Público
Público

El año más positivo y limpio

La temporada de 2011 finaliza, por vez primera en mucho tiempo, sin que ningún ciclista español sea inculpado por dopaje. El último mes con sanciones fue octubre de 2010, con los casos de Fullana, Mosquera y García Dapena

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Marga Fullana fue la última. Desde el dopaje con EPO de la mallorquina, el ciclismo español no ha registrado más casos y vive sin convulsiones. Noviembre de 2010 fue el primer mes sin positivos; desde entonces el ciclismo español vive una realidad nueva, una situación desconocida, un año limpio de sanciones y sustancias prohibidas. El año más positivo al no haber habido positivos.

El fortalecimiento del pasaporte biológico (un sistema de seguimiento de los valores sanguíneos a lo largo del tiempo que identifica a los sospechosos de dopaje) y el afianzamiento de los controles sin previo aviso parecen ser las causas de esta nueva situación que atraviesa en España el deporte de la bicicleta. Los ciclistas se van concienciando de la nueva realidad, que dificulta mucho la posibilidad de hacer trampa y no ser descubierto.

Marga Fullana, de 'mountain bike', es el último positivo del ciclismo español

No ha habido ningún caso de dopaje en el ciclismo español en 2011, una circunstancia que ya no se recuerda. Este nuevo balance de cero positivos rompe con la tendencia alcista que se venía registrando en los últimos años, porque precisamente 2010 había estado repleto de disgustos para los ciclistas españoles.

Aparte del caso Contador que se resolverá dentro de 15 días en el TAS, el año pasado se registraron positivos como el de Manuel Vázquez (EPO), Óscar Sevilla (HES), Ezequiel Mosquera (HES), García Dapena (EPO y HES) y Marga Fullana (EPO). La búsqueda de un aumento de glóbulos rojos (mediante la EPO) y el enmascaramiento de ese aumento por medio de un expansor de plasma, como el HES, fueron las trampas preferidas por los ciclistas cazados en 2010.

El doctor Juan Manuel Bastida, médico del ciclismo, explica que 'se ha producido por fin un cambio conductual en este deporte. Por un lado, aunque sólo se dopaba una minoría, hay miedo a los controles, que son más eficaces en la detección de sustancias. Y por otro lado, hay un cambio educacional en los ciclistas jóvenes, por salud y porque saben que las empresas que patrocinan los equipos no quieren ver su nombre asociado al dopaje'.

La instauración del 'pasaporte biológico', clave en el éxito de la lucha antidopaje

Javier Guillén, director de la Vuelta, cree que la ausencia de positivos este año en el ciclismo español 'ilustra el éxito de la lucha contra el dopaje. Se gasta mucho dinero en este apartado y se está mostrando que la eficacia del sistema actual es elevada. El pasaporte biológico pone sobre aviso y apunta a quiénes se debe controlar'. Guillén insiste en que no se debe bajar la guardia: 'El dopaje es una lacra y hay que seguir luchando, no podemos relajarnos. Y los jóvenes ya se van concienciando, la mentalidad está cambiando en el ciclismo español', añade Guillén.

Íñigo Cuesta, ciclista del Caja Rural que ha colgado la bicicleta este otoño, no coincide del todo con los anteriores. 'Yo no veo un cambio de mentalidad ni creo que esta nueva situación se deba a que los más jóvenes se dopan menos, porque siempre ha habido casos de dopaje en ciclistas jóvenes y no tan jóvenes', explica el burgalés.

Según Cuesta, 'lo que la gente sí está haciendo es mentalizarse de una vez de que hay unas normas y se deben respetar. Necesitamos un deporte lo más limpio posible y los jóvenes deben saber que se pueden conseguir resultados con sacrificio y constancia'. El exciclista cree que el sistema antidopaje ha ganado en eficacia. 'La gente se lo piensa y no se la quiera jugar. Esto es como lo de los radares en las carreteras. Si sabes que hay radar, pues no te arriesgas', concluye.

Juan Antonio Flecha, ciclista del Team Sky, reconoce a Público que 'no había caído en la cuenta'. 'Nosotros sólo nos preocupamos de prepararnos y competir. Es una gran noticia', sentencia.