Publicado: 30.05.2015 18:18 |Actualizado: 30.05.2015 18:18

Blatter acusa a EEUU
de tratar de perjudicar su campaña para seguir presidiendo la FIFA

Considera que no fue una coincidencia que las detenciones tuvieran lugar dos días antes de la votación. Advierte a Platini, que le pidió dimitir: "Perdono a todos, pero no olvido".

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Joseph Blatter durante su rueda de prensa tras ser reelegido presidente de la FIFA. /REUTERS

Joseph Blatter durante su rueda de prensa tras ser reelegido presidente de la FIFA. /REUTERS

ZÚRICH (SUIZA).- El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, comenzó a la defensiva el inicio de su quinto mandato al frente del organismo rector del fútbol mundial sugiriendo que Estados Unidos planificó el anuncio de una investigación por corrupción para tratar de perjudicar su campaña por la reelección.

El mandatario suizo, de 79 años, consiguió el viernes una victoria amplia ante el jordano Ali bin Al Hussein en el congreso de la FIFA en Zúrich (Suiza), tras asegurarse los votos de Asia y África, que compensaron de sobra la disidencia europea.



Ahora Blatter tiene la difícil tarea de restaurar la confianza pública en una organización manchada por las acusaciones de corrupción y profundamente dividida en su liderazgo. "¿Los estadounidenses están investigando? Tienen derecho a hacerlo, eso no me preocupa. Y no tengo ninguna preocupación en particular por mí mismo", dijo en sus primeras declaraciones a la prensa tras ser reelegido.

"Nadie me va a convencer de que no fue una simple coincidencia que el ataque de Estados Unidos ocurriera dos días antes de las elecciones de la FIFA", añadió Blatter en declaraciones al canal suizo RTS. "¿Por qué no lo hicieron en marzo cuando tuvimos la misma reunión? Esa vez había menos periodistas", añadió.

Entre sus explicaciones de cómo la corrupción ha llegado a tales niveles en la FIFA, Blatter intentó culpar a la UEFA por oponerse a una propuesta suya para que la integridad de los miembros de las confederaciones aspirantes a cargos en la FIFA fuese verificada por un órgano independiente.

"Si las confederaciones hubiesen aceptado que el control de la moral de los miembros que entraban en la FIFA fuese verificada por un comité independiente" la situación sería diferente, "pero la UEFA lo rechazó", explicó. "Ahora los miembros sólo son controlados por su propia confederación, y por eso he dicho que no soy responsable por la gente que entra", agregó el presidente.

Sobre su relación futura con la UEFA, que intentó convencer al resto de confederaciones para no votar a Blatter, éste dijo que será "el presidente de todos, incluso de las asociaciones", indicó, "que votaron contra mí". "Eso no influirán en mis opiniones, aunque si se trata de ataques personales sí me afecta".

Advertencia a Platini: "No olvido"

En cuanto al presidente de la UEFA, el francés Michel Platini, quien a mediados de esta semana le pidió que retirara su candidatura al estallar los escándalos de corrupción, Blatter reconoció que es capaz de perdonar, pero no de olvidar. "Perdono a todos, pero no olvido. Nosotros no podemos vivir sin la UEFA, ni la UEFA puede vivir sin nosotros", declaró en una entrevista a la televisión pública suiza.

El miércoles, la policía suiza arrestó a siete de las figuras más poderosas del fútbol mundial, incluyendo al vicepresidente Jeffrey Webb. Los arrestos se conectan con un escándalo de sobornos investigado por Estados Unidos, Suiza y otras agencias y llevó a la FIFA al mayor escándalo de sus 111 años de historia.

Sin cambios en los cupos para los Mundiales 2018 y 2022

Blatter anunció además que la FIFA no hará ningún cambio en la distribución de los cupos por continente para los Mundiales de 2018 y 2022 en Rusia y Catar, respectivamente.

Europa contará con 13 plazas, África con cinco, Sudamérica con 4,5, Asia con 4,5, la Concacaf con 3,5 y Oceanía con media; Rusia y Catar, como países anfitriones, clasificarán automáticamente, el primero en 2018 y el segundo en 2022. El presidente de la UEFA, Michel Platini, había advertido el jueves de que reducir el número de plazas para Europa era "una línea roja que no se debía cruzar".