"En buena medida, el fútbol une lo que desune la política"
Entrevista al catedrático José Álvarez Junco. Sostiene que la proliferación pública de banderas ‘rojigualdas’ es una prueba de que dicho símbolo está perdiendo "las connotaciones políticas asociadas a la extrema derecha"
El historiador José Álvarez Junco, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense.GUILLERMO SANZ
Al catedrático de Historia de la Universidad Complutense José Álvarez Junco le gusta el fútbol. Pero lo lleva con mesura y sin fanatismos. Experto en la construcción nacional de España y el significado de la adopción y difusión de los símbolos nacionales, analiza el fenómeno que ha desatado el éxito de La Roja: banderas rojigualdas que empapelan el país y la exaltación del sentimiento patriótico. Sostiene que las muestras de los símbolos nacionales durante el Mundial con el éxito de la selección son un paso para eliminar "las connotaciones políticas asociadas a la extrema derecha", que tenían antes. Esto, afirma, puede perdurar históricamente.
«El nacionalismo español no se ha incrementado. Está ahí, incluso en el País Vasco»
¿Qué significado tiene la exaltación de lo español' con el Mundial?
Estos acontecimientos deportivos fueron inventados a comienzos del siglo XX, cuando los nacionalismos de contenido racial estaban a flor de piel. Ese contenido fue siempre una cosa absurda, pero hoy más todavía. Eso de que las selecciones expresan nuestra forma de ser, como que los alemanes son metódicos y técnicos y los españoles son furiosos e impulsivos, son topicazos del Romanticismo. Si la selección española tiene algo es la buena técnica.
Desde que en 1977 se aceptó la bandera rojigualda' como símbolo común, ¿se había visto un fenómeno como éste?
«El nacionalismo banal, el del día a día, ha hecho que la bandera salga a la calle»
No, no se ha visto porque la bandera estaba muy asociada al franquismo. Para mi generación, que la mitad de la vida la hemos pasado bajo ese régimen, tiene una connotación política asociada a la extrema derecha, que se ha cultivado en las zonas de nacionalismos periféricos. Es importante que se le quite esa connotación como un signo de normalización de los símbolos; que la bandera para los jóvenes no tenga ninguna connotación política de derechas, y que sea simplemente un símbolo simplificador y aglutinante de una sociedad compleja en la que hay ciudadanos de izquierdas y derechas, catalanes y vascos, católicos y no católicos. Es una normalización, en el sentido de que nos adaptamos a la norma de los Estados-nación.
¿Une el fútbol lo que desune la clase política con su peleas?
En buena medida sí. Esas divisiones, sobre todo las relacionadas con competencias y las disputas autonómicas, interesan a las clases políticas que son los que sacan beneficio de que los recursos y las competencias correspondan al Estado central o a órganos descentralizados. Son ellos los más interesados en fomentar eso. Al ciudadano de a pie en el fondo le trae sin cuidado.
«No creo que el éxito en el Mundial tenga efectos electorales. La memoria política es muy corta»
El vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluis Carod- Rovira, se muestra inquieto por la inundación de banderas rojigualdas. ¿Tiene motivos para preocuparse?
Pues sí, tiene motivos para estar preocupado. El hecho de que la bandera española no pudiera salir al espacio público, o saliese escasamente, en las zonas controladas por los nacionalismos más radicales País Vasco y Catalunya les beneficiaba, pero era raro. El nacionalismo banal, como llama Michael Billing al nacionalismo que está presente en nuestra vida diaria pero que es muy importante políticamente, ha hecho que la bandera salga a la calle.
¿En el sentido de que aumenta el nacionalismo español?
En realidad, no es que se incremente el nacionalismo español. Está ahí presente. Incluso en zonas del País Vasco controladas por abertzales, donde no se podría salir a la calle con una bandera, la gente está en los bares viendo el partido de fútbol y están con la selección española de fútbol. No sale porque el espacio público está controlado.
Lo cierto es que se habla más del Mundial que de la manifestación por la sentencia sobre el Estatut.
Sin duda, se habla más y esto es una señal de normalidad. En el sentido, no de que sea lo bueno o lo que tenga que ocurrir, sino que es lo que sucede en los otros Estados-nación que se han consolidado, como Francia, Alemania o Gran Bretaña.
