Público
Público

El Barça se lleva por delante al Milan

Los azulgranas, con la recuperación de su fútbol, culminan una remontada histórica (4-0) ante un equipo italiano que jugó a defender el 2-0 de la ida. Messi, por partida doble, Villa y Alba obraron el milagro

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Después de unas semanas de sinsabores, de dudas, de cabezas gachas, el Camp Nou se merecía una noche como esta. Una noche europea de magia, de fútbol total, de ilusión y de remontada. Y vaya qué remontada. Necesitaba el Barcelona voltear el 2-0 que recibió en San Siro y respondió como un titán. Cuatro goles le endosó al conjunto italiano, que se vio desbordado por un fútbol diez años por delante.

El partido comenzó de fábula con el gol de Messi cuando no habían pasado ni cinco minutos. Al filo del descanso el choque tuvo un punto de inflexión. En un minuto pasó del posible empate milanista tras un disparo al palo de Niang al 2-0, de nuevo del crack argentino. Tras el paso por la caseta Villa tardó diez minutos en llevar el éxtasis con el tercero que hacía realidad la remontada y Jordi Alba pido la guinda al pastel en el descuento.

El Barça de todos los títulos y los récords acumulados ya puede presumir de contar con una remontada de las que hacen época. Xavi ya dijo hace unos días que este equipo, esta fantástica generación de futbolistas que pasará a la historia no solo por todo lo que ha ganado sino por cómo lo ha ganado, quizá necesitaba una remontada épica como la de esta noche para ser eterno.

Y lo logró de la mano del mejor Messi y ofreciendo todas las virtudes del decálogo futbolístico que le ha hecho grande y que parecía haber dejado olvidado en algún lugar remoto estas últimas semanas, sobre todo en los encuentros en Milán y ante el Real Madrid. La victoria se la dedicó el equipo a Tito Vilanova, tan en boca de todos estos días por la morriña que dejaba en Can Barça su ausencia.

El Barça se encontró con el guión de partido soñado: con un público entregado mucho antes del inicio del choque, los jugadores enchufados desde el primer minuto y un gol en la primera ocasión de que dispuso. Un comienzo de ensueño. Ni el mejo guión lo tenía escrito. A los cinco minutos, Messi y Xavi abrían el camino de la remontada al fabricar una pared en la frontal del área que acabó con una rosca del argentino a la escuadra que dejó clavado a Abbiati.

Los azulgranas golpeaban pronto y primero y el Milan le costó levantarse. El remate en semifallo de El Shaarawy, instantes después del 1-0 y que acabó mansamente en las manos de Valdés, pareció un mero accidente.

El Barça jugaba con intensidad y presionaba con hambre voraz. Y sobre todo, probaba a disparar a puerta siempre que le era posible. Al equipo italiano le duraba el balón un suspiro. Mexes y Zapata se multiplicaban achicando balones desde el eje de la zaga. Y hasta El Shaarawy bajaba a ayudar a Constant para tapar las internadas de Alves, una imagen ya vista en el Camp Nou con 'cracks' como Rooney o Drogba en otras eliminatorias de Champions.

Antes del cuarto de hora, Iniesta y Xavi ya habían puesto en serios problemas a Abbiati con dos tiros envenenados y Pedro había sufrido un posible penalti de Abate.  Ayudó al gran inicio la colocación de Villa como 9 puro. Descargaba a Messi, que bajaba a recibir con mayor libertad. Todo eso concatenaba en un juego más fluido y vertical.

Pese a que el egipcio El Sharaawy había sido el único milanista en llevar cierto peligro a la portería de Valdés fue Niang el que tuvo en sus botas la jugada clave del partido. La que podía haber hecho que el sueño se tornara en pesadilla. El sustituto del lesionado Pazzini se plantó solo en carrera ante Valdés tras un mal despeje de Mascherano pero se le encogió la portería y mandó el balón al palo.

En la jugada siguiente, Iniesta robó un balón para asistir a Messi, que marcó, de disparo raso, el 2-0 a falta de seis minutos para el descanso. El Barça se fue al vestuario con la eliminatoria igualada y la sensación de que, encima, hoy no le abandonaría la suerte de los campeones. El Milan salió algo más ambicioso tras la reanudación y lo pagó caro. Porque los de Jordi Roura encontraron más espacios para acercarse a las inmediaciones de Abbiati.

Jaleado por un Camp Nou entregado, el Barcelona olió la sangre y se fue a por el tercero. Una pérdida de balón 'rossonera', el enésimo robo de Mascherano, acabó en las botas de Xavi, que cedió para que Villa definiera magistralmente el tercero. Aun quedaban 35 minutos para el final del partido y, aunque un gol clasificaba al conjunto transalpino, éste parecía herido de muerte.

Los locales pusieron entonces la pausa al partido y dejaron que languideciese hasta que el Milan despertó en los últimos diez minutos de la mano de Bojan y Robinho, que entraron en la recta final del choque para revitalizar el ataque visitante. Fue un acoso tosco el de los italianos, sin poner en verdaderos apuros a Valdés, pero asfixiando una y otra vez la salida del balón azulgrana y obligando a multiplicarse a los locales -Messi el primero- para defender el resultado hasta perder el resuello.

La tensión de la grada se mascaba en cada llegada milanista, pero se convirtió en felicidad desbordada cuando Jordi Alba, en el tiempo añadido, sentenció en una contra. Un epílogo inmejorable que devolvía al Milan aquel 4-0 de la final de la Liga de Campeones Atenas'94 y que convierte en eterno al Barça de Messi, Xavi, Iniesta y compañía, quienes ya tienen su 'noche mágica'.

Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Mascherano (Puyol, min.77), Sergio Busquets, Xavi, Iniesta, Pedro (Adriano, min.83), Messi y Villa (Alexis, min.75).

Milan: Abbiati; Abate, Mexes, Zapata, Constant, Ambrosini (Muntari, min.60), Montilivio, Flamini (Bojan, min.75), Niang (Robinho, min.60), El Shaarawy y Boateng.

Goles: 1-0: Messi, min.5. 2-0: Messi, min.39. 3-0: Villa, min.55. 4-0: Jordi Alba, min.92.

Árbitro: Viktor Kassai (HUN). Mostró tarjeta amarilla a Boateng (min.22), Pedro (min.41), Flamini (min.46+) y Mexes (min.54)

Incidencias: Partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el Camp Nou ante 94.944 espectadores, la mejor entrada de la temporada en esta competición.