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Susan Sarandon y Richard Gere denuncian "la ética de estos tiempos"

Protagonistas de 'El fraude', de Nicholas Jarecki, son las dos primeras estrellas que aterrizan en el 60 Festival de San Sebastián

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Susan Sarandon y Richard Gere, las dos primeras estrellas que han aterrizado en el 60 Festival de San Sebastián, han llegado cargadas de sentido crítico y han denunciado este viernes en el certamen la ética de los tiempos que vivimos. Lo hicieron desde la película que protagonizan y en las entrevistas que concedieron.

Actores principales de El fraude, ópera prima de Nicholas Jarecki, los veteranos intérpretes encarnan en la ficción a un matrimonio. Él, Robert Miller, es un magnate neoyorquino enredado en un cúmulo de mentiras urdidas para salir intocable y con unos cuantos millones del fraude que ha cometido. Ella es su mujer, consciente de todos los trapicheos de su marido y encargada de lavar la conciencia de ambos con las obras de caridad. 'Es un retrato de la ética de estos tiempos', ha dicho Richard Gere, que ha añadido: 'Ahora estamos en el peor momento'.

En un encuentro con un pequeño grupo de periodistas, el actor ha mostrado su decepción. 'En 2008 todo se fue al carajo, ahí tuvimos la oportunidad de repensar la situación, de tomar el nuevo camino que se ofrecía, pero esa fuerza que se abrió sólo un momento se nos cerró. Y volvieron los responsables de esta situación y ahora estamos peor que nunca. Hoy, que haya despedidos en las empresas para que éstas tengan un aumento de sus beneficios nos parece normal. Nosotros les dejamos hacer esto, en lugar de pararles'.

Susan Sarandon ha compartido la sensación de desencanto de su compañero, pero ha asegurado que hay que seguir peleando y, en su opinión, una forma de hacerlo es participando en las próximas elecciones en EE.UU. 'Yo voy a votar a Obama, porque soy mujer y quiero tener control sobre mi cuerpo y porque me temo que estamos muy cerca de una guerra con Irán y a mí no me gusta la guerra'.

La actriz ha asegurado que hay que seguir haciendo películas de este tipo. 'No sé si la gente tiene suficiente información sobre la crisis a través del cine. Desde luego en EEUU no hay suficientes películas para gente adulta. Esta es una película que te da la oportunidad de discutir sobre la moralidad, la gente, la familia...'.

Gere: 'Creo que nosotros fuimos un poco vagos y avariciosos, pero ahora hay otros caminos'

'Cuando empecé en Hollywood, en los setenta y los ochenta, esta película la hubiera hecho un estudio que tendría otras cuatro o cinco películas inteligentes -ha afirmado Richard Gere-. Ahora es una película independiente. Es el espíritu de los tiempos. No creo que esto sea necesariamente malo, porque hay un ambiente que recuerda a los sesenta y los jóvenes encuentran nuevas formas de hacer cine. Creo que nosotros fuimos un poco vagos y avariciosos, pero ahora hay otros caminos'.

'Hollywood nunca ha estado demasiado politizado ni ha tenido un sentido moral estricto. Definitivamente su prioridad es el dinero', ha asegurado Susan Sarandon, que ha destacado el miedo con que viven los actores y directores en su país. 'En los setenta, con la guerra de Vietnam, los actores hablaban más, ahora, después del 11-S, se ha instalado una sensación de miedo, nadie quiere ser tachado de ‘no americano'. Sin embargo, en Hollywood solo les importa el dinero que puedes hacer y si estás envejeciendo o poniéndote gorda. Las opiniones que uno tenga les interesan mucho menos que el dinero'.

El problema de Hollywood hoy, en opinión de esta veterana que siempre ha destacado por su compromiso público con ideas y causas progresistas, es que 'allí no ponen especial énfasis en contar buenas historias y los ejecutivos y personal de marketing tienen mucho miedo, los despiden y van de un lado a otro constantemente. Es normal que quieran conservar sus trabajos. Hay muy pocas personas que amen de verdad el cine y que quieren hacer una película arriesgada. Para ellos es más fácil hacer un secuela. Es como hacer zapatos, si te va bien haciendo zapatos negros o marrones, no te pones a hacer botas o sandalias'.

Ellos han apostado por el mínimo riesgo con esta película, una obra donde se pone en duda la moral de un magnate, aunque, naturalmente, éste está interpretado por el Richard Gere especialista en dotar a sus personajes de atractivo y encanto. Al ganarse al público, la perfidia o la ambición y avaricia del Robert Miller de la ficción quedan contrarrestadas.

Más frágil es la red sobre la que ha trabajado Susan Sarandon, que encarna a una mujer absolutamente consciente de los juegos de poder y dinero de su marido, y de sus constantes infidelidades, pero dispuesta a soportar todo ello para mantener su lujoso ritmo de vida. Ver en peligro a su hija es lo único que puede empujarla a cambiar algo en su rutina.