Publicado: 01.12.2015 12:17 |Actualizado: 01.12.2015 12:17

Woody Allen: Sus 10 películas esenciales

El cineasta estadounidense cumple este martes 80 años. Su proyecto más novedoso próximamente será la serie de seis capítulos que está preparando para Amazon Studios.

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Toma el dinero y corre (1969).- EUROPA PRESS.

Toma el dinero y corre (1969).- EUROPA PRESS.

MADRID.- Este martes 1 de diciembre Woody Allen, el prolijo y talentoso cineasta de Nueva York, cumple 80 años. Y lo hace, tal y como en él es constante desde hace décadas, con nuevos proyectos encima de la mesa pero con la novedad de que en esta ocasión uno de ellos -la serie de seis capítulos que prepara para Amazon Studios- no está destinado a la gran sino a la pequeña pantalla.

A la espera de ver qué tal se desenvuelve Allen en un medio que, especialmente como guionista, no le es totalmente ajeno pero que está lejos de ser su ecosistema natural, cometemos la osadía de rebuscar entre sus más de 50 películas para elegir 10 títulos que aspiran a componer un decálogo básico que resuma la filmografía esencial de un cineasta genial y constante que sigue fiel a su cita anual con la cartelera. Y por muchos años.



Toma el dinero y corre (1969)

Virgil Starkwell, un total y completo inútil que acaba convertido en el peor ladrón de bancos de la historia, fue su primer personaje. Toda una declaración de intenciones en una primera película que marcó no solo la imagen de Allen de cara al público, sino también el tono de su filmografía más temprana.

Annie Hall (1977)

En 1997 Allen firmó la que para muchos, entre ellos los académicos de Hollywood, es su película más redonda. Cuatro Oscar le reportó la historia de Alvy Singer y su relación con la magnética, y también neurótica, Annie Hall. Romántica, a su manera, y memorable a todas luces.

Manhattan (1979)

Una carta de amor a su ciudad y a su música que nace, según confesó el propio Allen de su afición por la obra del compositor George Gershwin. Diane Keaton, Mariel Hemingway, Michael Murphy y Meryl Streep son algunos de los nombres que acompañan al cineasta en pantalla en uno de los títulos más emblemáticos de su filmografía.

Zelig (1983)

Una genialidad en forma de falso documental en el que Allen pone voz y rostro a Leonard Zelig, un camaleón humano, un hombre que hará lo que sea para encajar. La increíble historia del hombre cambiante se llevó, entre otros reconocimientos, el Premio Pasinetti a mejor película en el Festival de Venecia.

Hannah y sus hermanas (1986)

Tres premios Oscar -mejor actor de reparto para Michael Caine, mejor actriz secundaria para Dianne Wiest y mejor guión para el propio Allen- logró con esta lúcida comedia familiar de historias cruzadas y enredos sobre tres hermanas de Nueva York.

Misterioso asesinato en Manhattan (1993)

Diane Keaton, Alan Alda, Anjelica Huston y Jerry Adler forman, junto al propio Allen, los elementos que se irán entrelazando en el que posiblemente es el thriller más hilarante de la historia del cine.

Balas sobre Broadway (1994)

Dianne Wiest logró el Oscar a la mejor actriz de reparto gracias a su trabajo en esta comedia ambientada en el mundo del teatro en la que Allen mezcla de nuevo arte y crimen con mucho tino. El personaje de Cheech, el matón con un talento sin igual para la dramaturgia al que da vida Chazz Palminteri, es sin duda alguna una de las más geniales composiciones de su filmografía.

Desmontando a Harry (1997)

Otra nominación al mejor guión logró Allen con esta ácida comedia parodia-homenaje a Bergman en la que da vida a un escritor que, dadas las excesivas referencias autobiográficas que incluye en sus trabajos, no es muy querido por su familia y amigos.

Match point (2005)

Allen viajó a Londres para mayor gloria de su filmografía y de Scarlett Johansson, su nueva musa, para armar un brillante drama romántico con toques de thriller oscuro que se diferencia del tono general de su filmografía. El menos Allen de todos los Woody Allen y para no pocos el mejor.

Medianoche en París (2011)

Ernest Hemingway, F. Scott Fitzgerald, Pablo Picasso, T. S. Eliot, Luis Buñuel e incluso Salvador Dalí se dan cita en esta deliciosa fantasía en la que Allen sumerge a su puntual alter-ego Owen Wilson en lo que para él debe estar muy cerca de ser el paraíso. Una película con la que ganó el Oscar al mejor guión origional y que es su cinta más taquillera en Estados Unidos.