Publicado: 01.10.2015 09:39 |Actualizado: 01.10.2015 09:39

El Atlético se expone a una multa de unos 40.000 euros por las bengalas lanzadas por los hinchas del Benfica

El Comité de Etica y Disciplina de UEFA tendrá en cuenta que hubo deficiencias en el control de acceso de los hinchas del conjunto lisboeta al Vicente Calderón. El club portugués también será castigado con una multa muy elevada e incluso con el cierre parcial o total de su estadio. De nuevo la violencia abochorna al fútbol.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
Un operario retira una de las bengalas lanzadas por hinchas del Benfica en el partido de anoche. /EFE

Un operario retira una de las bengalas lanzadas por hinchas del Benfica en el partido de anoche. /EFE

MADRID.- No le van a salir nada baratos ni a Atlético de Madrid ni al Benfica los tristes incidentes acontecidos anoche en el Vicente Calderón durante el transcurso del encuentro de la segunda jornada de la Liga de Campeones. Todo se produjo nada más lograr el equipo portugués empatar el encuentro.

Fue entonces cuando desde el sector donde estaba situada la afición del equipo lisboeta se prendieron varias bengalas, cinco de las cuales además fueron lanzadas a la grada inferior ocupada por aficionados del equipo rojiblanco. De hecho, una de las dos primeras cayeron sobre un niño de dos años que tuvo que ser inmediatamente atendido por el Samur. Por suerte no reviste gravedad y se tratan únicamente de lesiones de carácter leve.

Pero ahí no cesó todo ya que los aficionados del Benfica continuaron con su actitud lanzando otras tres más que acabaran cayendo muy cerca de los fotógrafos situados en la portería del guardameta del Atlético de Madrid. Fue en ese momento cuando el colegiado del encuentro, el italiano Gianluca Rocchi, se vio obligado a interrumpir el encuentro durante dos minutos.



Los aficionados del Benfica empezaron a lanzar bengalas tras el gol del empate, una de ellas llegó a impactar en un niño

Una vez reanudado, y con las secuelas de humo dentro del propio estadio, los hinchas portugueses continuaron con esta actitud vandálica, lanzando incluso vasos y orinando a varios aficionados del Atlético de Madrid. Este cúmulo de actos culminaron con el encendido de nuevas bengalas tras el segundo tanto del club portugués.

Pues bien, todo este cúmulo de despropósitos le puede costar muy caro al Bénfica pero también al Atlético de Madrid, como equipo organizador y responsable de las instalaciones donde han tenido lugar los incidentes. Habrá que esperar hasta el próximo día 22 de octubre para conocer el dictamen oficial del órgano disciplinario de UEFA. Salvo que se decida cambiar la fecha dada la gravedad de los hechos, para ese día está prevista la próxima reunión ordinaria de la Comisión de Ética y Disciplina, organismo encargado de resolver todos las conductas antideportivas que se producen dentro del universo UEFA.

Los informes del coordinador de seguridad van a ser claves

A priori, no es descabellado considerar lo sucedido en el Vicente Calderón como un suceso muy grave. Incidentes de los que son responsables ambos clubes, tanto el Atlético de Madrid como el propio Benfica. Así de claro está recogido en el artículo 16 del Código Disciplinario de UEFA. En lo que afecta al equipo portugués, todos los clubes son “responsables del comportamiento inapropiado de sus aficiones y estarán sujetos a las medidas disciplinarias que se le impongan incluso cuando puedan probar la ausencia de cualquier negligencia en la organización del encuentro”.

Y precisamente entre esos comportamientos se incluyen “el lanzamiento de objetos, encender bengalas u otro tipo de objetos, actos que provoquen lesiones o el silbar contra los himnos de la competición”. Todos estos comportamientos son achacables al equipo lisboeta durante el transcurso del encuentro. Quizás esto explica el comunicado oficial que el propio club emitió nada más finalizar el encuentro y donde pedía disculpas por este comportamiento de una parte de su afición. En el mismo dejan claro que esto “perjudica gravemente al Benfica” además de ya anticipar que “vamos a ser gravemente castigados”.

