Sin aspavientos, con su habitual frialdad, el finlandés recogió el título mundial que Lewis Hamilton torció en China y ayer tiró definitivamente en otra desastrosa actuación. El vértigo volvió a expulsarle de la cumbre. Lo tenía todo en la mano, pero no aguantó la presión en una carrera loca e histórica.
El espíritu de Senna anida entre las curva uno, a la que el mítico brasileño da nombre, y la tres de Interlagos. El alma del fallecido piloto planeó sobre los cuatro bólidos que arrancaron en las mejores posiciones. Sobrevoló la parrila, analizó en milésimas de segundo las ocho manos y finalmente descendió sobre el casco de Fernando Alonso, el bicampeón del mundo que salía cuarto, con escasas esperanzas de éxito y fiado únicamente a su osadía.
Con el verde del semáforo, Alonso engranó la marcha, pisó a fondo y se pegó a Hamilton. Aprovechó el acelerón de Raikkonen y el perfecto bloqueo de los dos Ferrari al británico para circular pegado a éste. Con la vista al frente y el pulso firme, se situó a la izquierda de Lewis, aguantó hasta el límite y su rueda derecha delantera lamió la izquierda del otro McLaren. En la tercera curva, denominada Sol, la destreza del ovetense alumbró la esperanza.
Hamilton no supo encajar el golpe. En vez de reaccionar con cabeza, se lo tomó como una ofensa. Ni él ni ningún responsable del equipo se paró a reflexionar. Un cuarto puesto le garantizaba cómodamente el título. Ni caso.
El inglés, ciego de ira, se salió de la pista, perdió seis puestos y entró en un túnel de loco pilotaje que le llevó de cuneta en cuneta hasta dañar la caja de cambios. Ahí, enterrado en la zona medio-baja de la carrera, cerró su meritorio pero amargo estreno en la Fórmula 1.
Alonso y su lento coche se fueron diluyendo y Massa, en el momento justo, ejecutó la maniobra de dejar pasar a Raikkonen con la elegancia, clase y maestría que se le supone a Ferrari. A un equipo serio y campeón.
No siempre se puede optar a ganar el campeonato, Schumacher apostó por Ferari cuando hacía más de una década que no ganaba nada e hizo un equipo campeón, si Alonso sigue en McLaren sabe también que no va a ser campeón y se va a hacer "mala sangre", por lo que yo apostaría por Toyota para optar a Campeón a dos años vista...
Lo siento pero no me gustan los "minutos de odio" (como escribiría George Orwel en su genial "1984")contra nadie. Hamilton, pese a su error, podría haber sido campeón de no ser por el problema en el cambio. No sé por qué tanto odio contra él. Su único "delito" ha sido competir, y el de Ron Dennis, apostar descaradamente por el piloto menos experto pero el que más contratos publicitarios le iba a traer, según los estudios de mercado que le facilitaron. De todas formas, y pese a la satisfacción del 90% de la población española, el problemón de verdad ahora lo tiene Alonso, no Hamilton. El español, si se queda en Mclaren ya sabe lo que hay, y las opciones de Renault y Toyota son aún peores. De hecho, pensándolo fríamente, es casi mejor que Fernando se quede en Mclaren. Quizás, por eso, el piloto español ha suavizado sus críticas en los últimos días y se ha mostrado conciliador.
Joderos Hamilton y Ron. Esto pasa cuando se juega sucio. Mclaren ficho a Alonso para destruirlo y asegurar el título para Hamilton. Hasta Ecles estaba involucrado en el pastel. Pero hubo justicia. Aunque mi ilusión hubiese sido ver a Alonso Campeón del Mundo, de no ser él prefiero que lo haya ganado un piloto de verdad como Raikkonen, no la marioneta de Ron Dennis
Alonso se equivoco cuando se fue a maclaren al no exigir en su contrato ser el numero 1 de la escuderia, claro que iba tan sobrado que no se le ocurrio que Hamilton podia ser tan bueno como para disputarle el puesto y creo que se sigue equivocando, porque el año que viene se va a encontrar sin un coche con el que plantar cara a los ferrari y a Hamilton en mclaren
Ha ganado quien lo merecia. No se por que algunos decis que es alonsista este articulo, yo lo veo bastante bueno. Hamilton podia haber ganado pero con eso de ser más se salio de la pista, y por tanto es un mal piloto, lo tenia todo y perdio. Alonso hizo lo que pudo y ferrari despunto, como merecia
Qué buena crónica, sí señor. No me suelen gustar mucho algunas cosas que publica Público, pero esta vez lo habéis bordado, destacando las tres cuestiones más importantes de la carrera de ayer. La primera es la profesionalidad, sangre fría y habilidad de Alonso, que a pesar de la gran presión que sufría supo aprovechar el duelo entre Hamilton y los dos Ferrari para colocarse tercero. En segundo lugar, hay que destacar la inexperiencia y el mal-perder de Hamilton (algo de lo que siempre se ha acusado a Alonso), que demostró no sabiendo encajar las maniobras de sus oponentes y perdiendo los nervios, lo que le hizo salirse del circuito. Y por último la lección de elegancia y de lo que realmente es un equipo que dio Ferrari. Creo que hay poco más que añadir, bueno sí, también estoy de acuerdo en que el espíritu de Senna hizo de las suyas y se "vengó" de McLaren. Y para terminar he de decir que para mí, Alonso es el ganador moral del campeonato y que, si no fuera por el boicot que le han hecho los de su propio equipo y los de la FIA hoy sería campeón del mundo por tercera vez
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