ALEMANIA 0 - ESPAÑA 1. Luis Aragonés lleva a su equipo hasta el título que llevaba esperando 44 años. Fernando Torres conecta con Xavi, corre por todos los españoles y marca el gol de su vida. Alemania impresionó de salida, pero acabó sometida al delicioso fútbol de toque de la selección

La carrera de todos los tiempos subió a España a la cima de Europa. Xavi conectó al fin con el Niño, la llave que le faltaba por abrir a esta selección de los imposibles, y Torres se llevó por delante todo lo que se encontró a su paso. No se paró hasta que tuvo la gloria agarrada.
Fue una galopada apoteósica que arrasó con la historia, con la fatalidad crónica que este equipo llevaba cosida al escudo, con tanta y tanta desdicha y desilusión acumulada. Y eso que Torres perdió el primer intento, se dejó adelantar por Lahm tras la arrancada. Pero fue precisamente entonces cuando el nueve se acordó de lo que representaba y dijo que no y que no.
Se cargó sobre la espalda el tiro de Cardeñosa, el desliz de Arconada, el penalti de Eloy, la barrera de Michel, la máxima pena de Raúl, el gol de Salinas, los penaltis de Inglaterra, las lágrimas de sus antepasados, el desencanto de tantas y tantas generaciones, y se puso otra vez a correr, a galopar, a volar.
Le ganó un sprint a la leyenda, pasó por la derecha de Lahm como un cohete y cuando llegó a la altura de Lehman le picó la pelota de manera sublime. Gol, gol, gol, gol, gol. El grito que España llevaba tanto tiempo esperando. La Eurocopa.
Y eso que a la selección le costó sentarse sobre la final. Alemania salió más entera, o más acostumbrada a la impresión del momento, o con la lección más aprendida. Fueron 13 minutos de angustia, en los que los germanos le prohibieron a España la pelota. Presionaron con decisión desde la salida, la dejaron sin opción de pase claro, y obligaron a Casillas o a Puyol a desentenderse del balón con pelotazos. Obligaron a España a no ser España. Y además, tiraron de su determinación, empujados menos por el fútbol que por el viento huracanado que llevan sus ataques grabados en el pecho. España supo pasar el trago.
Xavi y Cesc empezaron a turnarse para bajar a recoger el balón, buscaron asociaciones para superar el primer muro alemán y miraron con confianza a Torres, que se pegó una paliza. Fueron las batallas de Torres contra los defensas, contra el mundo, las que corrigieron el aspecto de la final. El Niño metió el miedo en el cuerpo alemán. Lo corrió todo, por imposible que fuera el pronóstico, y siempre arañó algo: un despeje en falso, la recuperación de la pelota, un remate al palo saltando más que la torre de la Eurocopa. Y al fin el gol.
Xavi escogió un buen día para conocer a Torres, para juntarse con él. Con el gol, España ya se quitó de encima los complejos y se puso su traje de gala. Se reunió alrededor del balón, dejó a Alemania sin habla y empezó a tocar y tocar y tocar y tocar. Y a llegar, a convertir en héroe a Lehman, que evitó una goleada.
Alemania tuvo una segunda vida sobre la hora de juego, cuando Löw tiró a dos delanteros, pero España enseguida se levantó y volvió a dar con la tecla. El enigma ya lo había resuelto. Tanto tiempo preguntándose los motivos y resulta que la respuesta estaba delante y era el balón. Los antecesores del sabio lo despreciaron. Luis le devolvió todo el protagonismo. Y pegado a la pelota conquistó el cielo, el día más bonito de la historia de España.
Raul fuera de España no es nadie, en Europa conocen a Torres, Cesc, Xavi, Iniesta, Raul, suena a viejo, rancio, casposo y mediatico,sobre todo mediatico. Raul no encaja en este equipo, porque el va de Dios, no se habla con el resto y miraba al resto por encima del hombre. Por culpa de Raul no teniamos equipo, es un mediocre, engreido y mediatico. los periodicos y los periodistas no meten los goles. Coño !!!
'Padre, perdóneme, yo también puse a parir a Luis Aragonés', dice la muy lograda viñeta de Orúe en el periódico se ayer. Los 'expertos futbolísticos' de Público que se llenaron la boca, y llenaron el diario de fotos, pidiendo la llamada al combinado de Raúl, y ahora se deshacen en elogios de selección y seleccionador, deberían tener la honestidad de reconocer que se equivocaron (lo que ,por otra parte, no ha sorprendido a nadie. Es muy propio del apresuramiento y el amiguismo interesado de gran parte de la prensa deportiva de este país)Pero rectificar, si no de sabios, al menos es de gente con principios.
fuera complejos, sin duda no tienes complejo alguno. Aconsejas que nadie diga a nadie cuándo hay que sacar la banderita y cuándo no. Faltaría más, cada uno es libre de hacer lo que le salga de las pelotas, y de sacar la banderita cuando quiera y, ojo, de sacar la banderita que quiera, no la que quieras tú. Y vas y en el mismo párrafo te tomas la libertad de llamar idiotas y acomplejados a dos que no piensan lo mismo que tú, a decir que somos españoles (será español quien quiera serlo, digo yo, no porque lo digas tú), qué país debemos considerar el propio. Como que no te enteras, hablas de fronteras y tú eres el primero que las traza: "¿aquí hay una frontera? Pues eso quiere decir que en un lado hay un país y en el otro lado otro país". Simpleza absoluta. Confundes país con estado independiente, si no explícame qué es la nacionalidad "británica" que mencionas, ya que Gran Bretaña ni es nación ni país. Tú debes ser de los que hace sólo unos años un día defendían la existencia de una nación serbo-montenegrina para a la mañana siguiente pasar a defender con el mismo ardor la existencia de las naciones serbia y la montenegrina, al enterarte por la radio que Montenegro se había independizado. Aprovechad el momento, que os quedan al menos 44 años más durante los cuales cada dos años los que desean que España no se coma un rosco tienen muchas más probabilidades de ver cumplido su deseo que los que deseais que gane. Ah, se escribe Tardà, no Tardá. Aunque podría haber sido peor, al menos no has escrito Urcullu.
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