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La SGAE denuncia el fraude de los intermediarios que se forran con la música de las madrugadas televisivas

Reixa le declara la guerra a las editoriales que financian la banda sonora de los concursos y tarots a costa de las abusivas condiciones que sufren los autores

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El presidente de la Sociedad General de Autores, Antón Reixa, ha remitido una carta a sus socios para tratar de extinguir 'la viciada práctica' de que la producción de la música para televisión en emisiones nocturnas se financie, 'casi exclusivamente', sobre el 50% autoral.

Reixa recuerda que la revisión de la lista de compositores con mejores ingresos del 2012 revela que existe una creciente nómina de autores (reales o presuntos) con nombres 'absolutamente desconocidos' para el gran público. El volumen de los derechos de los autores de la SGAE que provienen de las televisiones suponen ya casi el 50% del total de los ingresos sociales de este organismo, pero el problema surge cuando se dan 'situaciones de abuso y dominio de mercado'.

'Los autores nos vemos presionados a aceptar cláusulas excesivas en cesión de porcentajes o tiempos de vigencia', según Antón Reixa, quien asegura que en los últimos años ha sido una conquista tácita de los autores que la cesión del 50% a las editoriales 'no sea la práctica más habitual' y esa división de porcentajes entre editor y autor sea producto 'de una negociación leal'. En ese contexto, es frecuente que los autores cedan cantidades inferiores al 50% en el sector editorial no vinculado a la televisión, pero las editoriales dependientes de las cadenas 'sólo firman contratos con autores dispuestos a ceder el 50% de los derechos. Incluso, y aún peor, la producción de la mayor parte de la música que emiten es financiada por el 50% autoral'.

Según el dirigente de la SGAE, esto se produce porque las televisiones propician, 'o por lo menos toleran', la intervención de una serie de intermediarios que pagan esa producción pactando cesiones de coautoría con los creadores reales. Para Reixa, son esos intermediarios, a los que cifra en una docena, los que encabezan el ranking de compositores con mayor recaudación de la SGAE con cantidades 'que restan ingresos al resto', y afirma que cada uno de ellos registra anualmente, casi siempre por centenas, obras y coautorías 'imposibles de todo tipo'.

'Así nos podemos encontrar con prolíficos y titánicos autores que, de ser reales esos registros, merecerían la medalla al mérito autoral', ironiza el presidente de la Sociedad, quien añade que entre ellos se encuentran 'niños que registran desde arreglos de Chopin hasta el más variado repertorio compositivo o personas de la tercera edad o sin conocimiento musical alguno que han decidido revelar al mundo, de repente, su escondido talento'.

Entre las prácticas de esta red cita la de utilizar dominio público y forzar a compositores a ceder la autoría total o parcial de los arreglos; cobrar irregularmente; cruzar repertorio; exigir los gastos de producción a los autores reales; falsear los títulos de las obras para burlar los límites del reglamento o imponer porcentajes fraudulentos de coautoría a los responsables efectivos de las músicas de fondo. Todos tienen en común la cesión del 50% de los derechos a las editoriales de las televisiones, que así 'no solo amortizan parte de lo que pagan a la SGAE, sino que logran sin gasto ni inversión alguna toda esa producción sostenida, en realidad, por el 50% autoral'.

Para frenar esa práctica 'fraudulenta', el Consejo de Dirección de la SGAE pondrá sobra la mesa, entre otras medidas, una propuesta de la Presidencia para iniciar la apertura de un número limitado de expedientes disciplinarios en aquellas liquidaciones y registros de algunos socios en los que se aprecien indicios de irregularidades. Anteponiéndose a las críticas por parte de algunos socios que ya adivina, Reixa señala que 'es fácil suponer que la avaricia y ambición limitada de unos pocos tratarán de menoscabar y tensionar la unidad de todos con múltiples maniobras', por lo que invoca 'la dignidad autoral, generosidad y sentido común' de toda la SGAE para 'superar con éxito esta fase'.