El entrenador regionalista
Pellegrini habla con sus jugadores de su lugar de orÃgen para motivarlos
La tierra. El lugar de origen como enganche para llegar con profundidad al jugador, para conocerle y permeabilizarle ante sus mensajes desde la confianza. El regionalismo es una de las armas de Pellegrini para enganchar al vestuario a su discurso. "Conmigo habla mucho de Argentina, me hace bastantes bromas. El entrenó allà y conoce mucho de Buenos Aires, donde yo crecÃ", dice HiguaÃn.
Detrás de esos chascarrillos de Pellegrini con el Pipa sobre la capital porteña, hay una segunda intención: poder descifrarle su interior y saber que tecla emocional hay que tocarle en cada momento para motivarle. "Son técnicas muy habituales en psicologÃa. Hablar del lugar de nacimiento de un individuo es una manera de ganarse la confianza del jugador, de hacerle sentir que el entrenador es una persona cercana y de confianza", explica Granero, que pasa parte de su tiempo libre entre libros y apuntes de psicologÃa.
Pellegrini habla con sus jugadores de su lugar de orÃgen para motivarlos
"Conmigo habla de todo, no sólo de Brasil. Se preocupa mucho por las cosas personales, incluso me pregunta sobre la familia". Garay también es otro de los que ha pasado por ese particular método: "Se agradece que se preocupe por tÃ, por saber tus orÃgenes. Pero el mÃster habla con todos los jugadores, no sólo con los extranjeros".
En su etapa como entrenador de la Universidad Católica de Chile, habÃa dos suplentes a los que trataba de motivar con la misma técnica. A Castañeda, al que le quitó la capitanÃa pese a ser el más veterano, le hablaba de El Naranjal, y a Jeldrez, nacido en Papudo, le preguntaba por la pesca de esa zona costera del norte de Chile.
Desarrollar la inteligencia emocional fue uno de los puntos que Pellegrini potenció en un curso sobre liderazgo al que asistió cuando aún entrenaba en su paÃs. Una herramienta muy útil para entrar en un vestuario, ganárselo y motivarlo. No para un partido en concreto, sino para el dÃa a dÃa. Para hacerle creer al jugador en lo que hace a diario. En definitiva, para que tenga fe en su entrenador y en su metodologÃa.
El diálogo forma parte del plan estratégico de Pellegrini hasta el punto que Raúl bromea con su propensión al dialogo individual: "En mi carrera no he tenido un solo entrenador que hable más que él. Es un pesao".
1 Comentario
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Pobre Madrid, tantos millones para nada.

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