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El árbitro sueco duda ahora de si fue penalti

"Desde mi ángulo, no estoy seguro de si fue penalti, pero no estoy autorizado a comentar acciones concretas, según la UEFA", dijo el controvertido árbitro sueco

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Al revelador 'Sorry, sorry, sorry!' ('¡Perdón, perdón, perdón!') con el que el auxiliar sueco Steffan Wittberg se dirigió a Pernía cuando éste se le acercó para pedirle explicaciones por el penalti señalado sobre Gerrard, se unió el miércoles la sorprendente, pero sincera, confesión de Martin Hansson a la televisión pública sueca: 'Desde mi ángulo, no estoy seguro de si fue penalti, pero no estoy autorizado a comentar acciones concretas, según la UEFA', dijo el controvertido árbitro.

Evidentemente, Hanson nunca estuvo muy seguro, pues de hecho lo primero que hizo cuando vio a Pernía y Gerrard rodar por los suelos fue ordenar seguir el juego. Sólo cuando su auxiliar levantó la bandera, Hansson cambió de opinión y señaló el punto de penalti.

El grito '¡Puta UEFA y puta Platini!' con el que los aficionados del Atlético abandonaron resignados la tribuna del centenario de Anfield dejó muy claro sobre quién concentraban su enfado por el inexistente penalti que privó a su equipo de ganar al Liverpool. Ya antes del partido, cuando sonó el himno de la Champions, la hinchada del Atlético se había acordado del presidente de la UEFA.

La sanción impuesta al club rojiblanco por los incidentes protagonizados por aficionados del Olympique de Marsella está demasiado reciente como para pasar página.

El enfado de la numerosa expedición rojiblanca aumentó de camino al aeropuerto JohnLennon al conocerse que en el campo del Olympique de Marsella se habían lanzado bengalas, algo que está prohibido por el reglamento de seguridad en los estadios de la UEFA. '¡A ver si Platini les cierra el campo!', comentaba irónicamente uno de los cientos de aficionados que hacían cola para poder embarcar en uno de los diez vuelos chárter fletados por el Atlético.

El caos en el aeropuerto de Liverpool fue absoluto, hasta el punto de que el último vuelo se retrasó hasta las diez de la mañana. La organización fue un despropósito y prueba de ello es que parte de la expedición oficial, con Cerezo y Gil Marín a la cabeza, tuvo que colarse literalmente para no hacer esperar a técnicos y jugadores, que aguardaban en el avión.

Como era de suponer, la prensa inglesa se cobijó en las declaraciones de Benítez y Gerarrd, técnico y capitán del Liverpool, respectivamente, que antes de comparecer ante la prensa debieron acordar que el penalti había existido.

Lejos de haber unanimidad, sí hubo cierta coincidencia general en que la jugada fue cuando menos 'controvertida' y 'dudosa'. The Times y Daily Telegraph calificaron el penalti de dudoso. The Daily Mirror fue más rotundo y llamó 'horrible' la decisión del sueco Martin Hansson, al que criticó por su 'incompetencia' . The Sun fue el que más se mojó y en su crónica se leía que pitar penalti fue la 'peor decisión', pues hubo un 'mínimo contacto'.