de la identidad cultural de este país". "Por todo ello, y con profunda tristeza, reitero mi renuncia al Premio Nacional de Música", explica Savall, quien cree, "como decía Dostoyevski, que la Belleza salvará al mudo, pero para ello es necesario poder vivir con dignidad y darle el valor que se merece a la Educación y a la Cultura", concluye en su comunicado.

Savall, además, recrimina en una carta dirigida al ministro de Cultura, José Ignacio Wert, la falta de "amparo institucional" y de una Ley de mecenazgo que dé impulso a la vida cultural en España. La misiva, que está dirigida también a los miembros del jurado que le concedió el galardón, reproduce la mayoría de argumentos incluidos en su comunicado público de rechazo del premio, aunque introduce algunas explicaciones de carácter más personal.

"Recibir la noticia de este importante premio me ha creado dos sentimientos profundamente contradictorios y totalmente incompatibles: primero, una gran alegría por un tardío reconocimiento a más de 40 años de dedicación apasionada y exigente a la difusión de la música" y, al mismo tiempo, "una inmensa tristeza por sentir que no podía aceptarlo sin traicionar mis principios y mis convicciones más intimas".

Tras denunciar lo que considera un "olvido" del patrimonio musical hispánico por parte del Estado, reconoce que "en algunas contadas ocasiones" ha podido beneficiarse, "a lo largo de más de 40 años de actividad, de alguna colaboración institucional", como la celebración del V Centenario del descubrimiento de América o las pequeñas ayudas a giras internacionales".

"Demasiado tiempo en que las instancias del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes que usted dirige continúan sin dar el impulso necesario a las diferentes disciplinas de la vida cultural del Estado español que luchan actualmente por sobrevivir sin un amparo institucional ni una ley de mecenazgo que las ayudaría, sin duda alguna, a financiarse y a afianzarse", continúa el músico. Jordi Savall muestra su convencimiento de que la Cultura, el Arte y especialmente la Música, "son la base de la educación que nos permite realizarnos personalmente y, al mismo tiempo, estar presentes como entidad cultural, en un mundo cada vez más globalizado".

"Los músicos son los verdaderos museos vivientes del arte musical"

Pese a ello, se pregunta "¿cuántos españoles han podido alguna vez en sus vidas escuchar en vivo las sublimes músicas de Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero o Tomás Luis de Victoria?", para aseverar que "la inmensa mayoría nunca podrá beneficiarse de la fabulosa energía espiritual que transmiten la divina belleza de estas músicas". "La música viva solo existe cuando un cantante la canta o un músico la toca, los músicos son los verdaderos museos vivientes del arte musical", por lo que considera indispensable "dar a los músicos un mínimo de apoyo institucional estable, ya que sin ellos nuestro patrimonio musical continuaría durmiendo el triste sueño del olvido y de la ignorancia", asevera Savall.

Por su parte, la compositora María de Alvear, galardonada también este miércoles con el Premio Nacional de Música, entiende "perfectamente", la decisión de su compañero de renunciar al galardón, "porque el 21% de IVA para el arte es una auténtica catástrofe".

María de Alvear, que vive en Alemania desde hace 36 años, ha mostrado su comprensión con la decisión de Savall aunque le entristezca. "Lo entiendo, porque comprendo que hay personas que están en un trayecto de su vida que pasan por dificultades y que comprenden que el 21% del IVA es una barbaridad. Lo que está pasando con el 21 por ciento es para muchísimos músicos una catástrofe", asegura.

Ese tributo, que en Alemania es del 7%, "machaca la vida a los músicos, a los gestores y a los programadores, que van a empezar a reducir los conciertos porque no son sostenibles". "Lo siento mucho porque me hubiera encantado compartirlo con él, hubiera dado brillo al premio", ha añadido.