Publicado: 12.12.2015 20:02 |Actualizado: 12.12.2015 20:38

El Barça se estrella contra un gran Dépor

Sin dar ni una sola patada de más y en una gran segunda mitad, el conjunto gallego puso algo más de emoción al campeonato y confirmó, en el mejor escenario posible, que es uno de los equipos revelación de la temporada (2-2).

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Los jugadores del FC Barcelona Loe Messi, Sergi Roberto y Luis Suárez muestran su decepción después de empatar 2-2 el RC Deportivo. EFE

Los jugadores del FC Barcelona Loe Messi, Sergi Roberto y Luis Suárez muestran su decepción después de empatar 2-2 el RC Deportivo. EFE

BARCELONA.- El Barcelona se despidió de la Liga antes de viajar a Japón para disputar el Mundial de Clubes con un inesperado empate (2-2) en el Camp Nou, ante un Deportivo que comprometió el liderato de los azulgranas al igualar un partido que perdía por 2-0.

Sin dar ni una sola patada de más y en un gran segunda mitad, el conjunto gallego puso algo más de emoción al campeonato y confirmó, en el mejor escenario posible, que es uno de los equipos revelación de la temporada.



Y eso que la primera parte fue totalmente azulgrana. El Barça, eso sí, necesitó 38 minutos para doblegar la resistencia de los deportivistas. Y lo logró, cómo no, a través de Messi, que ejecutó magistralmente un libre directo desde la frontal para hacer inútil la estirada de Lux.

Hasta el 1-0, los locales lo habían intentado en media docena de aproximaciones a la meta visitante. O Messi o Luis Suárez aparecieron en todas ellas. El argentino puso a prueba al portero del Depor en un par de disparos. El uruguayo, en cambio, parecía tener desviado hoy el punto de mira.

El Depor, pese al esperado dominio local, aguantó bien la primera mitad. La pasada campaña, en el último partido del curso, visitaba el Camp Nou en busca de la salvación. Esta temporada, en cambio, ha dejado de transitar por la cornisa del descenso con un fútbol muy solido que le hace mirar a Europa.

El equipo de Víctor Sánchez del Amo demostró esta tarde que nada tiene que ver con el del año pasado. Con las líneas bien juntas y ordenado atrás, se defendió con criterio durante todo el primer tiempo y no regalaba una balón en cada salida.

Además, con Fayçal, Jonathan y Lucas Pérez como puntas de lanza, amenazaba al Barça a la contra a la menor ocasión. En una de ellas, pasado el cuarto de hora, Bravo tuvo que salvar el que podía haber sido el 0-1, en un mano a mano con Jonathan.

No inquietó más el conjunto gallego antes del descanso, pero al menos, su propuesta era reconocible y mantenía en tensión a la zaga azulgrana. Lo mejor estaba aun por llegar.

Jonathan tuvo dos casi seguidas delante de Bravo al inicio de la segunda mitad. El Barcelona vio entonces que su rival iba en serio y empezó a desperezarse.