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Andy Schleck se impone a Samuel Sánchez en Morzine

El australiano Cadel Evans se coloca como nuevo líder del Tour. Contador pierde diez segundos

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El luxemburgués Andy Schleck (Saxo Bank) demostró que será el enemigo número uno del español Alberto Contador en el Tour de Francia al imponerse con poderío en la primera etapa de alta montaña en Los Alpes, disputada entre Estación des Rousses y Morzine-Avoriaz, de 189 kilómetros, en la que el australiano Cadel Evans (BMC) se convirtió en nuevo líder.

El pequeño de los Schleck, segundo en la pasada edición, emergió como el más fuerte de los favoritos en el intercambio de golpes que se produjeron en los dos últimos kilómetros. Respondió a un postrero ataque de Samuel Sánchez, que se rindió a un metro de la línea y celebró una victoria significativa, pues demostró que actualmente está más en forma que Contador.

El madrileño, cuyo equipo hizo un enorme desgaste en el ascenso a los altos de Ramaz y Avoriaz, no reaccionó a la hora de la verdad. 'Me costaba respirar y el ataque me pilló atrás', explicó. Lo cierto es que encajó un golpe de Andy Schleck, empeñado a sus 25 años en cambiar el maillot blanco de mejor joven por el amarillo de campeón. Y dio un aviso muy serio.

El jefe de filas le amargó a Samuel Sánchez por centímetros. El campeón olímpico, mucho más rápido que su rival, no supo emplear su veteranía para batir a Andy. No supo gestionar su ambición, arrancó demasiado pronto y dejó escapar la ocasión de su vida para estrenarse en el Tour.

A 10 segundos pasaron el holandés Robert Gesink, el checo Roman Kreuziger, Contador, Cadel Evans, Leipheimer, Denis Menchov, Ivan Basso y Carlos Sastre. Los nombres llamados a ser protagonistas del Tour. Sin embargo, Lance Armstrong, en su definitivo ocaso, se despidió ' en la peor jornada' de su carrera con un retraso de 11.45 minutos. A su lado, también devastado, el líder Sylvain Chavanel.

No hubo carnicería en la primera jornada de alta montaña en los Alpes, pero la medición de fuerzas dejó claro quienes van a ser los hombres referencia de la carrera. Cadel Evans sigue pensando que puede ganar el Tour, y el campeón del mundo, de momento es el líder. Llegará a la jornada de descanso vestido de amarillo, acompañado en el podio provisional por Andy Schleck a 20 segundos y por Alberto Contador a 1.01. El madrileño lanzó un mensaje de que no es invencible, teoría que comparte el campeón de Luxemburgo contrarreloj.

Menchov sigue al acecho, quinto a 1.10 minutos y en menos de 60 segundos están Kreuziger, Leipheimer, ahora líder del Radioshack, Samuel Sánchez, Gesink, Sastre y Basso.

El Col de la Ramaz prendió la mecha de la jornada

La etapa que llevó el Tour de los montes del Jura a las montañas de los Alpes vivió momentos interesantes, si bien los favoritos se movieron demasiado tarde y la refriega fue mínima.

El Col de la Ramaz prendió la mecha de la jornada. Un puerto serio de 14.3 kilómetros de subida al 6.8 por ciento de pendiente media en el que se pudieron ver escenas interesantes. Aceleró el ritmo el Sky de Bradley Wiggins y colaboró el Saxo Bank de Andy Schleck. El arreón delató a Lance Armstrong, que enseguida se bajó del vagón de favoritos. Al texano le ha dado la suerte la suerte de los campeones. Se cayó antes de empezar el puerto y hubo de exprimirse de exprimirse para reintegrarse al pelotón.

En un ascenso a maillot abierto -el calor volvió a ser agobiante- también claudicó el líder Sylvain Chavanel. Al galo que le quiten lo bailado con dos etapas y un par de días de líder. Y cedieron la mayor parte de los 7 hombres que se fugaron de salida, con el navarro Imanol Ervito entre ellos. Se hicieron fuertes para coronar La Ramaz el belga Mario Aerts (Omega), el holandés Moerenhout (Rabobank) y el francés Moinard (Cofidis), con la revelación Rafa Valls a 2.03 minutos.

Bajo el impulso de los hombres de Contador, pasó el madrileño en el grupo perseguidor con Evans, Basso, Andy Schleck y Wiggins a 2.12, y Armstrong a un minuto de éstos, acompañado en su calvario por tres compañeros del Radioshack. La nueva realidad para el heptacampeón del Tour, que no había terminado la racha de aterrizajes. Al pasó por el alto de Les Gets (3a) se fueron al suelo Velasco y Egoi Martínez (Euskaltel), y Armstrong, claro, también. La fortuna no quería saber nada de tan ilustre corredor.

Restaba Avoriaz, una de las 'puertas del sol' de la Alta Saboya, el último asalto de 13,6 kilómetros al 6 por ciento de desnivel. El trío en fuga agonizaba acechado por el tren de Tiralongo, Dani Navarro e Iglinsky, los ayudantes de Contador, que viajaba en primera y en absoluta mayoría, a la hora de trepar. Un plan de desgaste que destapaba intenciones.

A la vista del trabajo del Astana parecía claro un ataque del jefe

A la vista del trabajo del Astana parecía claro un ataque del jefe. El tremendo impulso de Dani Navarro finiquitó la fuga y alejó a Armstrong, una leyenda en sus momentos más amargos, a 5.30 minuto de la cabeza. Lance penaba acompañado por Brajkovic, el hombre que le aguantó a Contador en el Alpe D'Huez, en la reciente Dauphiné. Wiggins, cuarto en 2009 también entregó la cuchara.

Esas intenciones no se tradujeron en lo que parecía evidente. No hubo salto de Contador. A 1.500 metros despegó Andy y dejó en evidencia al de Pinto, pero no se marcó. Luego demarró Samuel Sánchez y agarró metros, pero el luxemburgués se le pegó a rueda y le quitó la victoria en el último suspiro. Un golpe genial del líder de la oposición, desde ahora con una etapa del Tour en su palmarés.