Publicado: 17.03.2016 22:53 |Actualizado: 17.03.2016 22:53

Aduriz no indulta al Valencia rumbo a cuartos

El Athletic se libró de la quema (2-1) después de una remontada 'ché' que se quedó en nada. Los de Valverde hicieron bueno el 1-0 de la ida

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Aduriz celebra su gol al Valencia. EFE/Miguel Ángel Polo

Aduriz celebra su gol al Valencia. EFE/Miguel Ángel Polo

El Athletic Club ha salido con vida de Mestalla a pesar de caer contra el Valencia (2-1), haciendo bueno el 1-0 de la ida para certificar la clasificación a los cuartos de final de la Europa League gracias a un tanto de Aduriz, aunque por momentos llegaron a verse fuera de la competición continental, superados por un Valencia que saboreó el pase.

La fiesta en tierras levantinas se nubló en plena semana de Fallas, y es que el conjunto valenciano selló uno de sus mejores encuentros, aunque se quedaron sin premio en la eliminatoria. El hito estuvo cerca de materializarse después de que la remontada llegara a concretarse, pero Aduriz dio el gol de la salvación a los suyos, el 31 de esta temporada, en un partido falto de comodidad en el que sufrieron hasta el último segundo.

En medio de una decepcionante temporada para los intereses valencianistas, con el equipo deambulando en la zona media de la clasificación liguera, la única esperanza blanquinegra se mantuvo viva tras un comienzo muy enchufado, con la portería de Herrerín continuamente en el punto de mira.



Los 'che', enchufados desde el pitido inicial, igualaron la eliminatoria en una de sus primeras ofensivas gracias a la puntera de Santi Mina, que se adelantó a la defensa bilbaína tras un rechace en el área. El planteamiento descolocó al cuadro de Ernesto Valverde en los compases iniciales, que a la postre tuvo que remar para afianzarse entre los ocho clasificados de octavos.

Mientras, el Valencia encontró comodidad lanzando rápidos contraataques, que apenas dieron respiro al conjunto visitante. No fue una tarde plácida para el Athletic, puesto que sus problemas siguieron acumulándose con la lesión de Muniain, que se vio obligado a abandonar el terreno de juego a causa de problemas musculares.

La intensidad presente sobre el césped generó múltiples duelos embarullados y segundas jugadas, que rondaron el segundo gol 'che' en un primer tiempo arrollador. El esfuerzo tuvo premio en forma de testarazo a la escuadra, obra de Aderlan Santos, que hizo vibrar al estadio con el gol que certificó la remontada.

Sin embargo, un sólo tanto rojiblanco metía a los 'leones' en cuartos, por lo que intentaron revertir la delicada situación en varias intentonas, que pretendieron devolver a sus manos el billete europeo.

Pese a que la necesidad se introdujo en las arcas bilbaínas, las posesiones no adquirieron demasiada claridad en la segunda mitad. Por su parte, el Valencia saboreó el gol de la tranquilidad ante un Athletic irreconocible, pero los hombres de Neville perdonaron, provocando que su contrincante llegara con vida al tramo final, lo que se volvió en su contra escasos minutos más tarde.

El perdón salió caro, ya que a Aduriz esta campaña le basta con lo mínimo para marcar su gol. El 2-1 del 'pichichi' rojiblanco llegó tras una jugada polémica nacida de un control de Susaeta que rebotó en su mano, a las que siguió un centro que acabó en los pies del artillero donostiarra después de un espuelazo de Raúl García de primeras, devolviendo el billete a cuartos a su poderío.

La mano caldeó el ambiente en Valencia, que vio como uno de sus mejores partidos bajo el mando de Gary Neville se quedó sin recompensa, dejándoles la miel en los labios. Como consecuencia de la protestas hacia el equipo arbitral, el entrenador inglés fue expulsado, frustrado en la que parecía ser una gran noche para el valencianismo.

La eliminatoria gozó de un desenlace no apto para cardiacos, puesto que la afición local llegó a ponerse en pie con una ocasión de Alcácer, recién incorporado, que se topó con un Herrerín salvador. También la tuvo Parejo de falta directa. El choque llegó al final en medio de la agonía, librando al Athletic de la quema en la noche fallera y obligando al Valencia a deshacer sus maletas en Europa, tras unos octavos de final en los que plantaron cara ante la adversidad.