Los partidos se ven como gestas y los jugadores, como héroes. ¿Son los elementos que definen la identidad nacional española?
Vivimos en una sociedad espectáculo y se viven como gestas cosas bastante nimias. Vivimos mucho de manera vicaria, de lo que sale en los medios de comunicación, y se le da a todo una retórica épica. Si a esto se añade la identidad colectiva alrededor del Estado-nación y la mística nacionalista de dar la vida por la patria, la identificación que se expresa con el uso de la primera persona del plural "qué bien hemos jugado" Es una operación de proyección psicológica interna.
Desde Catalunya insisten en que es una selección muy catalana. ¿Se puede patrimonializar la selección de fútbol?
Se intenta patrimonializar porque vivimos ese ambiente tan nacionalista y es la manera que ellos tienen de poder asumir lo que está ocurriendo, que es que la gente se está sintiendo española. Ellos buscan una forma de poder aceptarlo. En 2008 Montilla decía: "Nos podemos sentir españoles porque este equipo representa la España plural". Pero si siempre ha representado la España plural. En el equipo de los años cincuenta, en pleno franquismo, estaban Zárraga y Gainza, ¡eran todos vascos!
¿Se puede ser independentista y seguidor de la selección?
Sí, pero hay que decorarlo y decir, lo acepto porque hay muchos catalanes, muchos del Barcelona.
¿Puede tener efectos político-electorales el éxito en el Mundial?
Si hubiese elecciones inmediatamente podría tener efectos políticos-electorales, pero como falta un año y medio y la memoria política es muy corta, creo que no. A largo plazo, puede quedar el avance en el proceso de normalización de los símbolos, que se vaya disociando la bandera y la identidad española del franquismo. Eso es importante, poder ver a alguien con una bandera y no pensar que es de extrema derecha.
16 Comentarios
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Que triste ¿no?
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Buena entrevista y excelentes respuestas.
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Siempre son nacionalistas radicales los otros, como siempre...
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"que la bandera para los jóvenes no tenga ninguna connotación política de derechas, y que sea simplemente un símbolo simplificador y aglutinante de una sociedad compleja en la que hay ciudadanos de izquierdas y derechas".
Me temo que inevitablemente la bandera oficial tiene todavía ciertas connotaciones.
Y para quienes se consideran de izquierdas y/o republicanos/as, está la que consideramos como la legítima bandera de España: la tricolor, y el himno, el de Riego.
Prueba de ello es que hay convocada una concentración en la plaza de Lavapiés (Madrid) el domingo si gana la selección.
Salud y República.
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Las banderas enfrentan y dividen a las personas, no me gustan las banderas, quiza un simbolo mundial que nos representara a todos en nuestras diferentes culturas como siguen ejerciendo paises desconocidos para muchos que vivimos en una era ¿avanzada?
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Ya el titular de la entrevista- "En buena medida, el fútbol une lo que desune la política"- es más que sospechoso, como lo es también la pregunta de la que dicho título surge: "¿Une el fútbol lo que desune la clase política con su peleas?".
Y digo que es sospechoso porque ayer mismo, 9-07-10, el periódico "La Razón" sstenía esta misma tesis en uno de sus titulares: "El fútbol une al país y la política lo divide". Es la misma tesis que machaconamente han venido manteniendo durante todo el mundial "El Mundo", "ABC", "La Gazeta de Intereconomía", "Libertad Digital", el propio PP y "Telemadrid" que ayer y anteayer se despachaban machacones mostrando el fervor patrio en Euskadi y Cataluña. Que yo sepa en Cataluña no hay abertzales peligrosos que impidan sacar el trapo rojigualda a la calle.
Nadie se equivoque. No tengo simpatía alguna hacia el nacionalismo catalán, ni hacia el vasco. Menos aún hacia el español porque sé quien lo agita, para qué y a qué llevó en el pasado.
Durante este mundial he visto más toritos, sustitutos camuflados del aguilucho en la bandera franquista, que en toda mi vida.
