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Cuando Tony Blair y Ben Stiller se vieron solos ante el peligro

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Una elección cinematográfica bizarra

Que George Bush eligiera ver ‘Los padres de ella' (2000) para ganarse el afecto y la confianza de Tony Blair durante su primera cita es una decisión cinematográfica cuando menos bizarra, dadas las inquietantes similitudes entre su encuentro y la trama del filme. Como si hubiera querido activar un juego de espejos.

Choque cultural a cuatro manos

En la película, un joven urbanita y de costumbres relajadas (Stiller) lucha por agradar a su suegro, un ex empleado de la CIA chapado a la antigua. No es difícil imaginar los nervios del liberal, europeo y presuntamente culto y progresista Blair mientras saludaba a Bush, al que en Europa se identificaba entonces con un vaquero de pocas luces, en la puerta del rancho tejano.

Temor reverencial ante la autoridad

Es posible que Stiller y Blair compartieran sentimientos parecidos cuando pisaron por primera vez el intimidante hogar de sus anfitriones. Había que agradar al patrón. Evitar meter la pata ante un hombre (el presidente de EEUU/el suegro) que debía provocarles la clase de temor reverencial que sólo surge ante los que son más poderosos que tú.

Una relación destructiva

Como es de sobra conocido, basta con que uno desee con todas sus fuerzas que las cosas vayan bien, para que todo se convierta en un desastre. En ‘Los padres de ella', el intento de Stiller de agradar a toda costa a su suegro acaba en una orgía destructiva. De algún curioso modo, el filme anticipó metafóricamente las devastadoras consecuencias de la relación entre Bush y Blair. El político británico, en su intento de complacer al estadounidense a cualquier precio, acabó bombardeando dos países (Irak y Afganistán).

Los motivos ocultos detrás de la elección

Cabría pensar que Bush eligió ver ‘Los padres de ella' por pura perversidad, dado que Stiller es sometido a todo tipo de humillaciones por su suegro. Pero, ay, deducir eso sería como admitir que Bush es un maestro de la ironía. Pero no. En realidad, el antiguo presidente era bastante parecido al suegro interpretado por De Niro en el filme. 'Relájate, te encantarán, te lo prometo. Y sobre todo no seas sarcástico, mis padres no captan la ironía', le espetaba a Ben Stiller su novia antes de flanquear la puerta de la mansión de sus padres.