Publicado: 29.09.2016 08:19 |Actualizado: 29.09.2016 08:19

El Atlético le toma la medida
al Bayern

Carrasco decide un primer asalto (1-0) que acabó echando en falta la puntilla de Griezmann desde los 11 metros 

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El defensa austriaco del Bayern Munich David Alaba lucha el balón con el delantero francés Antoine Griezmann, del Atlético de Madrid, durante el partido de la segunda jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones que se juega esta noche en el estad

El defensa austriaco del Bayern Munich David Alaba lucha el balón con el delantero francés Antoine Griezmann, del Atlético de Madrid, durante el partido de la segunda jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones que se juega esta noche en el estadio Vicente Calderón, en Madrid. EFE/JuanJo Martín

MADRID.-  El Atlético de Madrid se ha llevado el primer asalto contra el Bayern de Múnich (1-0) en la segunda jornada de la Liga de Campeones, sacando las garras hasta el último instante para hacer bueno un solitario tanto de Carrasco en la primera parte que tumbó a uno de los favoritos por el título, pese a perdonar Griezmann la sentencia desde el punto de penalti.

En un partido correspondiente al Grupo D, los españoles ganaron de nuevo la partida por la mínima en su feudo para ponerse líderes en solitario con seis puntos. Los germanos, que habían visitado este estadio el pasado mes de abril, revivieron la sensación de chocar una y otra vez contra un muro que obtuvo oro del gol de Carrasco.



Los dos equipos comenzaron bien plantados sobre el terreno de juego, con el precedente reciente en mente de la temporada pasada, en el que los atléticos se impusieron en las semifinales de la Champions, y con el claro objetivo de cimentar esta vez su retaguardia y a partir de ahí intentar crear.

En este papel, la dupla Godín-Savic volvió a rendir al más alto nivel en el eje de la zaga, ya que los alemanes únicamente encontraron la vía hacia meta del centro directo al área pese a adoptar el control de la posesión. No obstante, Oblak echó el cerrojo e intervino de forma sobresaliente en la única acción que le puso en apuros reales en los primeros 45 minutos.

Por su parte, el Atleti salió con ganas de oler sangre y enfiló la portería de Neuer con rapidez en unos ataques que supusieron las mejores ocasiones para Fernando Torres, que regresó este miércoles a la titularidad. Pero el de Fuenlabrada no tuvo suerte de cara a gol a pesar de levantar de sus asientos a la grada del Vicente Calderón. En primer lugar, el ariete local estrelló en la madera un remate a escasos centímetros del arco tras una prolongación en un córner, dejándole con la miel en los labios antes de otras dos acciones en las que el último recorte y la finalización le privaron de convertirse en protagonista goleador.

Quien sí estuvo preciso en el disparo fue Carrasco. El conjunto colchonero montó una contra a toda prisa superada ya la primera media hora y el belga no perdonó pese a rematar con su pierna menos buena. Así, el Atleti volvió a entrometerse en los planes del todopoderoso germano con un zurdazo que llegó a tocar en el palo.

El cuadro dirigido por Carlo Ancelotti se mostró valiente tras el contratiempo y se arremangó en busca de embotellar a su rival sin perder su esencia. Aunque los madrileños adelantaron su línea de presión para robar y encarar con avidez, los bávaros no temieron a la hora de jugar el balón jugado, orden expresa del entrenador italiano, al que no le gustó el transcurso del choque y decidió agotar sus cambios en el minuto 66, dando entrada a Robben, Kimmich y Hummels.

Con Robben y Ribery en los costados, el Bayern quiso darles la responsabilidad de romper a la defensa para nutrir de balones a Lewandowski. Sin embargo, la defensa rojiblanca hizo gala de su doctorado en situaciones comprometidas para salvaguardar una renta que sirve para tomar ventaja en la lucha por el liderato grupal tras el estreno con victoria de ambos.

Por su parte, Diego Pablo Simeone quiso contrarrestar en el tramo final poniendo en dificultades a la línea defensiva visitante con el aire fresco de Gameiro y Correa, pero fue Filipe el que se convirtió en un auténtico quebradero de cabeza para su rival, sumándose al ataque con asiduidad y sacando petróleo provocando un penalti que a la postre no acertó a materializar Griezmann.