Publicado: 29.05.2015 18:12 |Actualizado: 29.05.2015 18:12

Aru arrebata a Landa el segundo puesto del Giro

El italiano tira de galones y se impone en Cervinia para desplazar al español al tercer escalón. Contador sigue al frente.

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El ciclista italiano Fabio Aru del equipo Astrana Pro en el podio tras su victoria en la decimonovena etapa del Giro. /EFE

El ciclista italiano Fabio Aru del equipo Astrana Pro en el podio tras su victoria en la decimonovena etapa del Giro. /EFE

El italiano Fabio Aru (Astana) volvió al segundo puesto de la general con una victoria en solitario en la decimonovena etapa disputada entre Gravellona Toce y Cervinia, de 236 kilómetros, en la que Alberto Contador mantuvo la maglia rosa de líder.

Aru, de 24 años y líder del equipo kazajo, sacó los galones en la penúltima etapa de alta montaña para demostrar que le queda fuerza para volver a levantar los brazos, escena que no protagonizaba desde la Vuelta 2014, cuando se impuso en san Miguel de Aralar y Monte Castrove.

El ciclista sardo tenía la espina clavada. Superado en la general por su compañero español Mikel Landa, ahora tercero, se reivindicó con una exhibición explosiva en los últimos 6 kilómetros de ascenso a Cervinia, en cuya cima a más de 2.000 metros de altitud firmó la cuarta victoria para el Astana.



Explosión de alegría en meta, una celebración con rabia, acompañado por su familia. Tuvo tiempo proyectar los brazos al cielo y gritar, pues el canadiense Ryder Hesjedal, el primero en atacar en el ascenso, cruzó a 28 segundos. Luego apareció el colombiano Urán a 1.10 y el grupo de Contador y Landa a 1.18.

Sin problemas para el líder, quien puso arrancar otra página del calendario en una jornada dura, disputada a ritmo elevado y tres puertos largos en los últimos 80 kilómetros de los que producen dolor de piernas. Contador marcó a Landa a la hora de la verdad y no se alteró demasiado para seguir a Aru, pues se encontraba a 6 minutos en la general.

No había necesidad de quemar fuerzas antes del último trámite en Sestriere, donde quedará marcada para siempre la foto final del podio en el Giro 2015. El madrileño conserva 4.37 minutos sobre Aru y 5.15 respecto a Landa.

La etapa salió a toda máquina. En las dos primeras horas se marcó una media superior a los 45 por hora. Por entonces una fuga de 9 hombres ya estaba animando el recorrido. Entre los aventureros Betancur y Montaguti (Ag2r), Rutkiewicz (CCC), Ulissi (Lampre), Visconti (Movistar), Chaves (Orica), Kochetkov (Katusha) y Kiryienka (Team Sky).

Entre todos destacó el empeño del italiano del Movistar Giovanni Visconti, quien buscó, con éxito, el maillot de la montaña. El corredor transalpino atacó en el interminable Col de Saint-Barthelemy, un primera de 20 kilómetros, por cuya cima pasó en cabeza, seguido de Kochetkov y Kiryienka, y el grupo de la maglia rosa a 2.30.

Visconti aguantó en el segundo puerto importante, el Col de Saint Pantaleon, que también coronó, cumpliendo con su trabajo de convertirse en el rey de la montaña provisional. Por detrás el Astana de Aru y Landa mandaba en cabeza, imponiendo un ritmo de selección.

A poco de comenzar el ascenso a Cervinia tiró la toalla Visconti. Estaba sentenciado y el hombre del Movistar no pudo luchar por la etapa. Ese objetivo lo perseguía el Astana, y otros invitados a la fiesta como el canadiense Hesjedal.

No faltaron los ataques. Lo intentó Aru una primera vez a 9 de meta, pero Contador no dio permiso para que se fuera nadie, saltaba a todo. Pero no contestó al arranque de Hesjedal, quien abrió camino.

Enorme ascensión de Aru

Con los hombres del podio juntos, arrancó Aru a 7,6 de la cima. "No era peligroso para la general y era buena opción para calmar el ascenso", dijo Contador. Y el ciclista sardo alcanzó a Hesjedal, le pasó como un avión y se fue a por una victoria que le hacía falta para alimentar su confianza.

Contador no disputó la etapa. Las piernas ya pesan y hay que reservar fuerzas para otros objetivos. Eso lo da la tranquilidad de una amplia renta, la superioridad de un líder que acaricia ya el trofeo "sin fin" de las curvas doradas. Este sábado se disputa la vigésima etapa entre Saint Vincent y Sestriere, de 196 kilómetros.