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Villa ejecuta al Sporting

El Barça nota en exceso la ausencia de Messi y el solitario gol del Guaje salva su flojo partido

ENRIQUE MARÍN

Messi no es el jugador más influyente en el juego del Barça, aunque hoy por hoy sí el más determinante. Hace tiempo que Guardiola le ha confiado un papel estelar en su equipo, de ahí que a nadie puede extrañar que ayer el argentino brillara por su ausencia. Sin Messi, el Barça careció de su principal factor sorpresa y sólo el olfato goleador de Villa posibilitó que los azulgrana se impusieran a un Sporting que hizo méritos suficientes para llevarse lo que fue a buscar.

A los de Preciado les bastó con juntar sus dos líneas de cuatro, con los dos puntas presionando la salida del balón, para cerrar los pasillos interiores y atascar la línea de creación del Barça. Ni Alves y Bojan por la derecha, ni Maxwell e Iniesta por la izquierda eran capaces de abrir el campo y Xavi tampoco lograba conectar con Villa por dentro.

A falta de ideas, Guardiola tuvo que reajustar su equipo en el descanso

Preciado introdujo hasta ocho cambios con respecto al partido contra el Athletic, pero el Sporting, lejos de parecer un equipo mermado, ofreció la solidez necesaria para mantener a raya al Barça. Claro que, a cambio, Valdés tampoco sufrió sobresaltos, pues ni Bilic ni Barral lograron siquiera acercarse a sus dominios.

El Barça acumulaba minutos y porcentaje de posesión, pero ésta era estéril, pues no servía para generar ocasiones de gol. Dos detalles delataron que al Barça le faltaba su fluidez habitual: ante la falta de centímetros, Puyol se incorporó en varias ocasiones al ataque y tanto Villa, como Keita e Iniesta se vieron obligados a disparar desde fuera del área. Sin embargo, quien más pagó la espesura del Barça fue Bojan. Más ariete que extremo, a diferencia del resto del delanteros del Barça, él se encuentra más a gusto estando que teniendo que aparecer.

En vista de que su equipo no carburaba, Guardiola no perdió más tiempo y aprovechó el descanso para realizar dos cambios. Piqué y Pedro salieron en lugar de Puyol y Keita. De esta manera el Barça ganaba salida de balón con Piqué, Iniesta retrasaba su posición para ayudar a Xavi y Pedro desplazaba a Bojan a la banda izquierda. El reajuste tuvo un efecto inmediato. Villa aprovechó un buen pase de Alves para marcar su quinto gol al Sporting. El Guaje no lo celebró con la alegría que acostumbra al tratarse de su equipo e incluso juntó sus manos pidiendo perdón.

El cambio de Mascherano por Bojan retrató la inquietud de Pep

La tranquilidad que da verse por delante en el marcador, así como la ventaja de que su rival ya no tenía nada que defender, hacían presagiar que el Barça recuperara la fluidez, pero no fue así. El Sporting siguió defendiéndose con el mismo rigor y Preciado no dudó en dar un paso adelante con las entradas de Diego Castro y De las Cuevas, si bien al equipo asturiano le faltó creerse que podía rascar algo del Camp Nou.

El cambio de Mascherano por Bojan delató las inquietudes de Guardiola. Con el partido abierto por la incapacidad manifiesta del Barça para finiquitarlo, el Camp Nou vivió intranquilo los últimos minutos y sólo respiró tranquilo cuando el árbitro hizo sonar tres veces su silbato. Aunque hasta no hace tanto la ausencia de Messi apenas tenía incidencia en el juego azulgrana, lo cierto es que el Barça exhibió una peligrosa Messidependencia. Si no para ser reconocible en su fútbol, sí para amortizarlo.

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