Publicado: 21.06.2014 07:00 |Actualizado: 21.06.2014 07:00

Bosnia y Nigeria quieren mantener sus opciones de alcanzar los octavos

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El duelo que enfrentará a Bosnia-Herzegovina y Nigeria (0.00 horas Gol T) empezó a disputarse en la sala de prensa. El entrenador balcánico, Safet Susic, empezó el juego psicológico afirmando que aceptaría de buena manera un empate  ante Nigeria, sin importar que yacen en el sótano del grupo F que lidera Argentina.

"La verdad es que si empatamos ante Nigeria no me pondría mal, estaría feliz. No somos el tipo de equipo que juega para empatar sin goles, pero no podemos salir con todo contra los nigerianos, ya que son sólidos en defensa y peligrosos en la contra", declaró Susic al comentar el partido de la segunda jornada que jugarán en Cuiabá. Su afirmación no parece rimar con el panorama que dejó a los Dragones tras la jornada de debut en el Mundial en la que perdieron por 2-1 ante Argentina mientras que nigerianos e iraníes firmaban tablas en un partido sin goles.

El técnico de los Lirios Dorados, como también es llamada esta selección balcánica, sugiere que el partido verdaderamente crucial no será el de este jueves en el estadio Arena Pantanal frente a las Súper Águilas, sino el que les enfrentará en la última jornada a la selección de Irán. "La derrota ante Nigeria significa una prematura eliminación del torneo, mientras que un empate nos dejaría con una buena oportunidad de clasificar", declaró horas atrás a periodistas en su cuartel en Guarujá, la tercera mayor isla del estado de Sao Paulo. Si Susic deja asuntos para la imaginación e inquietar la mente de sus rivales, con otro estilo trabaja Stephen Keshi, menos elocuente y mediático, que ha optado en las últimas sesiones por cerrar las puertas de su equipo mientras prepara su estrategia.

A Keshi no le sentó muy bien que por un evidente exceso de confianza la poderosa delantera de su equipo se hubiera quedado sin recursos para vulnerar la teórica débil defensa de Irán y por ello seguramente ha ensayado ajustes para evitar mañana el mismo error. Cierto es que el defensor del Caykur Rizespor turco Godfrey Oboabona se ha recuperado de un fuerte golpe en el pie derecho que le hizo abandonar el partido del debut del pasado lunes ante Irán. Pese a que desde entonces estuvo entre algodones, por su calidad técnica y fortaleza física el jugador 23 años está confirmado en el once titular.

Por lo mostrado en la primera jornada, las Súper Águilas se preparan para crear las condiciones para un choque muy físico, mientras que Bosnia espera afirmarse atrás para resistir la presión, y dejar que resuelvan Miralem Pjanic, del Roma, y Edin Dzeko, del Manchester City. Pjanic, como el volante de equilibrio, y el espigado Dzeko, como el barreminas llamado a aportar los goles. Susic tenía que resolver dos dudas para completar su formación: si envía de entrada al delantero del Stuttgart alemán Vedad Ibisevic o sacrifica algo de su poder de fuego para plantar más piernas en la mitad de la cancha. "No podemos darnos el lujo de ser ingenuos", justificó.

Además, espera evaluar si puede contar con la vuelta del centrocampista del Hoffenheim alemán Sedad Salihovic, una sentida baja por lesión en el partido contra Argentina. Salihovic, de 29 años, se ha entrenado en forma diferenciada y el técnico espera confirmar hoy su evolución para determinar si lo pone en la parrilla de salida. "Si él está bien físicamente en la próxima práctica peleará por un lugar en la alineación titular", precisó.