La 'operación Grial' remata a Valverde

Halladas en casa del doctor Virú pruebas de la 'operación Puerto'

Ó. LÓPEZ FONSECA/I. ROMO MADRID 28/04/2010 08:25

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Alejandro Valverde, el pasado 14 de marzo, en la París-Niza. - efe

Alejandro Valverde, el pasado 14 de marzo, en la París-Niza. - efe

La madeja se desenreda cuando nadie lo esperaba. La operación Grial, una investigación puesta en marcha por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que destapó el pasado mes de noviembre el dopaje del marchador Paquillo Fernández, ha terminado por aportar pruebas claves para aclarar muchos de los interrogantes que aún permanecían abiertos en la operación Puerto, aquella otra escandalosa trama que guardaba 200 muestras de sangre en condiciones irregulares en una nevera de un piso de Madrid y que implicó a numerosas estrellas del ciclismo internacional.

Un caso ha llevado al otro, y en la operación Grial, según fuentes de la investigación, se han intervenido media docena de carpetas con documentos en los que se detallan los nombres, apellidos, medicamentos, dosis, fechas en que se administraban y para qué competiciones concretas se hacía de los deportistas del equipo Kelme salpicados por la operación Puerto, entre ellos Alejandro Valverde. Todo ello encontrado durante el registro realizado en el chalet del doctor Walter Virú, presunto cerebro de la trama desarticulada en noviembre y que en su día ejerció de médico de la escuadra ciclista.

Según consta en el sumario de la operación Grial abierto por el Juzgado de Instrucción número 14 de Valencia, en el domicilio de Virú fueron halladas seis carpetas con poco más de una treintena de folios. En ellos, escrito a ordenador y con anotaciones realizadas a mano, se detalla qué ciclistas eran los que recibían sustancias dopantes, cuáles eran estas, qué cantidad se les suministraba y cuándo, y en qué competiciones se pretendía mejorar su rendimiento. Se trata de un minucioso archivo que abarca del año 2001 a 2004 y que se refiere a ciclistas que en aquellos años militaban en el Kelme.

Nombres sin codificar

El descubrimiento es sorprendente porque una de las características de lo incautado durante la operación Puerto fue precisamente la encriptación de toda la documentación que se logró intervenir en los registros. Así, las etiquetas que elaboró Astérix (el nombre en clave de Eufemiano Fuentes, presunto cerebro de la trama desarticulada en 2006) para las bolsas de sangre estaban siempre codificadas, con más o menos acierto. Precisamente una de las más torpemente codificadas era la de la bolsa número 18 de plasma sanguíneo, etiquetada como valv.(piti). Esta ha sido siempre la gran prueba acusatoria contra Valverde, que ayer seguía corriendo como si nada en la Vuelta a Romandía. "Estoy satisfecho con el tiempo que he hecho en el prólogo", dijo.

Según fuentes conocedoras de la documentación que obra en el sumario de la operación Grial, el contenido de las carpetas encontradas en casa de Virú podría probar el supuesto dopaje de Valverde, actualmente sólo sancionado en Italia. La información contenida en dichos documentos es tan relevante que el juez ha remitido hace algunas semanas una copia de los mismos al magistrado Antonio Serrano, titular del juzgado 31 de Madrid que ha instruido la operación Puerto.

Fuentes cercanas a la investigación reconocen la sorpresa que supuso descubrir que Walter Virú no hubiera destruido aún documentos que lo relacionan directamente con la otra trama. Una de las explicaciones que se maneja es que se hubiera olvidado de su existencia. Otra, que hubiera decidido guardarlos para utilizarlos contra alguna de las personas a las que implica.

Cuatro años después, la operación Puerto está aún pendiente del juicio oral, previsto para septiembre. A pesar de ser una de las tramas de dopaje más grandes en la historia, los imputados, con Eufemiano Fuentes a la cabeza, no serán juzgados por dopaje sino por un delito contra la salud pública por almacenar sangre humana en condiciones ilegales.

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