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Un año de garantía

Cristiano Ronaldo y Kaká fueron operados en 2008 de dos lesiones de consideración. Los servicios médicos del club seguirán de cerca la evolución de sus lesiones  

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Son dos galácticos con pasado quirúrgico. Y muy reciente. Kaká y Cristiano Ronaldo, los dos fichajes más sonados del verano, visitaron el quirófano no hace mucho. Ambos fueron operados de lesiones muy diferentes hace exactamente un año. El Madrid, el club que se ha hecho con ellos por 64 y 96 millones de euros, respectivamente, asume la situación de los dos futbolistas y confía plenamente en sus servicios médicos para garantizar que sus problemas físicos más recientes, localizados en las rodillas y los tobillos, no van a tener consecuencias.

Ambos han superado el reconocimiento médico (dos en el caso de Kaká, que se sometió a uno en Brasil y a otro en Madrid) y se encuentran en buen estado físico.

Kaká fue presentado el pasado martes en el Bernabéu. Aterrizó tras ganar con la canarinha la Copa Confederaciones y nadie recuerda ahora sus problemas físicos de los últimos meses, localizados en las articulaciones de una rodilla y un tobillo.

El centrocampista brasileño sufrió una lesión en la rodilla izquierda en mayo de 2008 'como consecuencia de una sobrecarga causada por los movimientos de rotación, carrera y frenada', según explicó el doctor Jose Luiz Runco, traumatólogo y médico de la selección de Brasil y del club Flamingo. Runco le practicó una artroscopia en el menisco lateral de la rodilla izquierda.

Era la primera vez en toda la carrera de Kaká que pasaba por el quirófano. La intervención, realizada en el hospital Pasteur, en Río de Janeiro, duró una hora. Posteriormente, el brasileño viajó a Sao Paulo para llevar a cabo la rehabilitación, que terminó siendo más lenta de lo esperado. Tras la intervención, a Kaká se le fijó un plazo de 15 días para volver a la competición.

De hecho, el seleccionador Dunga contaba con él para vestir la camiseta de Brasil en los Juegos Olímpicos de Pekín. El Milan se negó al ver que la rehabilitación no seguía el curso esperado. Los 15 días se convirtieron en más de dos meses... y las molestias seguían. El 1 de agosto, Kaká jugó en el Milán-Sevilla (un encuentro amistoso disputado en Moscú) y tuvo que retirarse con dolores en la rodilla operada. Semanas después, ya jugaba a pleno rendimiento.

Sin embargo, el historial médico reciente del brasileño no termina en su operación de menisco. En febrero, Kaká sufría un esguince en el tobillo izquierdo, en un partido del calcio. Estuvo cuatro semanas de baja, reapareció, volvió a resentirse y debió parar de nuevo. Kaká ha aprendido que no hay que acortar los periodos de recuperación.

Cristiano, la otra gran adquisición del Madrid, también pasó por el quirófano hace un año. El 7 de julio de 2009, el doctor Niek van Dijk que operó en su día a Van Nistelrooy y Van Persie intervenía al portugués en el tobillo derecho en el Hospital Universitario de Amsterdam. La lesión de Cristiano, que se había cronificado, representa el prototipo de los disparates que empiezan a multiplicarse en el deporte de élite.

El luso se había producido la lesión en marzo y decidió no parar. Arrastró y vio aumentado su problema por seguir compitiendo. Se trataba de un desprendimiento de cartílagos de la articulación del tobillo derecho. Cuando Van Dijk intervino a Cristiano, la lesión estaba avanzada: el portugués había jugado cuatro meses con dolor y a base de antiinflamatorios.

La revisión efectuada por los médicos del Madrid a Cristiano tuvo lugar en Lisboa. No hubo nada de particular, ni siquiera se evidenció una hernia inguinal que sí habían reportado los diarios ingleses en Manchester.

De todos modos, el dato más llamativo del historial médico de Cristiano Ronaldo está fechado hace una década. A los 15 años, le dijeron que debía abandonar el fútbol si no se operaba del corazón. Padecía una arritmia y fue corregida... en el quirófano.