Al finalizar el campeonato de Europa de 2008, en la que la selección española quedó campeona, tuve la desgracia, como hombre absolutamente ajeno al fútbol y al fervor patrio, de pasar por Castellana, junto al banderón de Aznar colocado en la Plaza de Colón o del Descubrimiento, con mi coche. Las hordas patrióticas habían cortado La Castellana, con la complicidad policial, provocaban a los conductores a mostrar su entusiasmo tetosterónico-patrio, con bocinazos. Como no lo hice porque no sentía ni el entusiasmo aludido ni la necesidad, hube de sufrir zarandeos del vehículo y los gritos de "polaco, polaco" (insulto con el que se alude a los catalanes), hasta que decidieron que había más candidatos a su cariñoso trato. Con gusto hubiera sacado la barra de seguridad de mi vehículo y les hubiera mostrado el entusiasmo de un obrero portuario de Gandz (por lo de polaco y los zarandeos al coche) pero los patriotas no atacan de uno en uno sino en jauría, por lo que me contuve.
El patriotismo rojigualdo-futbolero está sirviendo en estos momentos para idiotizar, más si cabe, a un personal ya adocenado, que traga con lo que le echen de esta crisis capitalista, que culpa de la misma a los políticos y nunca a los empresarios y que mientras tenga 20 euros en el bolsillo para ir al bar a berrear su apoyo a la selección nacional, no saldrá a la calle más que para festejar los resultados del fútbol o recibir a una selección en la que, mira por dónde, no jugarían ni la mitad de los futbolistas que ahora lo hacen en ella, si hubiera selección de Euskadi y de Catauña.
Para terminar, y para ver la mentalidad burguesa y conservadora del señor Junco, recomiendo leer la siguiente entrevista que le fue realizada en su día y publicada en Internet: http://www.pensamientocritico.org/josalv1206.html
Es de los que sostiene las tesis "liberales" de que en España faltó una clase media en la II República y que lo que hubo es una confrontación entre las ideas comunista y fascista. Las mismas tesis de Libertad Digital y de Intereconomía, mire usted por dónde. Este señor ha "involucionado" ideológicamente bastante, como veo que va haciendo Público paulatinamente.
asaltarloscielos.blogspot.es
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Y si ganamos que canten el viva españa de Manolo Escobar, la minifalda y toda la caspa rancia de este país. Y luego si cantara Raimón en catalán (como cuando lo de M.A Blanco) le silbarían en aras de la pluralidad nacional y todos esos cuentos. Este señor como siempre es plural con su opinión y reaccionario con los demás (véase lo de nacionalismos radicales de Catalunya, Euskadi... en la respuesta)
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JPMarat: [Este señor ha "involucionado" ideológicamente bastante, como veo que va haciendo Público paulatinamente.] #6. Muy buen comentario en lineas generales, pero... no puedes pretender que el periódico solo de noticias de un "lado", porque no se trata de ningún "órgano" de propaganda político, convendrás conmigo (espero), en que Público es de la poca prensa salvable en cuanto a objetividad, dentro de lo que cabe en el tipo de sociedad en la que vivimos, y es el diario (de tirada estatal) más progresista que tenemos en la actualidad. Por lo demás, no menosprecies nuestra capaciadad (la de los lectores) de discernir, espíritu crítico, y en definitiva inteligencia, que creo que la mayoría de los lectores de este periódico tienen. P.S.(Para los mal pensados): No me paga nada el periódico por defenderlo, ni tengo ninguna suscripción gratuita... ;-) Salud a tod@s
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Culturalismo,SI nacionalismo NO, intentare adaptarme a las costumbres y culturas de las etnias en que habite
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¿De qué me hablas cuando me hablas de objetividad, eulen? Si la periodista ni siquiera se ha molestado en saber la evolución ideológica del señor al que está entrevistando (alguien que pasó de escribir sobre las colectivizaciones agrarias libertarias en la guerra civil a "Mater Dolorosa. La idea de España en el siglo XIX", pura tesis reaccionaria noventayochista) y le hace unas preguntas del tipo "¿Une el fútbol lo que desune la clase política con su peleas?" o "El vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluis Carod- Rovira, se muestra inquieto por la inundación de banderas rojigualdas. ¿Tiene motivos para preocuparse?", que podría hacer cualquier periodista de ABC o El Mundo. Y ya la campanada la da la entrevistadora cuando dice "Desde que en 1977 se aceptó la bandera rojigualda' como símbolo común, ¿se había visto un fenómeno como éste?". ¿Cuándo se aceptó la bandera rojigualda? ¿Hubo algún referendum monarquía-república, al que se liga eln tema de las banderas, sin que yo me haya enterado? ¿No pretenderá que en la Costitución del 78?
