Publicado: 17.11.2014 13:32 |Actualizado: 17.11.2014 13:32

Barcelona se juega este martes ser la sede del mundial de atletismo

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La ciudad de Barcelona aspira este martes a convertirse en sede del decimoséptimo mundial de atletismo que se celebrará en el 2019, a la que también optan Doha (Catar) y Eugene (Oregón, USA), aspirantes que conocerán el veredicto de la IAAF en Montecarlo.

Barcelona se quedó en el camino hace siete años, cuando presentó su candidatura para el mundial del 2013, pero en la decisión adoptada en Mombasa (Kenia), Moscú (Rusia) fue la vencedora, en una lucha en la que también compitió Brisbane (Australia).

Esta vez, Barcelona se siente más fuerte en la lucha por convertirse una vez más en el centro mundial del deporte, condición que ya ha ostentado en numerosas ocasiones, con los Juegos de 1992 como colofón de una ciudad que vive para y por el deporte en todas sus dimensiones, y muy concretamente en el atletismo.

Para la elección de este martes de la sede del mundial, Barcelona presenta, respecto a sus competidoras, numerosas ventajas que la sitúan en la condición de favorita, y una de ellas es que todas las infraestructuras están hechas y funcionan a pleno rendimiento, como por ejemplo el estadio olímpico, la nueva terminal del aeropuerto y una red hotelera de primera magnitud en el ámbito mundial, entre otros aspectos.

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, se ha mostrado confiado sobre la candidatura catalana. "Tenemos una gran candidatura. Creo que tenemos una buena preparación y un buen planteamiento", ha declarado en una entrevista en RAC1. "Vale la pena pensar que ganaremos a la primera o a la segunda".

Frente al potencial con que se presentará mañana Barcelona en Montecarlo, está la pequeña ciudad de Eugene, que tiene como mejor carta de presentación a EEUU, pero con unas infraestructuras que no pueden competir con la ciudad catalana.

Doha, por su parte, tiene un presupuesto insuperable para organizar cualquier acontecimiento (Catar organizará el mundial de fútbol del 2022), pero una vez más el calor y la humedad parecen a priori aspectos que juegan claramente en contra de sus aspiraciones. Si fuese la elegida, quedaría descartado celebrar el acontecimiento en verano y éste se relegaría a un calendario en el que difícilmente podrían desplazarse muchos aficionados para seguir las pruebas.

Barcelona vuelve a reclamar la atención para ser la sede de un acontecimiento de primer orden, como es un mundial de atletismo, que se encuentra en un nivel ligeramente inferior de relevancia al que pueden proyectar unos Juegos Olímpicos o el mundial de fútbol. En su tarjeta de presentación ofrece experiencia por haber sido la sede de unos Juegos, un mundial de fútbol y de diversos mundiales como el de natación en dos ocasiones.

A ellos, se suma una larga lista de organización de actos atléticos, como la Copa del mundo de 1989, el Campeonato del Mundo en pista cubierta de 1995, el Campeonato de Europa absoluto en el 2010 y el Campeonato del Mundo júnior en el 2012.

Unos días atrás, José María Odriozola, presidente de la Federación Española de Atletismo y miembro del consejo directivo de la IAAF que mañana elegirá la sede del mundial, se mostró convencido de que la sede de Barcelona es ampliamente la mejor.

"Tengo claro que la mejor candidatura, con enorme diferencia, es la de Barcelona. Primero porque ya tiene todo hecho: las instalaciones, el aeropuerto, los hoteles; porque tiene la gran experiencia de la Federación Española, junto con la ciudad, en la organización de grandes eventos, y además propone celebrarlos en agosto, que es cuando le conviene a la IAAF porque en esas fechas no tiene competencia de otros deportes", declaró Odriozola.

La delegación española que viaja a Mónaco está encabezada por el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, y el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, entre otros. Mañana, las tres candidaturas harán su presentación ante el consejo directivo, por este orden: Eugene, Barcelona y Doha.

"Cada una tiene media hora para exponer su proyecto", precisó Odriazola, "y luego hay 15 minutos de posibles preguntas. Después se vota y antes de comer se conocerá la decisión. Hay 27 miembros del consejo y lo normal es que los representantes de los países con candidatura nos retiremos durante las deliberaciones, aunque luego regresemos para votar. Si no hay mayoría (14 votos) en la primera votación se elimina la menos votada y se elige entre las otras dos".