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El Calderón no asusta y siguen las rotaciones

Touré y Márquez no viajan por leves molestias al Calderón, donde todavía se recuerda el 0-6 de la temporada pasada

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No da miedo, o por lo menos, no el suficiente. El Barça que saltará hoy el Calderón (20.00 horas, PPV) no será, ni de cerca, el mejor posible. Nueve meses después del sangrante 0-6 que endosaron los azulgranas al Atlético de Madrid, el respeto reverencial del Barcelona a un estadio que históricamente presenció partidos imprevisibles, de signo incierto y cargados de goles parece haberse disuelto.

Touré, el mejor pivote de que dispone Rijkaard, se quedó en Barcelona por unas leves molestias en la espalda. Y Márquez, imprescindible esta temporada en el eje de la defensa, sigue de baja por unos problemas que no preocupan en absoluto al cuerpo médico. Si lo que se jugara hoy fuera la final de la Liga de Campeones o la vuelta de las semifinales de Copa en Mestalla, ambos jugarían. Peor aún: si en vez de jugar en el madrileño estadio del Calderón lo hicieran en el vecino Bernabéu, el marfileño y el mexicano serían titulares.

Y eso que el Barça tendrá esta noche en su mano la posibilidad, pura quimera un mes atrás, de atrapar o adelantar al Real Madrid en la cima de la tabla. Los azulgrana llegan lanzados por sus últimos resultados (once partidos imbatidos lejos de su estadio, catorce desde la última derrota y cuatro remontadas in extremis en el último mes) y empiezan a disfrutar de una inercia ganadora.

Duelo desigual en la medular

Las ausencias abren la puerta a la presencia de Edmilson en el once o al regreso de los tres pequeños -Iniesta, Xavi y Deco- en la medular, una zona donde el Barça puede aprovechar el agujero negro atlético causado por el adiós de Maniche y la lesión de Motta. En ataque, Etoo y Messi volverán a liderar a un Barça que ha vuelto a asustar.

En el vestuario azulgrana, además, ya no existe la ansiedad de semanas atrás. 'Presión teníamos cuando estábamos a nueve, ya que, si perdíamos, nos poníamos a doce', apuntaba ayer Neeskens, segundo de Rijkaard. 'Lo importante es que el equipo ha respondido muy bien últimamente y vamos a Madrid para sacar otro buen resultado. Luego ya veremos qué hace el Real Madrid', añadió el técnico azulgrana.

Tal vez el Barça puede pecar de excesos de confianza, tal vez es que el resultado acumulado de los dos últimos partidos le favorece por 9-0.