Sí, es el diario de tirada estatal más progresista que tenemos en la actualidad, pero va camino de convertirse en El País bis. O es que no leíste el "progresista" artículo de Manolo Saco "Una huelga de metro y medio (por lo menos)" o la de "He visto la luz, no hay huelga mala". Podría hablarte del modo en que se tratan en este períodico los temas de Venezuela o Chavez. Verás, eso es hacer derecha. Llámalo pluralismo si quieres. Pluralismo tenemos el suficiente en que todos los demás medios sean de derecha. ¿Debe éste darle bola a la derecha, cuando podría ser el único de izquierda y los demás no se lo dan a la izquierda? Si es por criterio editoral no tiene porqué ya que se enuncia como progresista. Si es por criterio de ventas y empresarial, ya se entiende mejor. Escorarse hacia donde va la sociedad. Así seguro que se contribuye a tal objetivo
asaltarloscielos.blogspot.es
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Mira, #10 JPMarat 10-07-2010 18:23, no quiero polemizar más sobre este tema contigo, porque además, ya te he dicho en mi anterior comentario que en lineas generales estoy de acuerdo contigo, y lo que me resaltas sobre algunos artículos, podríamos dejarlo dentro de lo que se llama "libertad de expresión", que son compensados con otros artículos y opiniones (Vicenç Navarro, Noam Chomsky, etc). Como ejemplo, el artículo de este periodico, que se publica en el enlace (asaltarloscielos.blogspot.es) que tu mismo nos has puesto: LOS SINDICATOS VEN PELIGRAR LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA
UGT asegura que la reforma laboral "va a envenenar las relaciones laborales" y CCOO advierte de que incrementará la conflictividad en las empresas Diario "Público" ANA REQUENA/AGENCIAS MADRID 29/06/2010 01:00 (tomado de: asaltarloscielos.blogspot.es) ;-) Salud.
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Ganando este mundial y alguno más es posible ya que la Derecha española renuncie a hacer el uso partidista de la bandera nacional.
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Independientemente de que se sienta la Bandera Tricolor como legítima y el Himno de Riego , que por cierto SI tiene letra, lo que ha pasado siempre es que como de costumbre la derecha sea casposa , o ultra ,SIEMPRE se apropian de lo que pueden
pero, que se les va a pedir si no son mas ignorantes porque no pueden, nunca saben dar una explicación ,solo amenazan y cuando ya no saben que decir sacan el ventilador de la mierda y a pringar a todo el mundo, y tu mas, es su última palabra
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La demostración de ayer, os jode y mucho a los ultra-izquierdosos. Básicamente pq sois 4 gatos los que defendeis la tricolor.
España, su bandera ha sido la bicolor desde hace 350 años por mucho que os pese, y para muchos españoles, la bandera republicana va asociada a quema de iglesias, asesinatos políticos, persecuciones, etc,etc.....
No nos vengais con milongas de que la mayoría queremos que vuelva la II República....
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¿Gran Bretaña estado-nación? Pasmado me quedo.
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No es tanto que se haya visto el uso de los símbolos nacionales como una parafernalia aburrida de la extrema derecha, sino que es precisamente la extrema derecha y la derecha a secas las que siempre han patrimonializado esos símbolos, convirtiéndolos en suyos propios. Por no hablar de los juegos de niveles patriométricos a los que nos han tenido acostumbrados, para que desde la uniformidad y el monolitismo se hayan presentado como los verdaderos y auténticos españoles frente a los que no pensamos como ellos; sin entender, que en España cabemos todos, sea cual sea nuestra manera de expresar los sentimientos, y entre ellos el de ser español, de la forma más diversa y plural, incluyendo la posibilidad por ejemplo el de ser catalán y español en mayor o menor medida distintamente, pero desde el reconocimiento del hecho diferencial catalán. Basta con que seamos libres y estemos cómodos. No me gusta identificar fútbol con patriotismo, pero estoy de acuerdo en que el triunfo de la selección española es una manifestación de sentimiento compartido que trasciende lo meramente deportivo, aunque es en el ámbito social, nunca mejor dicho, donde debe permanecer para entender este fenómeno alegre, vital y sano, sin contaminarlo con lo político.

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