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La SGAE rescinde ahora el contrato a familia y amigos de Teddy

Cabrera, primo de Bautista, y Quintanilla, amigo de toda la vida, asesoraban en Arteria

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La cúpula que está liderando la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en esta etapa de transición, personas que también formaban parte de la dirección durante la etapa que investiga el juez Pablo Ruz, está intentando trazar una línea que los deje dentro de la parte sana de la manzana. Para lograrlo, tienen que desvincular a la SGAE de todo lo que suene a Eduardo Teddy Bautista y José Luis Rodríguez Neri. Se actúa con prisa, según reconoció Víctor Manuel en una entrevista con este periódico, y eso ha podido llevar a errores que, de momento, ya han traído consigo sendas denuncias de Teddy y Neri contra la SGAE por despido improcedente.

El último movimiento, según ha podido saber Público, ha sido prescindir de los servicios de Emilio Cabrera, primo de Teddy, y Ángel Quintanilla, amigo 'de toda la vida' del cantante de Los Canarios.

Quintanilla y Cabrera prestaban servicio de asesoría a la SGAE para su red de teatros Arteria, manteniendo esta manía de la gestora de derechos de contratar a empresas externas. Estas sin embargo pertenecían a gente del entorno del presidente del consejo todo lo que necesitaba. En concreto, Quintanilla y Cabrera se encargaban del 'control de las obras' de la red de teatros de Arteria, un proyecto de remodelación y construcción de nueva planta de espacios escénicos que, según el sumario, tenía un presupuesto de 287 millones de euros.

A partir de ahora, cuando sólo 'falta un 5% de las obras en construcción para finalizar todos los espacios', se va a devolver el control del gasto a 'la dirección económica financiera de Arteria', que lleva Olaya Fernández de la Riva, histórica también de la cúpula de la SGAE en la última década.

Con Emilio Cabrera no será necesario proceder al despido, puesto que prestaba servicio a la SGAE a través de su propia compañía: Emereima. Cabrera, expresidente de Aerolíneas Argentinas, estaba prejubilado y fue contratado cuando se diseñó el proyecto Arteria como asesor financiero.

Quintanilla era director técnico de la SGAE y director del Centro de Arte y Tecnología (CATA) de la gestora, donde tenía su despacho.

Algunas de las personas que están liderando este periodo, como Víctor Manuel o Caco Senante, siguen defendiendo el proyecto Arteria, a pesar de que las compras de espacios llevaron la deuda de Fundación Autor a superar los cien millones. Pero el malestar entre los socios ha hecho que en la gestora se hable ya de vender la sede de Sevilla y la de Buenos Aires. Fuentes disidentes de la línea oficial recuerdan que todos los espacios pertenecen a la Fundación y no es posible venderlos sin la aprobación del patronato.