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'The Americans' despierta a dos agentes durmientes rusos de la Guerra Fría

Fox estrena este jueves en España la serie creada por un exagente de la CIA, Joseph Weisberg, que cuenta la historia de dos espías rusos que viven como un matrimonio aparentemente normal en el Washington de los ochenta.

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Son marido y mujer. Tienen dos hijos, niño y niña. Viven en una de esas urbanizaciones tan típicamente americanas a las afueras de Washington y se ganan la vida como agentes de viajes. Sus nombres, Elizabeth y Phillip Jennings (Keri Russell y Matthew Rhys). Al menos así es de cara a la galería, porque este matrimonio de vida idílica y tranquila en apariencia está compuesto en realidad por dos agentes rusos pertenecientes a una de las muchas células durmientes implantadas en Estados Unidos durante la Guerra Fría. Ese es el planteamiento de The Americans, serie que este jueves estrena Fox en España (a partir de las 21.30 horas con doble episodio).

The Americans es un thriller de espías que inevitablemente trae a la mente -obviando la comparación- a Homeland. Como si el éxito del remake de una serie israelí protagonizado por Damian Lewis y Claire Danes hubiese abierto la veda para explorar el género en la pequeña pantalla. La originalidad de la apuesta de FX está en sus protagonistas, que no son agentes estadounidenses, sino unos espías rusos infiltrados en Estados Unidos. Algo que conoce muy bien el creador de The Americans, Joseph Weisberg, quien  fue agente de la CIA en sus años de juventud y se ha basado en sus vivencias para recrear aquellos años en esta serie.

Son los ochenta, la época de la Guerra Fría, Ronald Reagan es presidente y la CIA comienza a sospechar de la existencia de células de agentes durmientes en territorio estadounidense. Sus tapaderas son tan sólidas que solo un descuido bajo presión o un soplo pueden descubrirles. Se comportan como perfectos patriotas (americanos) de puertas para fuera y en su voz no hay ni rastro de acento ruso. Son agentes bien entrenados dispuestos a darlo todo por su patria natal.  

The Americans se centra en dos de estos espías. No tienen un pasado más allá de su aterrizaje en Estados Unidos. Es la primera orden que recibieron de sus superiores cuando les encargaron la misión. Cuanto menos sepan el uno del otro antes de convertirse en un matrimonio americano, más fácil será interpretar el papel. Llevan años compartiendo techo y cama, tienen en común dos hijos (que desconocen a qué se dedican sus padres), pero no saben sus nombres reales. Los protagonistas son Keri Russell (Felicity) y Matthew Rhys (Cinco hermanos).

En The Americans se plantean dos líneas argumentales que se entrecruzan continuamente. Por un lado, la trama política. Por otro, la humana. Los protagonistas están entrenados para cumplir órdenes sin cuestionarlas, pero ¿qué ocurre cuando su familia está en peligro? ¿Es la familia una tapadera sin más o es real? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar cada uno? ¿Cuál es su límite?


 

El personaje de Russell es el fuerte. Una mujer que ha sufrido en un pasado que se irá desvelando poco a poco en cada capítulo, que se aferra a un patriotismo irracional y que no soporta que sus hijos no sepan de sus orígenes. Odia a Estados Unidos y todo lo que representa el país de las barras y estrellas. Está dispuesta a llegar hasta el final sin importarle el sacrificio que tenga que hacer para ello o a quien tenga que llevarse por delante. Al menos, así empieza. Por su parte, del personaje de Rhys podría decirse que es el eslabón débil de la cadena. Antepone el bienestar de sus hijos y su seguridad. Tiene dudas. Se cuestiona si lo más sensato no sería entregarse al enemigo negociando inmunidad y una nueva identidad.

The Americans arranca cuando las cosas se ponen feas para los agentes de campo. La CIA sabe de su existencia y ha iniciado la caza de los espías durmientes mientras desde Rusia llegan órdenes cada vez más arriesgadas. Elizabeth y Phillip Jennings personalizan una historia ficticia con fuertes anclajes en la realidad. Para ellos la presión aumenta cuando, casualidad o no, un agente del FBI (Noah Emmerich) se muda a su tranquilo vecindario.

El desarrollo de la historia, si les descubren o no, si se venden al enemigo o no, empieza este jueves en Fox. En Estados Unidos se estrenó a principios de año y con una media de cuatro millones de espectadores por episodio la cadena FX decidió apostar muy pronto por una segunda temporada que verá la luz el próximo año.