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Shigeru Miyamoto: "Quiero jugar a ‘star wars’ en 3D"

El padre Super Mario. Tras conquistar el cine, las tres dimensiones preparan su desembarco en los videojuegos. El as en la manga de Nintendo consiste en jugar en 3-D sin gafas

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Justo cuando la industria del entretenimiento parecía que podía empezar a frotarse las manos con el boom de las tres dimensiones, siguiendo el camino dorado abierto por el cine a partir de Avatar, Nintendo hizo una de las suyas. Fue el pasado 15 de junio, durante el desarrollo de la feria más importante del ocio interactivo, el E3, donde la casa de Super Mario se atrevió a presentar una tecnología que permitía ver las 3-D sin necesidad de gafas. Y encima aplicada a una consola portátil: adiós a las promesas de vender televisores, gafas y otras parafernalias. ¡Herejía! Fue precisamente el padre de Super Mario, Shigeru Miyamoto, el que sembró la duda entre los asistentes a su presentación: '¿Cómo vamos a hacer que una persona que juegue en el tren se ponga unas gafas?'.

El cacharrito en cuestión, la Nintendo 3DS, saldrá a la venta en la primavera del año que viene, pero las expectativas generadas y el runrún que todavía dura han dado a Nintendo la victoria de la feria: magia o tecnología, se trata de 3-D sin ingredientes añadidos. Miyamoto, claro, está en el ajo. Comenzó en este negocio en el 1977, año en que se estrenó La guerra de las galaxias, con el encargo de crear un videojuego sobre Popeye, y acabó por inventarse al fontanero, mascota de la casa y cara universal de los videojuegos. Durante todo esto tiempo ha sido responsable conceptos e ideas que la competencia se ha limitado a copiar porque, entre otras cosas, nos les ha quedado más remedio.

A los 57, y con una 3DS en la mano, Miyamoto valora para Público el estado actual de la industria del ocio interactivo, qué supone la llegada de las 3D y recuerda, de paso, cómo se veía entonces el futuro, en aquellos primitivos momentos: 'En realidad, cuando me uní por primera vez a Nintendo, los videojuegos eran un producto de su época. La tecnología más avanzada no se usaba para los hogares, se empleaba en nuestras máquinas recreativas, ordenadores y cosas así', explica Miyamoto. 'Y por supuesto, entonces no tenía ni idea de que la industria llegaría dónde lo ha hecho. Incluso después de empezar a hacer videojuegos', remata.

Miyamoto uno de los pocos creadores de videojuegos galardonado con la Orden de las Artes y las Letras Francesa y el único que ha sido considerado para el Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación y Humanidades, a las puertas del cual se quedó a finales del pasado mayo (y que recayó en los sociólogos Alain Touraine y Zygmunt Bauman). Y no se le caen los anillos a la hora de hablar de en qué consiste su trabajo: entretener. 'Nuestra meta es entretener. Lo cual tiene su responsabilidad: necesitamos encontrar maneras de sorprender a la gente. Si no buscamos cambios en la industria en momento particulares, corremos el riesgo de fallar a la hora de seguir entreteniendo a la gente', reconoce.

Miyamoto cree que 'es importante no exagerar con los hallazgos propios. Hay una tendencia en la industria, que bien suele exagerar los avances que hace o bien se muestra de lo más conservadora, yendo siempre en la misma dirección: propone hacer lo mismo todo el tiempo, todo esfuerzo se dirige a pasar de nivel'. La Nintendo 3DS, en este sentido, sigue el camino marcado por la compañía después del lanzamiento de Wii y de la primera Nintendo DS: ser universal. 'Que todo el mundo pueda disfrutar la experiencia de ver un efecto 3-D sin necesitar ninguna clase de accesorio, sin necesitar gafas', subraya. De nuevo, todo el mundo incluye niños, jóvenes, adultos, mujeres y adorables viejecitos, un camino del que ya tienen recorrido una parte importante.

