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Armstrong no tendrá que devolver el Príncipe de Asturias ni sus 50.000 euros porque su reglamento no lo contempla

El estadounidense fue galardonado en 2000 tras sus dos primeros Tours por "la ejemplaridad de su trayectoria"

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El dopaje sistemático probado de Lance Armstrong en los últimos años, que ha llevado a la UCI ha sancionarle de por vida y a desposeerle de sus siete Tours de Francia, no impedirá que el estadounidense siga siendo Premio Príncipe de Asturias.

El texano fue galardonado en el año 2000 tras sus dos primeros Tours ganados, y después de superar un cáncer de testículo. El premio también supone una dotación de 50.000 euros.

Sin embargo, el reglamento de la Fundación Príncipe de Asturias, que es la que concede el galardón, no contempla que se pueda retirar un premio ya otorgado.

Dicho reglamento sirve únicamente de guía para los jurados a la hora de conceder un galardón y en ninguno de sus apartados se contempla la opción de desposeer de la distinción a ninguna de las instituciones, grupos o personas que lo hayan recibido, informa Europa Press.

De hecho, en años anteriores se ha pedido en dos ocasiones la retirada de este galardón a dos de los premiados y dicha petición cayó en saco roto.

En 2007, varias asociaciones islamistas pidieron la retirada de la concesión del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales al italiano Giovanni Sartori por que este había afirmado 'explícitamente que el colectivo al que se refiere es el de los musulmanes europeos, considerados por él como difícilmente integrables a causa de su religión'.

Y previamente también rodeó la polémica al escritor alemán Günter Grass tras confesar que perteneció a las Waffen-SS de los nazis. Esto llevó al debate sobre la retirada no sólo del Premio Príncipe de Asturias de Las Letras, que le fue concedido en 1999, sino también el del Nobel de Literatura.

La Fundación Príncipe de Asturias concede el galardón en la categoría de Deportes 'a la persona, institución, grupo de personas o de instituciones que, además de la ejemplaridad de su trayectoria, haya contribuido con su esfuerzo, de manera extraordinaria, al perfeccionamiento, cultivo, promoción o difusión del deporte'. Y tras la investigación y sanción de Armstrong, está claro que su trayectoria deportiva ha sido poco ejemplar.