Público
Público

Supersubmarina: "Todo lo que se pueda decir de Ana Botella es malo"

El grupo de Baeza (Jaén) toca desde los RedBull Studios de Madrid y su actuación es retransmitida en la Plaza de Callao (Madrid) en formato 'Silent Band' para que los asistentes escuchen el concierto a través de unos auricu

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Entrar en una sala de un concierto o en una carpa de un festival y que los músicos estén tocando sus canciones y la gente bailando al ritmo de ellas pero que, sin embargo, no se escuche nada. El silencio total. Eso es precisamente lo que ha hecho Supersubmarina este jueves en la Plaza de Callao de Madrid. 

Desde los RedBull Studios, el grupo jienense ha tocado en formato 'Silent Band' y su actuación se ha proyectado en la céntrica plaza madrileña mientras que los asistentes escuchaban las letras a través de unos auriculares, algo que 'nadie ha hecho hasta ahora', ha explicado a Público Jose Chino -voz y guitarra- 'existen las Silent disco pero algo así no se ha visto nunca'. 

Existe una incógnita que es lo que más 'preocupa' a los integrantes de la banda: 'el contacto directo con el público es importante y no va a estar esta vez', ha expresado Juancar -batería-, 'lo difícil va a ser transmitir a través de los cascos ese contacto entre el grupo y la gente que existe en los conciertos, que les lleguen las canciones'.

Y es que, Supersubmarina están acostumbrados a tocar en salas y en festivales, incluso tocaron en una ocasión en 'streaming' a través de una plataforma musical de Internet pero nunca de esta forma. No tienen preferencia por ninguna de ellas, 'todas tienen sus cosas', ha aclarado Jaime -guitarra y coros-, 'en una sala tienes a la gente muy cerca y viene a verte exclusivamente a ti. En cambio, a los festivales accede un gran número de gente, los escenarios son mejores y equipos de sonido e iluminación son más grandes'. 

Supersubmarina comparten gustos musicales en muchas ocasiones pero, a la hora de viajar en la furgoneta que les lleva de gira por todos los rincones del país, 'cada uno se pone sus auriculares con su música', ha explicado el cantante porque 'somos muchos. Unos hablan, estamos a otras cosas'. No entienden a aquellos que van por la calle, el metro, el autobús con la música del móvil a gran volumen y sin auriculares: 'Es de muy mala educación', ha sentenciado Pope -bajo-.

'Procuramos ser fieles a lo que nosotros sentimos'

Para ellos, escuchar música es como un ritual. 'Escuchamos música y dejamos que lo que escuchamos nos influya a la hora de componer', ha aclarado Juancar, 'lo que si es cierto es que a la hora de entrar en el estudio no buscamos nada en el exterior sino en lo que tenemos dentro y en el tema que estamos trabajando, en lo que nos sugiere la canción, la letra, el ritmo. Procuramos ser fieles a lo que nosotros sentimos'.

No solo las carreteras españolas conocen a este grupo del pueblo jienense de Baeza. Han hecho 'las américas', visitando México, un lugar al que quieren volver. 'No tenemos miedo', ha contestado Juancar refiriéndose al secuestro virtual que sufrieron hace unos días en ese mismo país el grupo vasco Delorean , 'estamos deseando que nos secuestren porque ha cogido una repercusión impresionante y es un medio de promoción estupendo', ha añadido entre risas.

Dejando de lado las bromas con las que están en constante contacto este grupo, todos han expresado que en D.F 'tuvieron muy buena acogida'. 'Estuvimos en una zona muy buena y acompañados con gente de la compañía, nos trataron muy bien por lo que no tuvimos ninguna sensación de peligro', ha remarcado Pope. 'Nuestra integridad física solo corrió peligro tras la segunda botella de Mezcal -tequila-', ha bromeado Jose Chino.

Los andaluces son un grupo con 'suerte'. Después de un verano recorriendo la geografía española de festival en festival, ahora están preparando un fin de gira para 'los más fans de Supersubmarina' en la que tocarán todas sus canciones para que 'a los que les gustamos de verdad, se queden satisfechos con nosotros'. No todos tienen la misma suerte. Un claro ejemplo son los músicos callejeros de Madrid quienes tendrán que pasar una 'prueba de idoneidad' ideada por la alcaldesa, Ana Botella, para poder seguir tocando en la calle

'El propio nombre 'Ana Botella' es malo'

'¿A quién se le ocurre?', ha preguntado Jose Chino, '¿Quién puede decidir quién puede tocar o no puede tocar? Y encima, ¿en la calle? No tiene ni pies ni cabeza. Todo lo que se pueda decir de Ana Botella es malo. El propio nombre 'Ana Botella' es malo', ha sentenciado el cantante. 

Ellos tienen la fortuna de poder llegar a mucha gente con su música, con las trabas y dificultades por las que pasa a día de hoy el mundo de la cultura. 'Nosotros intentamos trasmitir historias que nos pasan un poco a todos, que son universales como se suele decir', ha explicado el cantante, 'contar las cosas de manera que, en una canción, suenen bien pero que sean la realidad.  Intentamos que lo que hacemos tenga intensidad y que transmita, ya sea un ritmo lento o un ritmo bailable'.

Pese a todas las dificultades y a sus comienzos 'precarios' por los medios básicos con los que contaban y las salas en las que tocaban, que solo poseían un altavoz, Supersubmarina recuerdan sus inicios como 'bonitos'. 'Al final nos quedamos con el crecimiento y como avanzan las cosas. Que los comienzos hayan sido precarios, se queda como algo insignificante', ha expresado el bajista.