Nintendo ya ha puesto su tecnología en manos de terceras compañías para que 'puedan desarrollar contenidos pensados específicamente para ella, para una experiencia visual en 3-D. Se trata de dar a los diseñadores de videojuegos la posibilidad de expandir sus ideas y de hacer cosas que no se podían conseguir antes porque resultaba demasiado difícil'. Como se ha demostrado a lo largo de las últimas décadas, la máquina es importante pero más lo es que los programadores puedan hacerse con ella fácilmente y sentirse cómodos. Torres más grandes han caído debido a la incapacidad de terceros para sacar provecho de un hardware prometedor. El creador de Nintendogs se pone en la piel de los desarrolladores a la hora de pensar en un cambio de perspectiva radical. Literalmente: 'Mira Super Mario 64 [lanzado en 1996 y aplaudido por la crítica por ser el primer videojuego de plataformas del fontanero pensado en tres dimensiones: alto, ancho y largo]. En un mundo como el suyo, sin la visión 3-D sería muy difícil entender la relación especial que hay entre objetos y distancia, así como la profundidad y la altura. Pero al incorporar la posibilidad de verlos en 3-D, se consigue que tu percepción de profundidad y la relación espacial con los objetos sea más clara: y donde antes era difícil darle a un bloque con Mario, ahora resulta sencillo. Al ser más sencillas las cosas que haces en el juego, la experiencia será más dinámica'. En el fondo, es una cuestión de realismo: 'Y el entorno 3-D añade un sentido del realismo que no existía hasta ahora', remata.

Pero una buena consola tampoco sirve de nada sin buenos juegos que la exploten. Nintendo 3DS parte con títulos 'populares' anunciados para su lanzamiento y primeros meses de vida (propios, como Mario Kart y Kid Icarus, y ajenos, como Resident Evil y Super Street Fighter), además del apoyo de grandes del sector, como Hideo Kojima, creador de la multivendida serie Metal Gear Solid. Pero Miyamoto barre para casa a la hora de hablar de sus títulos favoritos. 'Hay muchos juegos que quiero probar. Pero lo primero que me viene a la mente es la experiencia de sentir el viento y la hierba en los campos de Hyrule en The Legend of Zelda: The Ocarina of Time [considerado el mejor videojuego de la historia por la prensa especializada y gran parte del público]. Todo con visión 3-D. También tengo ganas de jugar con Star Fox. Quiero ver como los disparos viajan a través del espacio antes de que estos alcancen finalmente su objetivo; poder navegar y volar alrededor y a través de los anillos. Y claro: también estaría muy bien ver en 3D un juego de Star Wars'.

Fiel a secretismo habitual de Nintendo, Miyamoto es discreto y no da detalles sobre la tecnología que permite apreciar las 3-D sin gafas. La primera sensación que uno tiene al ponerse frente a la nueva videoconsola es rara: uno no sabe si lo que está viendo es de verdad o, aunque lo esté viendo con sus propios ojos. Una experiencia confusa y alucinante incluso para los más experimentados jugones. ¿Alguna pista? 'La resolución en pantalla es tan alta y los efectos visuales son tan impactantes que no basta con explicárselo a la gente', comenta Miyamoto, 'La cuestión está en la reacción general de los creadores cuando lo vieron. La gran mayoría, al encenderla, ya querían hacer su próximo juego para nuestra consola. Es el ejemplo de Kojima, que tan pronto como vio la pantalla afirmó que quería hacer el próximo Metal Gear Solid para 3DS', confirma.

Una experiencia por la que también pasó el mismo Miyamoto. 'Llevo tiempo trabajando en esta tecnología. Pero cuando finalmente pusimos todos los componentes juntos y vi por primera vez el efecto conseguido, realmente pude sentir tranquilidad. Llegué a la conclusión de que habíamos tomado la decisión adecuada. Inicialmente no tenía una visión demasiado clara sobre cómo el efecto 3-D iba a cambiar los juegos. Visto el resultado, inmediatamente supe lo que se podía conseguir y empecé a tener ideas acerca de los juegos que quiero hacer en 3-D y sobre cómo puedo hacerlos'.

¿Algunas nuevas ideas para esta nueva generación de videojuegos? Miyamoto parece no tener fondo: 'Un montón, pero hay una que yo encuentro particularmente interesante, y es la Realidad Aumentada. Consiste en mirar a través de la lente de la cámara para ver el mundo real a través de ella de una manera aumentada puedes ver gráficos animados de juegos dentro de la escena del mundo real. Es en esto en lo que veo las posibilidades más espectaculares'.

Antes de concluir, Miyamoto ha querido dar un mensaje de apoyo a la industria de los fabricantes de gafas polarizadas: 'Afortunadamente, puedo decir que Nintendo no realizará ningún pedido de sus productos. Pero estoy seguro que habrá un montón de demanda de gafas para otras empresas allí fuera'.