Publicado: 21.09.2015 09:40 |Actualizado: 21.09.2015 11:44

Serrat cumple su palabra y brinda a Madrid una "noche inolvidable"

El cantautor catalán actúa en la capital y levanta pasiones rodeado de amigos como Joaquín Sabina, Ana Belén, Dani Martín, Pasión Vega y Abel Pintos.

Publicidad
Media: 5
Votos: 2
Comentarios:
Serrat, en un momento de su concierto en Madrid. / LUCA PIERGIOVANNI (EFE)

Serrat, en un momento de su concierto en Madrid. / LUCA PIERGIOVANNI (EFE)

MADRID.— Cuatro meses han tenido que esperar los madrileños para escuchar a Joan Manuel Serrat, después de que la cita prevista para mayo tuviera que aplazarse hasta hoy, una noche "inolvidable" en la que el cantautor estuvo acompañado por Joaquín Sabina, Ana Belén, Dani Martín, Pasión Vega y Abel Pintos.

Ante un auditorio que se puso en pie en varias ocasiones, Serrat pidió disculpas al público por el retraso y agradeció que le hubieran esperado.



"Ya veo que no me guardan rencor", bromeó Serrat para recordar que el aplazamiento, por una traqueo laringitis aguda que padeció, le puso "muy malito y muy afectado". Y durante su enfermedad, recordó, se dijo que haría de su cita en Madrid una "noche inolvidable".

Con un lleno del Barclaycard Center de Madrid, Serrat hizo vibrar al maduro público con su Antología desordenada con la que celebra los 50 años de su primera actuación en público, haciendo un recorrido por toda su obra.

Y pocas fueron las canciones "de siempre" que quedaron en el tintero, ya que a las que interpretó Serrat en solitario se unieron las que cantó en compañía de los artistas invitados.

En pie recibió y despidió el público madrileño a Serrat, que tuvo que hacer varios bises y que bromeó asegurando que "todo aquello que empieza, se acaba", cosa que había que agradecer teniendo en cuenta que mañana era lunes.

En este primero de los dos conciertos que ofrecerá en el antiguo Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid, que duró dos horas y media, Serrat comenzó interpretando De vez en cuando la vida, De cartón piedra, Mi niñez, Niño silvestre.

Tras Canço de cuna, intepretó otra pieza en catalán, Ara que tinc vint anys, que fue, ha dicho, "la más amortizada de todo el repertorio".

Y es que, relató al público, en vez de retirar la canción cuando ya rebasó esa edad, debido a su éxito decidió ir adaptando su título a sus cumpleaños y de: "Hace veinte años que digo que tengo veinte años", cuando cumplió los 40, pasó a "Llevo 20 años diciendo que hace 20 años que digo que tengo 20 años".

"Es que soy catalán y un catalán no tira nada, y menos si funciona", recordó en medio de los aplausos del público: "Ahora estoy preocupado por saber cómo la voy a titular cuando cumpla 80 años".

Disculpe el señor, Para la libertad, No hago otra cosa que pensar en tí, No quiero ser labrador, Mediterráneo, Tu nombre me sabe a hierba o Algo personal han sido otras de las canciones que han hecho las delicias de los asistentes al concierto.

Más serio se puso el cantautor al introducir Niño silvestre, momento en el que ha recordado los miles de niños que mueren de hambre o son explotados y en el que ha criticado a la "vieja, miserable y avara" Europa que recorren miles de niños buscando un sitio que se convierta en su hogar, en referencia a los refugiados sirios.

Tras una primera parte en solitario, Serrat ha presentado a David Martín, con quien ha interpretado Señora, para compartir posteriormente el escenario con Pasión Vega cantando Es caprichoso el azar y con el argentino Abel Pintos, Lucía.

Uno de los momentos más aplaudidos del concierto fue la aparición de Joaquín Sabina, recién recuperado de una lesión, que se declaró "envidioso" porque los aplausos que llevaba escuchando durante hora y media fueran para Serrat. Ambos con bombín cantaron Cuenta conmigo.

Y otro gran momento fue cuando Ana Belén salió al escenario para cantar con Serrat Paraules d'amor y dar paso a continuación a una alegre Noche de San Juan, cantada por todos ellos.

Los bises comenzaron con Esas pequeñas cosas para seguir con un coreado Caminante no hay camino, y finalizar con Esos locos bajitos.