Además, dicho comunicado firmado por el propio presidente de la entidad, Luis Felipe Vieira, continúa exponiendo que estos comportamientos “manchan claramente la imagen del Benfica”. Porque las imágenes son bien claras y nítidas respecto a lo sucedido y no dejan lugar a duda a la hora de evaluar el comportamiento muy grave de este sector de la afición lisboeta. Junto a estas imágenes van a resultar claves también los informes o también conocidos como “reportes oficiales” que el coordinador de seguridad del partido haga llegar en los próximos días a la propia sede de la UEFA. También puede resultar clave el propio acta del colegiado italiano, dado que se vio obligado a interrumpir el encuentro.

Teniendo en cuenta todos estos factores y, atendiendo al artículo 14 del mismo código disciplinario, el Benfica se expone a una multa económica muy elevada además del posible cierre parcial del estadio para el próximo compromiso que dispute en casa. En el mejor de los casos, este cierre podría quedar reducido a lo que UEFA denomina como “cierre bajo prueba”, es decir que en caso de volver a producirse un comportamiento similar, tanto dentro como fuera de su estadio, inmediatamente sería clausurado el Estadio de la Luz. No debe descartarse tampoco la posibilidad de un cierre parcial de un sector de la grada del estadio lisboeta.

El Atlético de Madrid se expone a una multa económica que podría rondar los 40.000 euros por una aparente negligencia en el control de acceso

Pero también el Atlético de Madrid será sancionado como consecuencia de estos tristes incidentes. De nuevo hay que acogerse al citado artículo 16 donde expone claramente en su primer punto que los clubes anfitriones “son responsables de la seguridad dentro y fuera de su estadio tanto antes, durante como después del partido y que serán sancionados aún cuando puedan probar que no existió negligencia alguna en la organización del encuentro”.

El equipo rojiblanco se expone a una multa económica que podría rondar los 40.000 euros por una aparente negligencia en el control de acceso, más cuando estos aficionados lisboetas accedieron a la grada del estadio con estas bengalas e incluso con instrumentos punzantes. Parece claro que existió un fallo en el cacheo que debe obligatoriamente realizarse cuando los aficionados acceden al estadio, especialmente en la zona acotada para el equipo rival.

Precedente muy similar en el Borussia Dortmund-Galatasaray

No hay que remontarse mucho en el tiempo para encontrar un precedente muy similar. Fue en el encuentro entre el Borussia Dortmund y el Galatasaray, disputado el 4 de noviembre del 2015 en tierras germanas. Partido donde también se produjeron graves incidentes de público provocados por los aficionados turcos. Incidentes que son parecidos en parte a los emprendidos por los hinchas del Benfica. Ese día los aficionados turcos no sólo encendieron bengalas y las lanzaron al sector del público del Borussia Dortmund, también hicieron lo mismo con asientos arrancados del propio estadio e instrumentos de metal de más de tres kilos. Cerca de 250 asientos acabaron destrozados. Además la policía germana detuvo a 21 hinchas del Galatasaray. También entonces existió una clara negligencia por parte del club alemán al permitir el acceso de estas bengalas en la parte donde se situaron los hinchas del Galatasaray.

El año pasado la UEFA impuso una multa económica de de 32.000 al Borussia de Dortmund por negligencias en el control de acceso y otra multa económica de 70.000 euros para el Galatasaray

La UEFA decidió entonces, como hará probablemente el próximo día 22, la apertura inmediata de un expediente disciplinario para analizar lo sucedido en el Estadio Signal Iduna Park. Expediente que se resolvió quince días más tarde, el 19 de noviembre del 2015, con la imposición de una multa económica de de 32.000 al Borussia de Dortmund por negligencias en el control de acceso y otra multa económica de 70.000 euros para el Galatasaray, además de la sanción de un partido a puerta cerrada bajo prueba. Es decir, en caso de repetirse incidentes similares, su estadio sería clausurado totalmente de forma inmediata. Además, la UEFA ordenó al Galatasaray que se pusiera en contacto con el club alemán en un plazo de 30 días para restituir los daños causados por los seguidores otomanos en el estadio germano.

El Galatasaray, no conforme con esta decisión, decidió recurrir ante Apelación de UEFA llegando incluso a llegar al propio TAS ,que acabó dando la razón al máximo organismo del fútbol europeo. Este camino emprendido entonces por el club otomano podrían utilizarlo también, tanto Atlético de Madrid como Benfica, una vez conozcan el alcance de la sanción.