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"Te vuelves más frágil como actriz cuando envejeces"

Entrevista a Jacqueline Bisset (Surrey, 1944) 

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'¡Has visto qué bien se conserva!'. Tal vez no sea el más imaginativo, pero sin duda sí que es uno de los mejores halagos que le pueden hacer a una estrella de Hollywoodcuando, como en el caso de Jacqueline Bisset (Surrey, 1944), ya ha sobrepasado la que a día de hoy (veremos mañana) se considera la edad de jubilación.

De piernas espectaculares, es, sin embargo, su mirada, como ella misma reconoce, el secreto de su encanto inmarcesible y una buena razón para seguir trabajando tras éxitos como Bullitt (Peter Yates, 1968) o La noche americana (François Truffaut). Trabajo no le falta, en parte porque en determinado momento de su carrera fue lo suficientemente hábil para convertirse en la madurita con la que todo jovencito quería fantasear.

Su próximo estreno será la película póstuma de Dennis Hopper, The Last Film Festival, de Linda Yellen. 'Una comedia. Me etiquetaron como una actriz dramática, pero creo que la comedia se me da muy bien'.

'He notado que a algunos les intimida mi belleza'

¿Cómo fue el rodaje?

Dennis interpreta a un productor de cine y yo, a su ex esposa. Nunca hablaba de su enfermedad (el cáncer de próstata que acabó con su vida) y, realmente, no parecía estar enfermo. Era un tipo muy relajado y apasionado y, en ocasiones, muy tierno.

Será su primera película en dos años

Es complicado encontrar papeles para mujeres mayores y, aun así, me considero una afortunada. Es una pena porque cuando envejeces, como actriz te vuelves más frágil, aprendes a comunicarte con tu cuerpo, a usarlo como si fuera una máquina. Es un instrumento que perfeccionas a lo largo de los años y eso te afecta más allá de tu trabajo.

En 1977, el semanario Newsweek' la consideró 'la mujer más guapa del mundo'. ¿Llega una a asumir tal calificativo?

No pienso mucho en ello. He notado que a algunos les intimida mi belleza. No son capaces de mirarme a los ojos. Un productor me dijo una vez que yo tenía una mirada feroz, que le recordaba a la de Nicholson. No entendí lo que quería decir hasta que conocí a Nicholson: yo tampoco era capaz de mirarle a la cara. No era belleza. Era algo más profundo que te cohibía. Sólo podía decir tonterías.

'Cualquiera puede ver en YouTube que hay gente increíble filmando'

¿Echa de menos la fama?

Para nada. Lo único bueno de ser conocida es que consigues mesa en los mejores restaurantes sin esperas. A veces, Hollywood puede llegar a ser un sitio muy raro.

¿Ve sus películas antiguas?

De vez en cuando. Las pongo en un DVD y pienso: 'Madre mía, ¿por qué haría eso?'. Soy muy exigente conmigo. Tal vez en exceso. Lo que más nerviosa me pone de aquel entonces es mi voz, tan aguda y cantarina. Eso también se corrige con el tiempo. Ser actriz es algo más que actuar. Es un aprendizaje continuo en el que tienes que saber de fotografía, de psicología, de arte La película más maravillosa del mundo es la vida. A veces me voy al aeropuerto sólo por darme el placer de observar a los demás.

Su pico de popularidad más reciente fue como James, personaje de la serie Nip/Tuck'. Se habla mucho de que la televisión puede tener mejor calidad que el cine

He hecho mucha, mucha, televisión y jamás viví una experiencia como la de Nip/Tuck. Todo ha cambiado: la manera de trabajar, de interpretar, la densidad de los guiones Jamás supe qué personaje interpretaba en realidad en la serie. Su personalidad cambiaba constantemente. La gente que llevaba tiempo en ella me decía: 'No te preocupes, a nosotros nos pasa lo mismo'. No tener nada a lo que aferrarte, no conocer las razones de ser de la persona a la que encarnas, porque el guionista tampoco quiere que lo sepa el público, puede llegar a ser divertido.

'La película más maravillosa del mundo es la vida'

Los cirujanos plásticos de Nip/Tuck' reflejan dos miedos que afloran en esta entrevista: hacerse mayor y perder la belleza

¿Quién ha hablado de hacerse mayor? ¡Yo no, desde luego!

¿Hay crisis en el cine?

Sí económica, no de talento. Cada vez hay más negocio y menos cine. Todo es dinero y más dinero. Los grandes estudios cierran o reducen sus divisiones de cine independiente, que son las más interesantes, pero creo que cualquiera que se conecte a YouTube puede comprobar que hay gente increíble filmando por ahí. A mí me gusta diferenciar entre películas, que es lo que hace Hollywood, y filmes, que es lo que hace Europa, pero no se puede generalizar. También pienso en el cine como una relación sexual: los hay que por querer ser artísticos, se pasan directamente a la masturbación. No escasean las buenas ideas, sin embargo. Tal vez los jóvenes necesitan ser un poco más disciplinados y algo de ayuda, eso es todo.

Hopper detestaba Hollywood, ¿le pasa a usted lo mismo?

No. Lo encuentro un lugar de lo más saludable. Fui allí para convertirme en una estrella, me enamoré de una persona (el bailarín ruso Alexander Godunov) y a los siete años me di cuenta de que me había quedado. Vivo en The Hills,en el campo, a diez minutos del aeropuerto. Aquello es una especie de jungla llena de animales salvajes, de mapaches y tarántulas, que queda a diez minutos de la Warner y la Universal.