Publicado: 07.05.2015 21:48 |Actualizado: 07.05.2015 21:48

La AFE escenifica su presión al Gobierno rodeada de estrellas de la Liga

El presidente de la AFE expone los motivos por los que secunda el paro convocado por la Federación y advierte: “Venta centralizada sí, pero que no nos toquen nuestros derechos”

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Rubiales, con los futbolistas detrás. EFE/Victor Lerena

Rubiales, con los futbolistas detrás. EFE/Victor Lerena

MADRID.- Casillas, Sergio Ramos, Iniesta, Piqué, Xavi, Gabi, Juanfran, Parejo, Pedro León y otra treintena de futbolistas de Primera y Segunda División han comparecido este jueves por la tarde en un hotel de Madrid para respaldar la decisión del presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles, Luis Rubiales, de apoyar la huelga convocada por la Federación Española de Fútbol a partir del 16 de mayo en todas las competiciones del fútbol español.

Con esa estampa, el sindicato de futbolistas pretende presionar al Gobierno para que modifique el Real Decreto-ley sobre los derechos audiovisuales del fútbol porque entiende que es un “ataque” a los derechos de los jugadores y que “deja al colectivo de futbolistas desprotegido”. Pese a que Rubiales ha insistido en varias ocasiones durante su comparecencia en que están dispuestos a negociar con el Consejo Superior de Deportes, sí ha sido rotundo en las condiciones para desconvocar el paro: “Tiene que haber pactados cambios y no solo la condición de empezar a hablar para dar marcha atrás a la huelga”.

Rubiales ha expuesto como principal motivo para apoyar el paro es porque “se ha excluido de manera total a la AFE” de la elaboración del citado Real Decreto. "No emitimos una medida de fuerza, sino de defensa por la vulneración de derechos. Lo que queremos transmitir es que estamos a favor de la venta colectiva y de una mayor entrada de ingresos que genere sinergias positivas en el fútbol, pero de lo que no estamos a favor es de lo que se ha hecho en este Real Decreto-ley para el que no se nos ha tenido en cuenta", ha asegurado.

Uno de los puntos del Real Decreto en los que la AFE se considera perjudicada es en el del retorno directo de los ingresos generados por la venta centralizada de los derechos audiovisuales."En Inglaterra se recibe el 1.5% del porcentaje de televisión y en Francia el 1.09%. Pedimos de forma legítima que AFE sea reconocida en ese Real Decreto y se le destine un porcentaje directo de las cantidades generadas por los futbolistas, que quieren ser solidarios con los compañeros de Segunda B", comentó.



Por otra parte, el gerente de AFE, Luis Gil, denunció que el nuevo reparto entre la Liga BBVA y Adelante es del 90 y 10%, y ellos abogan por un "80 y 20" tanto para evitar aumentar la brecha económica entre Primera y Segunda División y como para evitar la fuga de talentos a otras ligas extranjeras. "El reparto en Alemania es de 79 a 21 y en Francia de 81 a 19. En España es de 90 a 10. Todos los años descienden tres equipos en Primera y cuatro en Segunda. Esos descensos suponen un descalabro para el club, porque la disminución de ingresos, que es de unos quince millones euros, ahora será de veintidós", declaró.

Otro punto de queja es que en el Real Decreto "se modifica" el artículo 76.3 de la Ley del Deporte. "Es algo tremendo que una norma privada pueda modificar algo que pertenece al Derecho Público y se elimine un filtro legal previo", comentó Rubiales, que advirtió que esto supone “que a otros futbolistas les pueda pasar lo mismo que a Pedro León, que no pudo jugar durante meses.

Por último, Rubiales también citó que este Real Decreto provoca la "desaparición" de las garantías salariales para los futbolistas, que sí existen para Hacienda o la Seguridad Social, apuntó Rubiales, y la "falta de representatividad y reconocimiento" del sindicato por parte del Ejecutivo. En este sentido, Rubiales ha asegurado que “nosotros queremos estar en los órganos que afectan a los jugadores” y entiende que “este decreto ha beneficiado solo a una parte (la LFP)”.

“No es un decreto justo porque se ha dado a una parte todo y a otra se la ha dejado de lato. Creo que esta situación límite no debe ocurrir, pero nos tenemos que sentar en un sillón a la misma altura", ha insistido. Por eso, el sindicato considera que el Gobierno, aunque “ha cometido algunos errores”, está a tiempo de rectificar. "Lo que pedimos no son cuestiones alocadas. Si nos hubieran dado la posibilidad de sentarnos en la mesa lo hubiéramos cerrado en quince minutos. No nos gusta tener que llegar a soluciones así, pero se nos ha obligado a una situación extrema”, ha finalizado.