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"El aficionado del Atleti es y será un sufridor"

Entrevista a Tevenet, delantero del Orihuela. Pese a ser un veterano, su vuelta al Calderón le hace vivir el partido como un debutante

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La Copa ha permitido a Tevenet (Sevilla, 8-12-1974) asomarse de nuevo a la élite. El sorteo deparó un enfrentamiento en el que su equipo actual, el Orihuela, tiene como rival a uno de sus ex, el Atlético, donde diez campañas atrás prestó sus servicios en plena decadencia colchonera tras tocar el cielo con el doblete.

A su edad, tras una trayectoria tan dilatada y en los sótanos del fútbol, ¿motiva un partido así?

Sí, sobre todo por el rival. Es un premio tras superar tres eliminatorias y debemos disfrutar. Yo voy a hacerlo como si fuese un debutante, porque no sé si será mi último partido ante un grande.

Con 34 años, es más que un premio cuando ha recorrido tanto como ha hecho usted.

Es ilusionante. Que viniera el Atlético aquí y que nosotros podamos saborear el Calderón es un regalo para un equipo de Segunda B.

¿El Atlético ha cambiado respecto al que conoció?

Muchísimo. Tuve la suerte de vivir en un Atlético que hacía muy poco que había logrado el doblete y estaba en auge. Estoy orgulloso de ello.

Una de sus mejores etapas.

Por supuesto. Aquella temporada llegó Sacchi. Había una plantilla con mucha calidad, con italianos que llegaban muy contrastados, aunque creo que la mayoría de los fichajes no estuvieron a la altura de las expectativas. Salvamos al equipo y la campaña siguiente se descendió.

Y le hizo debutar Antic...

Estaba en el filial el año anterior y, aunque con Sacchi y Aguiar entrené habitualmente, mi debut fue con Antic. Jugué cinco partidos en mi segundo año. El primero estuve en el filial de Segunda.

Los que han estado dentro dicen que el Atlético marca.

Estar en ese equipo es aprender a sufrir. Entiendo al aficionado. Es y será un eterno sufridor porque vives en Madrid, enfrente del Real Madrid que tiene mucha fuerza a todos los niveles. Se nota. Cuando compras un diario deportivo ves seis páginas del Madrid y dos o tres del Atlético.

Usted vivió la etapa de Jesús Gil como presidente...

El gran Gil. Recuerdo una anécdota cuando era alcalde de Marbella. Estaba en el filial y jugábamos contra el Málaga en La Rosaleda. Por política siempre había movida. Gil decía que Marbella era más que Málaga, mejor, más grande. Entró en el vestuario antes de empezar el partido y nos ofreció una prima enorme pensando que no íbamos a ganar. Vencimos 0-3 y fue una de las mayores primas que he recibido.

¿Pero su actitud no condicionaba a los jugadores?

No, siempre transmitía tranquilidad. Se mostraba más nervioso delante de una cámara que con nosotros. Está claro que cuando debía pegar el porrazo en la mesa, lo pegaba, y la gente lo sentía. Creo que lo hacía con buen corazón porque era un ganador en todos los sentidos. Me acuerdo de las partidas de parchís que jugaba en el avión contra sus hijos y en las que no quería perder.

Su historial posterior le hizo recorrer el país.

Fui a Las Palmas, volví al Sevilla con Caparrós, otra vez a Las Palmas, el Poli Ejido, Algeciras, Numancia, Lleida y ahora aquí, en Orihuela.

Algunos insisten en llamar a los futbolistas mercenarios.

Yo no lo soy. Creo que en todos los sitios donde he estado he dado el callo. He disfrutado y vivido para y por el equipo en el que jugaba. Mercenario es quien no es capaz de dar más de lo que tiene. Yo no me puedo considerar como tal. Pienso que he sido más un vagabundo del fútbol, de un lado para otro, yendo y viniendo.

¿Qué supondría superar la eliminatoria?

Sabemos que son de Primera y sólo nos vale disfrutar, saltar al Calderón a jugarles de tú a tú.