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Todos contra el Barça

Arranca un campeonato que según los participantes tiene a los azulgrana como indiscutibles favoritos

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Es el campeón de Liga, de Copa y de Supercopa. Su plantilla no sólo es una de las más caras de Europa sino que también es un bloque conjuntado y labrado con el tiempo. El Barcelona es el favorito en la ACB que hoy comienza. Nadie escapa de mirar con cierta envidia a un equipo pensado para competir por todo.

'Ellos tienen la presión, pero nosotros demostramos en la Supercopa que les podemos plantar cara', dice Carlos Suárez, alero del segundo gallo de la competición, el Real Madrid. 'Son los favoritos, el resto tenemos que trabajar día a día para intentar ponernos a su nivel y buscar algún título', asiente San Emeterio, alero del Baskonia al que todos marcan como tercer equipo en discordia.

'Agradezco la opinión de casi todos, pero cabe la sorpresa', dice Pascual

'Siempre son ellos los favoritos. Madrid y Baskonia tienen buenos equipos, pero en los últimos años se ha demostrado que el nivel del Barça es muy grande', comenta Ivanov, del Lucentum. Santoransky, del Sevilla, también va en la misma línea, pero mantiene algunas dudas: 'Este año los equipos están más igualados'. Xavi Rey, pívot del Gran Canaria que estuvo en la concentración de la selección, también ve en el Barça el primer escalón de la liga, aunque el Madrid 'se haya reforzado bien'.

Claver, campeón de Europa con España, es uno más de los rendidos con los azulgrana: 'Si miras las plantillas, la del Barça es la que más te llama la atención, no sólo por su calidad sino también por haber mantenido el bloque'.

La ACB ha realizado una encuesta entre los técnicos y 17 de ellos pusieron al Barça en sus preferencias al título, la mayoría en solitario, algunos sumando otras opciones como Real Madrid o Baskonia. Sólo Ivanovic, que se abstuvo, no los incluyó en su lista.

'Estoy cansado de que se hable tanto de mí, aunque es un orgullo', dice Rudy

Xavi Pascual, el entrenador más señalado, se tienta la ropa antes de responder. 'Agradezco la opinión de casi todos los que me rodean porque indica que valoran nuestro trabajo y eso es un motivo de satisfacción', dice con aplomo. Esto no quiere decir que él vea las cosas tan claras.

'Los que competimos en la ACB sabemos que no hay favoritos, no es una competición donde sólo cuente la regularidad, porque hay eliminatorias por el título y ahí hay opciones de sorpresa. Es dificilísimo ganar esta liga y por eso el favoritismo no existe', dice un entrenador que también cree que a su equipo no se le puede exigir un mínimo porque todos los rivales también tienen en la cabeza la idea de la victoria.

El Barcelona es una obra conclusa, aunque el rumor de la entrada en el equipo de los hermanos Gasol esté presente. 'Si se juntan con lo que ya tienen, será un equipazo', dice Ivanov. Pascual, por su parte, rechaza esa opción por el momento: 'Nosotros hemos tomado la decisión de no fichar jugadores con contratos temporales'. En su cabeza está Rudy, el gran fichaje de la temporada, la cara nueva que puede dar un vuelco a la situación pero que, como todos los jugadores de la NBA que han llegado a Europa, tiene comprado un billete de vuelta. 'No puedo valorar lo que piensan en otra casa, no sé si tienen un plan B, ni si tienen claro que no habrá temporada en la NBA', dice el técnico azulgrana.

En el Madrid saben la repercusión que tiene un jugador así y las consecuencias que tendrá su previsible marcha a mitad de temporada. 'Lo de Rudy va a ser difícil, es muy bonito tener un jugador así, supercompleto y buen compañero, esperamos mucho de él y vamos a intentar aprovecharle.

Si se tiene que ir será una lástima, pero espero que vuelva para quedarse el año que viene', comenta Mirotic, el niño prodigio de la cantera blanca. Suárez comparte opinión con su compañero de equipo: 'Tenemos que hacer que esté lo más cómodo posible con nosotros y si tiene que volver a la NBA esperamos que el año que viene ya pueda quedarse con nosotros para siempre'.

Rudy, por su parte, no lleva bien tanto revuelo. 'Estoy cansado de que se hable tanto de mí, aunque también es un orgullo, porque la gente piensa que soy un jugador importante. Yo creo que puedo ayudar al equipo a dar un paso adelante, pero tenemos que ir poco a poco', dice el escolta, que afirma estar sólo interesado en el Real Madrid y no en el devenir del cierre patronal de la NBA.

Rudy destaca la corta edad de su equipo, que el año pasado llego a la final a cuatro de la Euroliga. 'Los jugadores sabemos lo que conlleva el escudo; somos un equipo joven, pero se verá un Madrid optando por títulos', afirma.

En el resto de la liga hay ambivalencia sobre el caso Rudy. Todos lo ven como una buena inyección de glamour a una liga necesitada de grandes nombres, pero dudan del futuro del Madrid cuando se vaya la estrella. El riesgo, en este caso, es una elección.