Publicado: 06.08.2015 13:35 |Actualizado: 07.08.2015 09:55

La azarosa historia del Stradivarius robado

El instrumento, que pertenecía al virtuoso músico Roman Totenberg, fue robado en 1980 por un joven violinista, Philip Johnson. Hoy ha sido entregado a las hijas de Totenberg después de que la exmujer de Johnson lo entregase al FBI tras dar con la clave secreta de la caja que le entregó su exmarido ya fallecido. 

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Roman Totenberg con su Stradivarius en 1950./ Foto proporcionada por la familia a NPR (National Public Radio), la radio pública de Estados Unidos.

Roman Totenberg con su Stradivarius en 1950./ Foto proporcionada por la familia a NPR (National Public Radio), la radio pública de Estados Unidos.

El Stradivarius del violinista Roman Totenberg, una pieza hecha a mano por el famoso violinista italiano en el año 1734 cuyo valor no ha sido estimado, ha aparecido este jueves después de 35 años desaparecido, según la información publicada en The Washington Post y The New York Times

El 15 de mayo de 1980 fue robado en la oficina de la escuela que dirigía Totenberg, The Longy School of Music, tras su actuación en Cambridge (Massachusetts). Hoy, ha sido entregado a sus tres hijas en la oficina del fiscal de Nueva York, tal y como ha confirmado una de ellas, Nina Totenberg, durante una entrevista para la radio pública estadounidense. 

Roman Totenberg, el virtuoso violinista -que tocó junto con las orquestas más célebres y llegó a ser un renombrado profesor en Boston- de origen polaco fallecido en Estados Unidos en 2012 a los 101 años, fue el último en tocar sus cuerdas. "El agente de mi padre me dijo que su único pensar es que mi padre no pueda regresar para verle tocar otra vez", cuenta Nina Totenberg. "Estuvo practicando durante dos semanas antes de morir. Me gustaría pensar que en algún lugar, de alguna manera, mi madre y mi padre ya se han enterado. Y quién sabe, quizás ellos hicieron que sucediera", añade.

A pesar de tener un tesoro entre sus manos, Totenberg rara vez hablaba de él, hasta el día en que se lo robaron. Su hija, Nina Totenberg explicó que "fue como una muerte en la familia". 



Una historia surrealista

La historia de la desaparición del Stradivarius es algo surrealista, señala Totenberg durante su entrevista. Aquella noche, su padre -que por entonces tenía 69 años- dio un concierto en la escuela donde era director, el Longy School of Music. El instrumento fue robado de su oficina después de la actuación. Totenberg sospechaba de alguien: un joven músico, Philip Johnson, al que vio deambulando por la escuela al finalizar el concierto. Pero el virtuoso violinista no tuvo nunca suficientes pruebas para convencer a las autoridades de que él era el culpable.

Johnson ha tardado la friolera de 35 años, pero al final Totenberg tenía razón. Este joven músico, que se mudó a California en los ochenta, murió de cáncer a sus 58 años en 2011. Entre sus pertenencias, dejó en herencia a su exmujer un instrumento en una caja cerrada. Sin embargo, ha sido este año cuando ha dado con la combinación secreta para abrirla, tal y como confirma Nina Totenberg.

Stradivarius robado. REUTERS/FBI

La exmujer de Johnson encontró el Stradivarius y solicitó la opinión de un experto. El tasador examinó el instrumento y le explicó que tenía dos noticias, una buena y otra mala. "La buena noticia es que es un Stradivarius original, la mala es que fue robado a Roman Totenberg y tengo que entregarlo". De esta manera, contactó con el Equipo de Arte del FBI para devolverlo a sus propietarios. La compañía de seguros de la familia Totenberg les ha reembolsado 101.000 dólares y ahora, las hijas del violinista venderán este tesoro, pero no a cualquiera. "Lo que sabemos es que no lo venderemos a alguien que sea un coleccionista a menos que tenga el propósito de tocarlo", explicó Nina. Las tres están de acuerdo en que "tiene que ser vendido para ser tocado".

Nadie sabe lo que significa tener un Stradivarius. Totenberg lo compró en 1943 por 15.000 dólares; el momento en el que fue robado, se tasó en 250.000 dólares, pero actualmente se venden por millones.

Hoy, para celebrar que lo han recuperado, las hijas de este músico se reunirán para conmemorar a su padre y beberán un chupito de vodka tal y como el hacía.