Las medallas salidas de un record guiness de baterÃa
Salvador Niebla llegó a las piscinas después de estar 27 horas seguidas tocando la baterÃa, y su música se adapta a las coreografÃas que crea Ana Tarrés
El equipo español con su trofeo de campeón de Europa, a su llegada a Barcelona.FERNANDO ZUERAS
Concibe la natación sincronizada como un devenir de sinergias con un punto común: la contemplación del mundo. Porque para Ana Tarrés, seleccionadora nacional de esta disciplina, en todo hay una coreografÃa.
"A veces es horroroso porque estoy viendo un espectáculo y no puedo parar de pensar en cómo aplicarlo en la piscina", explica. De hecho, la entrada en el agua del Africano, el ejercicio con el que el equipo logró el oro en los Europeos de Eindhoven, es una adaptación de algunos movimientos del Circo del Sol.
En su filosofÃa sólo existe un concepto: innovación. Una búsqueda que comenzó en el año 2000, cuando confeccionó su primera coreografÃa especial para el preolÃmpico de Sidney.
El objetivo, por aquellas fechas, era mejorar el octavo puesto en el ránking a costa de Italia. "TenÃa la idea de hacer algo muy español, ligado al flamenco, pero no la tÃpica música que se puede comprar en El Corte Inglés", asegura. En ese camino por buscar la diferencia, Ana se asoció con Salvador Niebla. El músico que se acercó a las piscinas después de establecer un particular record guiness: veintisiete horas consecutivas tocando la baterÃa.
A partir de entonces, la música se puso al servicio del movimiento para crear historias. Al Miedo, le sucedieron las coreografÃas del Circo, el DalÃ, hasta llegar al Africano. En todas ellas, el proceso creativo es el mismo: de las partes, al todo. "Primero, montamos las figuras y movimientos de las piernas sin ninguna música especÃfica. Las chicas tienen libertad para hacer lo que les provoque la música en cada momento", explica Tarrés. En ese taller de improvisación se realiza la primera criba. "Los ejercicios que más nos gustan los aplicamos a la música buena", continúa. Lo mismo sucede con los brazos, los desplazamientos y las acrobacias. A partir de esta primera selección de movimientos, el vÃdeo empieza a alterar la música. "Muchas veces le pido a Salvador que varÃe un compás porque nos viene mejor para poder ejecutar una patada o una acrobacia", asegura Tarrés.
Seis meses de definición
Los inputs propios de cada historia también influyen en la música. "Con el Africano, estuvimos un dÃa ocho horas para amoldar lo que nos enseñaron unos bailarines senegaleses a la piscina al ritmo de los timbales. Como la danza tenÃa muchas patadas pues Salvador tuvo que cambiar compases para meter más percusión", explica Tarrés, quien controla bien los tempos. "Necesitamos seis meses para definir una coreografÃa y un año para que sea totalmente competitiva", corrobora. En ese proceso se encuentra el Africano. El oro de Eindhoven, a su juicio, merece autocrÃtica. "Hay que hacer algún pequeño cambio puntual para mejorar la sincronización". Más dura es Tarrés en la valoración de la rutina libre del equipo. "No me quedé satisfecha", confirma. Para el preolÃmpico, su idea es ralentizar la música de Happy Feet, una opción que apareció por descarte. "QuerÃa hacer algo con hip hop, pero no encontré la música adecuada", se lamenta Tarrés.
Hasta los Juegos de PekÃn, la exigencia en su organigrama de trabajo es máxima. "El signo de identidad del equipo español es la innovación", explica. Una máxima que, en ocasiones, trasciende de lo deportivo. Mientras, Mengual, Tirados, Andrea Fuentes y el resto del equipo reclamaban ayer su protagonismo en la terminal de llegadas de El Prat, la seleccionadora nacional hablaba, por primera vez, de su último sueño: un bañador que cambia de color según avanza la coreografÃa. "Hoy (por ayer), una persona de mi equipo se ha reunido con la empresa Leitat, que está en Terrassa, para empezar a hablar de este proyecto. Ellos se dedican a la investigación de tejidos y piensan, que con la fibra óptica, se podrÃa conseguir. Si asà fuera, tendrÃamos que cambiar las lentejuelas por la fibra óptica", explica Tarrés.
Situaciones de ansiedad
En lo que no permite intromisiones externas es en la convivencia del grupo. "Existe una magia y la gente que entra en el equipo sabe cuáles son las reglas del juego". En su decálogo, el colectivo prima sobre lo individual. "Mengual es nuestra estrella y el grupo lo acepta porque sabe aprovecharse de ella para mejorar al colectivo". Una afirmación que se ha confirmado en estos Europeos, donde Tarrés ha variado su polÃtica de rotaciones para comprobar cómo las nadadoras manejan las situaciones de ansiedad. "Hasta la noche de antes, no les decÃa quiénes iban a nadar. Asà las mantenÃa en tensión ante posibles lesiones. Por eso realicé tantas rotaciones entre las eliminatorias y la final. La que entre tiene que estar preparada para el desafÃo". En PekÃn será el oro. Y, esta vez, sà estará Rusia.
1 Comentario
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es ta buena la Tarrés como el equipo de sincro.Sabemos que el oro olimpico se viene éste año a España; A ver si vienes pronto a vernos a Valencia, Ana.

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