Público
Público

Alonso se baja del Mundial

Hamilton sufre un brutal accidente y Alguersuari, que partía sexto , fue embestido por Senna en la primera curva y tuvo que retirarse. El español, cuarto, da por finiquitado el título después de otra exhibición de Vet

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

A Fernando Alonso y a todos los favoritos excepto Vettel sólo les queda el consuelo de gozar con lo que más les gusta, la velocidad, y el prurito de pulir sus estadísticas personales a base de actuaciones tan meritorias como aisladas de valor más bien testimonial. Liquidado el Mundial por un Vettel majestuoso e impecable todo el año, toca sufrir los sábados y lanzarse al vacío en las carreras del domingo. El español, octavo en parrilla y cuarto en la meta, se ha cansado de fingir entusiasmo. Afrontaba la cita de Spa, uno de los circuitos talismán del campeonato, como la última oportunidad de soñar con el título y con el íntimo deseo de lograr su primer triunfo en un trazado que sube las revoluciones de bólidos, pilotos y aficionados. Durante 44 intensas vueltas acarició la victoria, se vio en el podio y, a tres giros del final, cuando circulaba tercero, fue superado con suficiencia por Button. Tras bajarse del coche, el asturiano entregó las armas: 'Hay que seguir luchando, pero pensando mucho en prepararnos bien para la próxima temporada'.

Nadie sopla a Red Bull ni a su joven líder. Para frenar cualquier atisbo de esperanza en el regreso a la competición tras las vacaciones, la escudería austríaca logró el segundo doblete del curso y Vettel, la séptima victoria. Cuando quedan siete citas para la conclusión, le saca 92 puntos a su compañero Webber y 102 a Alonso.

Lo verdaderamente relevante es la madurez que destila el campeón del mundo

Siendo fundamental tan exagerada ventaja, lo verdaderamente relevante es la madurez que destila el campeón del mundo, la superioridad que exhibe el RB7 y la fiabilidad que transmite un equipo que funciona como un reloj. Cuando Alonso y Hamilton perseguían a Vettel con la intención de apretarle las tuercas, el inglés sufrió un brutal accidente que hizo obligatoria la presencia en pista del coche de seguridad. Inmediatamente, con proverbial diligencia, Red Bull llamó a su piloto y el germano entró a cambiar los neumáticos, en una maniobra que rubricó el triunfo en Bélgica y explica el porqué del casi asegurado segundo y doble título mundial piloto y constructores consecutivo.

Desterrado a la octava plaza de la parrilla, Alonso tenía poco que perder. Así que arrancó como un tiro, apuntando incluso a la tercera posición tras el sorprendente Rosberg quinto de salida y Vettel, que partía de la pole. Hasta que de pronto, en la primera curva, apareció desbocado Bruno Senna para embestir a Alguersuari. El golpe fue tan brutal que el Toro Rosso del catalán se desplazó hacia la izquierda amenazando la integridad del Ferrari de Fernando. Este vio venir el golpe y no pudo evitar un toque en la rueda trasera derecha, pero logró esquivar males mayores mediante un volantazo y una excursión por la amplia escapatoria del circuito belga.

Los dos Red Bull y el McLaren de Button volaron por la entrañas del circuito

A partir de ahí, Alonso disfrutó mientras las gomas se lo permitieron. Coqueteó con el triunfo, se aferró al podio con uñas y dientes y, en la imagen de la impotencia, fue expulsado del cajón de honor por Button cuando el Ferrari dijo basta. La escudería italiana, perezosa de nuevo en la estrategia, se enfrenta al reto de demoler prácticamente completo el actual concepto de su F150 Italia para crear uno completamente nuevo en 2012. No es admisible que el cavallino luzca sobre una máquina tan voluble a los cambios de tiempo: va bien con calor y tiembla bajo frío y lluvia.

Mientras el ovetense alternaba vueltas rápidas con giros de tortuga, Vettel, Webber y el siempre fiable Button, cada uno a lo suyo, marcaron un ritmo constante e inalcanzable para el resto. Los dos Red Bull y el McLaren volaron por la entrañas del circuito ubicado en el corazón de Las Ardenas y completaron un podio incuestionable. Alonso, un escalón por debajo, se ha rendido.