Público
Público

Barça-Real Madrid, solo en la final

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La Copa del Rey de baloncesto, el torneo más espectacular de cuantos se disputan en España, se estrenará el próximo 16 de febrero en el Palau Sant Jordi de Barcelona, al calor de la sana rivalidad regional. El bombo y las famosas manos que ayer ejercieron de inocentes en el sorteo de los emparejamientos de cuartos depararon cuatro duelos entre vecinos. Lo son el Barcelona y el Alicante, y también el Baskonia y el Lagun Aro, encuadrados en la parte baja del cuadro, porque las manos de Jaime Alguersuari y del espanyolista Álvaro Vázquez los situaron ahí. Las de Laia Sanz y Laszlo Nagy enfrentaron, en la parte alta, al Madrid con el Fuenlabrada, y al Unicaja malagueño con los sevillanos del Banca Cívica.

'En la Copa no hay favoritos', se apresuró a decir Marcelinho, pese a que el Barça jugará en casa. El tópico lo repitieron la mayoría de representantes de los equipos con base: la Copa acostumbra a deparar sorpresas. 'En la Copa no existen los amigos: Sergi Vidal y yo lo somos hasta entonces', advirtió el baskonista Prigioni. 'Era el rival que todo el mundo esperaba que tocara. Con Prigioni han sido ocho años jugando juntos; fuera, amigos y luego, se acaba todo', coincidió Vidal, ahora con la camiseta donostiarra. 'Jugamos contra Fuenlabrada este fin de semana; tomaremos algunas notas para la Copa. Si no lo hacemos, podemos perder', apuntó el madridista Carroll. 'Esperamos que Freeland llegue y dé fuerzas al equipo. El Cajasol [ahora Banca Cívica] siempre nos pone en problemas defensivos', señaló Garbajosa, jugador de Unicaja .

Como cabezas de serie, Barça y Madrid no podrán enfrentarse antes de la final, si la alcanzan, el día 19. Las semifinales las protagonizarán el ganador del duelo andaluz ante el vencedor del enfrentamiento madrileño. Y el Barça o el Lucentum 'el equipo revelación de la Liga', según Joan Creus, secretario técnico azulgrana, se enfrentará al ganador vasco.

La ceremonia, muy vistosa, sirvió también para enviar un mensaje de ánimo al extécnico Manel Comas, enfermo de cáncer.