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El Barça se distrae

La Real Sociedad remonta dos goles y logra empatar ante el campeón

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Se despistó un instante el Barcelona, no cerró el partido cuando podía y salió escaldado de Anoeta. Quizá afectado por el llamado virus Fifa, que condicionó la alineación de Guardiola. O quizá porque, en el descanso, el campeón creyó que ya tenía el triunfo en el bolsillo. Ganaba 0-2 y amenazaba con castigar al rival con un nueva tunda, pero un par de correcciones de Montanier, un par de errores del Barça y la lesión de Alexis propiciaron el remonte.

De inicio, Guardiola dejó en el banquillo a los argentinos Messi y Mascherano, que jugaron en India y Bangladesh con la albiceleste estos días, a Iniesta y a Villa. Volvió a situar a Busquets como central junto a Fontàs y a Cesc, de falso 9. Bueno, Cesc jugó ayer donde quiso. Montanier dio de nuevo la manija de la Real al joven Illarramendi (21). Y delante jugó con Agirretxe en punta y los extremos Griezmann y Xabi Prieto, a pierna cambiada.

Agirretxe y Griezmann igualaron los tantos de Xavi y Cesc

El conjunto catalán, con tantos cambios, comenzó el duelo espeso. Se apoderó del balón, pero estuvo impreciso en el pase. Aún así, aprovechó la condescendencia en la marca de los futbolistas donostiarras para plantarse con peligro, arrollador, frente a la portería de Bravo.

Libre de presión el pasador, con Cesc, Pedrito y Alexis ofreciéndose en profundidad, el equipo azulgrana dejó en evidencia a la zaga de la Real, quizá demasiado osada y, sin duda, desajustada cuando tuvo que dar un paso hacia adelante. En el tanto de Xavi, y también luego en el de Cesc, Iñigo Martínez rompía el fuera de juego que reclamó Anoeta.

Situado como volante, vio el de Arenys el desmarque de Alexis. Frente a la portería aunque un poco escorado, el chileno controló, pensó, levantó la cabeza y encontró a Xavi, que llegaba veloz desde atrás para abrir el marcador para los azulgrana. Transcurrido apenas un minuto, llegó el turno de Cesc, que aprovechó el rechace de Bravo a un disparo de Pedrito, para batir al cancerbero.

Villa se marchó hundido tras regalar el empate a la Real

Así las cosa, parecía que a la Real, con la defensa agujereada y abonada a la salida en largo en ataque, iba a caerle un chaparrón. El Barcelona seguía sacando el balón a trompicones, pero, Cesc, Pedrito y Alexis llegaban, endemoniados, al área rival. Imposible controlarlos entre líneas.

Lesionado el chileno se rompió los isquiotibiales, la entrada de Villa restó profundidad al conjunto azulgrana que, tras el descanso, logró, por fin, que corriera el balón. Desaparecido hasta entonces, entró en juego Thiago.

En la caseta, Montanier mandó avanzar la presión en la salida del Barça y replegar las líneas cerca del área propia cuando los azulgrana alcanzaban la medular. Evitó así el francés que los jugadores de Guardiola le ganaran de nuevo la espalda a sus muchachos. Delante, decidió que Xabi Prieto y Griezmann afrontaran el segundo tiempo por su banda natural.

Con el partido controlado, cuando mejor movía el balón el equipo azulgrana, Agirretxe dejó en evidencia a sus centrales. Ganó la posición el vasco sin problemas y cabeceó un centro de Xabi Prieto para abrir el remonte local.

Un error tremendo de Villa propició el segundo tanto donostiarra. El Guaje, en campo contrario, cedió el balón hacia atrás, a los pies del propio Agirretxe, que se giró y encaró a Valdés. Superado el portero, Busquets, también vendido, evitó el tanto con la mano, pero el colegiado dejó seguir el juego, y Griezmann marcó en el rechace.

Salió Messi por el Barça y Montanier reforzó defensivamente su once con Cadamuro. Con el argentino, el equipo catalán recuperó la profundidad, pero no sólo no acertó a batir de nuevo a Bravo sino que a punto estuvo de recibir el tercero en un par de errores, impropios del campeón, que ayer salió de Anoeta con cara de tonto.